
¿En qué se parecen los gobierno de Guinea Ecuatorial y España, Obiang y Sánchez?
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Por Jose Euegenio Nsue
Cuando llegué a Lanzarote en los años 2000, encontré a un político singular, demagogo y populista, al mismo tiempo carismático y querido, un tal Dimas Martín; pertenecía a un partido insularista, PIL (Partido de Independientes de Lanzarote); llegó a ser alcalde del Ayuntamiento de Teguise, Presidente del Cabildo de Lanzarote, Diputado del Parlamento de Canarias y Senador por Lanzarote de la Cámara Alta de España. Hacia 2002/3 yo daba clases en el instituto de Haría al norte de la isla cuando empezaban a salir sus escándalos de corrupción, apropiación indebida y demás delitos y era portada en todos los periódicos y noticiarios; al querer comentar aquellos escándalos con los compañeros profesores y el personal subalterno, increíblemente todos me decían: «Eugenio; Dimas puede ser corrupto y ladrón, pero es nuestro porque reparte lo robado con el pueblo por eso le votamos porque comparte«. Ahí es cuando me di cuenta, entendí que en España, robar, corromper, no está mal visto ni se considera delito, pecado o inmoral, si el ladrón y corrupto es de los suyos, de la familia o un amigo; en cambio, si el que lo hace es de enfrente, vecino o de otro signo político, entonces hay que acabar con él, llamarle de todo, se merece toda condena y humillación.
Jamás podía imaginarme que iba a comparar, hacer un paralelismo entre el Gobierno de Guinea Ecuatorial y el español, entre Obiang y familia con un dirigente del Reino de España; el nivel de corrupción que hay en España con el de Guinea Ecuatorial. Creí que porque España estaba en Europa central, llevaba casi 50 años de democracia consolidada donde había separación de Poderes (Ejecutivo, Legislativo y Judicial) que funcionaban autonómamente y también estaba garantizada la libertad de expresión, de prensa y de pensamiento; además la sociedad civil existía y funcionaba; en cambio, en Guinea Ecuatorial, nada de eso existe, a parte de que encuentra en un continente donde la barbarie, las dictaduras y la anarquía son sus principales características. ME EQUIVOQUÉ.
¿En qué se parecen los dos gobiernos?: en el número de sus miembros. El guineoecuatoriano tiene más de 50 miembros entre Primeros Ministros, Ministros de Estado, Ministros, Ministros delegados, Viceministros, Secretarios y Directores Generales; todos inútiles, inservibles e incapaces de solucionar los problemas de la gente; el español también tiene más de 50 miembros: 22 Ministerios, Secretarios y Directores Generales igualmente inútiles, inservibles e incapaces de solucionar los problemas de los ciudadanos; los hay aún más inservibles como los Ministerios con sus correspondientes Ministros de la Vivienda, Igualdad, Infancia y Bienestar, Educación o Interior, por nombrar algunos; nadie conoce su utilidad cuando la vivienda, la pobreza infantil, la violencia de género y la inseguridad cada vez están peor que nunca. Los miembros de ambos gobiernos endiosan a sus Jefes a quienes ven como sus amos, les rinden culto y son capaces de dar sus vidas, mentir como bellacos por defenderlos y les importa un pimiento si pierden la dignidad.
¿En qué se parecen Pedro Sánchez y Obiang Nguema?: en que los dos son ególatras, soberbios, prepotentes, autocráticos, se creen por encima del mal y el bien, no creen en la separación de poderes (¿de quién depende la Fiscalía General del Estado?), son nepotistas (Obiang ha convertido el Gobierno y las Instituciones en coto familiar donde enchufa a todos sus familiares aunque carezcan de cualidades, aptitudes y formación, hasta una de sus mujeres, Constancia tiene rango de Ministro, cobra igual que los Ministros sin ser nombrada, tiene despacho en la Presidencia y todo un Gabinete; Sánchez también está utilizando el poder para enchufar a los suyos desde el Tribunal Constitucional, la Fiscalía General, no hablamos de los Ministros nombrados, hasta ha creado para su Begoña una ‘oficina’ en la Moncloa, asignarla una funcionaria para trabajar para ella en su jornada laboral y para que esta utilice la influencia de su pichurri para hacer negocios lucrativos, dirigir Máster sin la cualificación exigida en la que fue la mejor universidad del país, ahora venida a foco de tensiones ideológicas y chiringuitos del adoctrinamiento; a su hermano para que le enchufen en la Diputación de Badajoz, viva en la Moncloa y fije su residencia fiscal en Portugal y así eludir tributar en el país que gobierna el hermano). Los dos, Obiang – Sánchez, tanto monta, monta tanto, han sometido, inutilizado al resto de los poderes del Estado para que estén a su servicio: a Obiang no le hace falta disimular un poco, los jueces y magistrados son nombrados a su conveniencia y a dedo, sin tener en cuenta su formación, las 2 Cámaras son monocolores, no hay ningún solo diputado o senador de la oposición, todos son de su partido, el sindicato del crimen organizado, PDGE; cuya única misión es aplaudir a la diabólica familia y obedecer sus sabias orientaciones. Pedro Sánchez, al no tener la mayoría ni en el Senado ni en el Parlamento, los ha prescindido, los ningunea, pasa de ellos; las sesiones de control del Gobierno, los ha convertido en sesiones de control y ataques a la oposición y lugar de mítines y propaganda, menos dar explicaciones del estado de la nación y de la gestión del Gobierno, y donde el único «trabajo» de los diputados, es aplaudir, jalear al Jefe, a abuchear y a insultar a los adversarios para eso les pagamos los españoles unos 5000€ netos al mes, dietas a parte.
