
El bloqueo de firmas deja sin el salario de junio a trabajadores públicos y empleados de Gepetrol
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La falta de responsables autorizados para ordenar los pagos mantiene bloqueadas las nóminas de numerosas entidades públicas de Guinea Ecuatorial. El retraso alcanza, según fuentes de Radio Macuto, a empleados de Gepetrol y a trabajadores de las plataformas petrolíferas, mientras las familias afrontan facturas, créditos bancarios y gastos cotidianos sin saber cuándo recibirán el dinero que ya han ganado.
El frigorífico no espera a que el Gobierno nombre a un nuevo firmante. Tampoco esperan el alquiler, la electricidad, el agua, el transporte ni las cuotas de los préstamos bancarios. Sin embargo, a día 13 de julio, numerosos trabajadores continúan sin recibir el salario correspondiente al mes de junio.
Han acudido a sus puestos de trabajo, han cumplido sus horarios y han realizado las tareas que les correspondían. Lo único que falta es que la Administración cumpla también con su obligación y les pague.
Según fuentes nuestras, la situación afecta a trabajadores de distintas entidades públicas, incluidos empleados de Gepetrol y personal que presta servicio en las plataformas petrolíferas.
La causa del retraso es la falta de designación de los nuevos responsables autorizados para firmar y ordenar los pagos, según las fuentes arriba mencionadas. Una cuestión que puede parecer un simple trámite desde los despachos, pero que se convierte en un grave problema cuando se traslada a las casas de los trabajadores.
“Las familias deben comer y pagar facturas”, advierte una fuente consultada
La demora está provocando dificultades reales en numerosos hogares. El salario sirve para comprar alimentos, pagar el alquiler, afrontar los recibos y cubrir los gastos de transporte, salud y educación. Para muchas familias, además, se trata del único ingreso disponible.
La situación es especialmente preocupante para los trabajadores que tienen créditos bancarios. Las cuotas de los préstamos se cargan en fechas establecidas, aunque el salario no haya llegado a la cuenta. La falta de saldo puede generar comisiones, intereses de demora y penalizaciones por impago.
De este modo, los afectados no solo permanecen sin cobrar el dinero que les corresponde, sino que pueden terminar acumulando nuevas deudas por una paralización administrativa de la que no son responsables.
Resulta difícil explicar que incluso trabajadores vinculados al sector petrolero, principal fuente de ingresos del país, se encuentren en esta situación.
Hasta ahora nadie ha dado una explicación clara ni ha dicho cuándo se pagará, y los trabajadores siguen cumpliendo con su jornada sin saber cuándo verán su dinero.
Los cambios de responsables no deberían interrumpir el pago de los trabajadores. El salario no es un favor de la Administración, sino un derecho adquirido por el trabajo realizado. Sin embargo, una vez más, el desorden de los despachos termina siendo pagado por las familias.














Que se lo coman con patatas. Son los que jalean al régimen en los mítines y la mayoría son del asho