
Malabo acoge la alarma de COBAC por el dinero que mueve el Mobile Money
COBAC pone bajo examen el recorrido del dinero de los clientes de Mobile Money tras una reunión celebrada en Malabo.
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La Comisión Bancaria de África Central ha puesto el foco sobre el recorrido del dinero de los clientes entre operadores, proveedores de pago y agregadores. La reunión se celebró en Malabo, en un momento en que el Mobile Money mueve ya decenas de billones de francos CFA en la CEMAC.
La Comisión Bancaria de África Central (COBAC) reunió el 25 de septiembre en la capital guineoecuatoriana a representantes del sector bancario y financiero para examinar, entre otros asuntos, cómo circulan los fondos de los clientes cuando una operación pasa por proveedores de servicios de pago y agregadores.
La preocupación del regulador apunta a la parte del dinero de los usuarios que transita por cuentas pertenecientes a intermediarios antes de llegar a su destino final.
Eso obliga a responder preguntas básicas que hasta ahora habían quedado escondidas detrás de la expansión acelerada del dinero móvil; quién custodia esos fondos, cómo se contabilizan, quién responde por ellos y hasta qué punto puede seguirse su recorrido completo.
COBAC no ha señalado públicamente a ninguna empresa ni ha denunciado irregularidades concretas. Tampoco ha anunciado sanciones. Lo que sí ha hecho es poner sobre la mesa un problema que crece al mismo ritmo que el propio Mobile Money.
Cuantos más operadores, bancos, fintech y agregadores intervienen en una misma transacción, más importante resulta saber por qué cuentas pasa el dinero y durante cuánto tiempo permanece bajo control de terceros.
El asunto deja de ser meramente técnico cuando hablamos de fondos pertenecientes a millones de usuarios.
Según los datos publicados sobre el mercado regional, el Mobile Money movió en 2024 alrededor de 34,78 billones de francos CFA en la CEMAC, repartidos en miles de millones de operaciones.
Con ese volumen, cualquier vacío en la custodia, la trazabilidad o la supervisión deja de ser un problema menor del sector financiero.
La reunión de Malabo abordó también el fraude, la ciberdelincuencia y el cumplimiento de las normas contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo.
COBAC reclama controles más estrictos y una mejor trazabilidad de las operaciones.
La formulación oficial es prudente. El mensaje de fondo lo es bastante menos, el crecimiento del Mobile Money ha creado circuitos financieros suficientemente complejos como para que el regulador quiera saber con mayor precisión quién toca el dinero de los clientes antes de que llegue a su destino.
Que la reunión se haya celebrado en Malabo no convierte a Guinea Ecuatorial en el centro del problema, pero tampoco la deja fuera. El país forma parte de la CEMAC, utiliza la misma arquitectura monetaria regional y está sujeto a las decisiones de supervisión que adopten COBAC y BEAC.
Si el regulador termina imponiendo nuevas obligaciones sobre custodia, separación de fondos, contabilidad o identificación de intermediarios, esas reglas también alcanzarán al mercado guineoecuatoriano.
Por ahora no hay una nueva normativa que permita hablar de endurecimiento regulatorio consumado. Lo que sí existe es que, COBAC ha comenzado a mirar con más atención por qué manos pasa el dinero de los clientes antes de llegar a su destino.
Y eso se debe, normalmente, a que el crecimiento del negocio ya ha dejado de ser más rápido que su capacidad para ignorar los riesgos.