De la corrupción, no hace falta hablar. Los que vinieron para limpiar la podredumbre de las instituciones, las cloacas del Estado y la corrupción del Gobierno de derechas, se sabe ahora que lo que querían era asaltar el poder, instalarse para hacer lo mismo o más, una excusa de los 3 del Peogeot Sánchez, Ábalos y Cerdán), 2 de ellos, nombrados Secretarios de Organización del Partido sanchista y de socialistos otrora PSOE, son los directores, presuntamente, de las mordidas y demás mamandurrias del partido y el Gobierno, o sea, promotores y patrocinadores de la corrupción. Se trataba de un plan, asaltar el poder, inutilizar las Instituciones y erosionar los cimientos del Estado de democracia (controlar el Poder Judicial), enchufar a los suyos, vivir a cuerpo de rey a costa del trabajo y sacrificio de los españoles, para él colmo, se vanaglorían y se ríen de nosotros al afirmar que todo lo hacen bien, la economía va como un cohete, los jóvenes y trabajadores cobran bien y les da para vivir dignamente cuando lo que vivimos es totalmente lo contrario; mucha gente no llega al fin de mes, los padres acogen y mantienen a sus hijos de hasta más de 40 años y a sus nietos, encontrar una vivienda o un alquiler es misión imposible; en estas próximas fiestas navideñas y fin de año, muchas familias no podrán cenar ni carne, ni pescado, ni mucho menos mariscos, ni siquiera una tortilla que se hace con huevos porque han subido también de precios, hasta las gallinas se han puesto enfermas por lo que está pasando en esta España mía, España nuestra por culpa de Sánchez y el sanchismo.
Menos mal que sigue habiendo una parte de la judicatura, el Tribunal Supremo, Audiencia Nacional y muchos Juzgados y Audiencias provinciales con profesionales que niegan replegarse y bailarle el agua al sanchismo, defienden todavía la justicia y el estado de derecho, gracias a ellos han podido pillar y condenar al otro empleado del sanchismo, el Fiscal General del Estado, que preside o presidía una Institución fundamental de la democracia para perseguir los delitos y resulta que los comete para defender a su puto amo; ahí le tenemos: procesado, juzgado y condenado.
Esto que se vive en España, no me lo esperaba.
Así lo pienso y así lo digo; ¿qué os parece?











Quien piense que vivimos en una democracia se equivoca. No, no somos una democracia porque las instituciones están gobernadas por la oligarquía. Si han leído el Tratado de Maatricht, comprenderán rápidamente que Europa no es más que un caos, subyugada a un pueblo que ya no piensa. Es una institución dirigida por autistas, extremadamente peligrosa para la supervivencia del pueblo europeo. Sánchez no inventó nada; simplemente exhibe abiertamente su incompetencia en un país donde la gran mayoría ha olvidado cómo pensar. Un país sin intelectuales es un país muerto, como es el caso de España, que, a través de sus sucesivas tiranías, ha acabado matando la poca inteligencia que le quedaba. Sin embargo, soy consciente de que no hay más que simples estados totalitarios, desde los más fuertes hasta los más sutiles. Mucha gente debería leer a Pascal. A veces se dice: «Claro, querido amigo, el pueblo es soberano, vivimos en una democracia». Sin embargo, debes admitir que el pueblo no entiende nada de esto. Se les ha dado el poder a quienes saben manejar las palabras, es decir, se lo han arrebatado a todos los demás, que son la mayoría. ¿Qué queda de la democracia? Nada, me temo, salvo una farsa. Nada más que la barbarie tecnocrática y la tiranía de los expertos.