Manifiesto de funcionarios que denuncia una purga en el INSESO dirigida desde la Primatura.

INSESO: nóminas familiares, parientes blindados y más de 40.853 millones sin cobrar

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Radio Macuto ha tenido acceso, a través de una fuente fidedigna, a documentación interna que retrata el grave desorden del INSESO: restricciones de contratación ignoradas, incorporaciones sin respetar los cauces reglamentarios, familiares colocados en puestos estratégicos y una deuda empresarial superior a los 40.853 millones de francos CFA.

El Instituto Nacional de Seguridad Social vuelve a quedar atrapado entre documentos oficiales y denuncias internas. Lo que aparece sobre la mesa no es una simple disputa administrativa, sino una pelea por el control de una institución que debería proteger a los trabajadores, no servir de refugio a parientes, protegidos y operadores de despacho.

Una circular fechada el 28 de julio de 2020 ya había suspendido la presentación de solicitudes de empleo en el INSESO, salvo para personal sanitario especializado o mediante convocatoria previa de plazas vacantes. La medida respondía a criterios de contención del gasto, productividad y ahorro interno. Según fuentes consultadas por Radio Macuto, desde esa circular, Pedro Claver no volvió a reclutar personal fuera de los cauces establecidos.

La situación habría cambiado con la llegada de D. Tomás Esono Ava y Maripaz Ayaba Ona Mba. La denuncia sostiene que, a partir de esa etapa, más de 70 personas fueron introducidas en distintos centros del INSESO sin respetar los procedimientos reglamentarios de obligado cumplimiento. No se trataría únicamente de nuevas incorporaciones, sino de una forma de ocupar espacios internos mediante familiares y personas de confianza.

El problema ya había sido detectado en la propia administración. En un escrito de enero de 2025, la Presidencia del Gobierno pidió identificar a empleados en nómina que la Dirección General no reconocía como personal que prestara servicio efectivo en la entidad. El documento también aludía a personas que no acudían a sus puestos y de las que no se tenía constancia real de actividad. En la misma línea, se prohibían nuevas contrataciones mientras durasen los trabajos de reestructuración.

Esa reestructuración es precisamente el punto que habría encendido la guerra interna. Según la fuente, las medidas adoptadas por el actual Consejo de Administración y la Dirección Interina afectaron a familiares de altos cargos. Desde entonces, ciertos movimientos buscarían dejar sin efecto decisiones tomadas para salvaguardar los intereses legítimos del INSESO.

Uno de los nombres señalados es Juan Ebili, primo de Manuel Osa Nsue. La fuente sostiene que fue cesado como delegado provincial del INSESO en Oyala, pese a haber sido colocado en ese puesto sin un perfil académico relevante. Su vínculo laboral con la institución, según la denuncia, sería el de camillero en el hospital de Mongomo del INSESO. Su ascenso habría respondido más al parentesco que al mérito.

La denuncia también apunta a Maripaz Ayaba Ona Mba. Según las fuentes, la interventora general colocó a un hermano suyo como administrador regional del INSESO en Bata, aunque no sería funcionario de la institución. Al verse afectado por la reestructuración, Maripaz habría buscado el respaldo de Manuel Osa Nsue para revertir la situación de sus allegados.

La acusación más grave es que esa presión habría llegado a tocar el pago de las nóminas. Las fuentes consultadas afirman que se habría intentado condicionar el curso normal de los pagos al personal a la restitución de familiares y protegidos apartados por la reestructuración. Si esa versión se confirma, estaríamos ante algo más que nepotismo; el salario de trabajadores convertido en moneda de cambio para proteger intereses privados.

Mientras tanto, el INSESO arrastra una deuda empresarial escandalosa. Un cuadro interno de la Sección de Recaudación de Cuotas recoge 82 empresas deudoras, con un total pendiente de 40.853.584.277 francos CFA. Entre ellas aparecen empresas públicas, hoteles, constructoras, centros sanitarios y sociedades de servicios con importes millonarios sin saldar.

En una institución seria, esa cifra obligaría a centrar todos los esfuerzos en recuperar cotizaciones, limpiar la nómina y garantizar la atención a los asegurados. Pero la denuncia describe una prioridad distinta, salvar puestos familiares, presionar para revertir ceses y frenar medidas de orden interno cuando afectan a personas cercanas al poder.

A todo ello se suma otra acusación que exige explicación pública. La fuente sostiene que Manuel Osa Nsue, desde que fue nombrado presidente del Consejo de Administración del INSESO, no estaría cotizando por sus empleados. Radio Macuto recoge esta denuncia como una afirmación de las fuentes consultadas y considera imprescindible que sea aclarada con documentos. Nadie que preside una institución de Seguridad Social puede quedar bajo sospecha de incumplir aquello que la misma institución exige al resto.

El INSESO no es una finca privada. Es una institución sostenida con el dinero de trabajadores, empresas y asegurados. Cada plaza ocupada por favoritismo, cada nómina dudosa y cada cotización no cobrada golpea directamente a quienes acuden al sistema esperando protección, asistencia y respuestas.

Por eso, la reestructuración no debe frenarse. Debe profundizarse. Si hay personal fantasma, debe salir. Si hay familiares colocados sin procedimiento, deben ser apartados. Si hay empresas que deben miles de millones, deben pagar. Y si altos cargos utilizan su posición para proteger a los suyos, deben responder.

La verdadera obligada es, ¿para quién trabaja hoy el INSESO? ¿Para los asegurados que cotizan cada mes o para los parientes que algunos quieren blindar a toda costa?

Los trabajadores no cotizan para mantener redes familiares. Cotizan para tener Seguridad Social. Cuando esa verdad se pierde, la institución deja de proteger al ciudadano y se convierte en una caja ocupada.

Nota de la redacción

Esta publicación se apoya en documentación interna obtenida a través de una fuente fidedigna, así como en información complementaria aportada por fuentes conocedoras del caso. Entre los documentos examinados figuran una circular de 2020 sobre restricciones de contratación, un escrito oficial de enero de 2025 relativo a nóminas y contratación, y un cuadro interno de empresas deudoras del INSESO. Las acusaciones sobre incorporaciones familiares, presiones internas y maniobras para revertir la reestructuración se atribuyen a las fuentes consultadas. Radio Macuto queda abierto a recibir y publicar cualquier versión documentada de las personas mencionadas.

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