Bange financia la agricultura camerunesa, abandona al campesino guineoecuatoriano y refuerza su financiera en Madrid

Share your love


Según una información publicada este 25 de noviembre de 2025 por el diario español The Objective, el Banco Nacional de Guinea Ecuatorial (Bange), entidad de mayoría pública, ha aumentado en un 37,5% el capital de su filial de financiación al consumo en España, Bange Credit, mediante una inyección de tres millones de euros que eleva sus recursos propios hasta los 11 millones.

La operación, inscrita a mediados de noviembre en el Registro Mercantil español, consolida la apuesta del banco público del régimen de Teodoro Obiang por el mercado financiero español, un país que la propaganda oficial lleva años señalando como origen de las “ideas importadas” y feudo de la disidencia guineoecuatoriana. Bange Credit es un establecimiento de crédito con algo más de tres años de vida, especializado en préstamos al consumo, hipotecas para adquisición de oficinas y financiación de automóviles.

De acuerdo con los datos del Banco de España citados por la prensa española, la filial cerró 2024 con unos activos totales de aproximadamente 6,97 millones de euros, de los que 4,5 millones corresponden a inversión crediticia. A pesar de su pequeño tamaño, declaró un beneficio de 328.110 euros, un resultado que se explica casi íntegramente por el efecto fiscal: la sociedad recibió más de 325.000 euros de la Hacienda española gracias a deducciones en el Impuesto de Sociedades, que permitieron compensar cerca de un millón de euros en deterioros y provisiones por insolvencias. El resultado positivo se sostiene, por tanto, más en el sistema tributario del país de acogida que en la fortaleza del negocio.

Bange, fundado en 2006, es el único banco de origen nacional que opera en Guinea Ecuatorial. El Estado controla el 60% del capital, mientras el resto está en manos de accionistas privados, entre ellos el filipino Bank of Commerce, que posee en torno al 11%. En el mercado doméstico, la entidad convive con filiales de grandes grupos extranjeros como Société Générale.

La estrategia de internacionalización del banco público arrancó en España, con una oficina de representación en la madrileña calle Serrano, en pleno barrio de Salamanca, desde donde canaliza servicios para empresas con relaciones comerciales con Guinea Ecuatorial y para la diáspora guineoecuatoriana residente en España, estimada en más de 13.000 personas repartidas entre Madrid, Cataluña y zonas turísticas como Benidorm o Marbella. Tras consolidar esa presencia, el grupo ha anunciado su intención de expandirse hacia otros mercados europeos y africanos, con Francia y Camerún como ejes preferentes.

En Camerún, Bange se presenta como un actor de referencia en la modernización del campo. En 2024, su filial Bange Bank Cameroun lanzó el producto “Agribanking”, una gama específica de créditos y servicios bancarios dirigida a agricultores, cooperativas y agroindustrias, con campañas que hablan de “revolución verde” y mensajes dirigidos al campesinado camerunés: “vuestras ideas tienen crédito”. No es una apuesta menor: Camerún es considerado el “granero de África Central”, responsable de la mayor parte de los intercambios agrícolas intracomunitarios de la CEMAC, con un sector primario que aporta más del 20% del PIB y más del 40% del empleo.

Guinea Ecuatorial ofrece la estampa opuesta. Informes de Naciones Unidas y del Banco Mundial reconocen que el país importa la mayoría de sus alimentos básicos para abastecer los mercados locales, debido a una producción agropecuaria y pesquera insuficiente; algunas estimaciones sitúan en torno al 70% los alimentos que entran desde el exterior para cubrir las necesidades de consumo interno. Mientras se multiplican los anuncios oficiales sobre diversificación, la agricultura sigue siendo marginal en el PIB, sin un sistema de crédito rural estructurado, sin un acompañamiento real al pequeño productor y sin una política coherente de seguridad alimentaria.

En este punto las contradicciones se acumulan: el único banco de origen guineoecuatoriano financia la agricultura camerunesa, refuerza con tres millones de euros una financiera en la “milla de oro” madrileña, se beneficia del fisco español para cuadrar sus cuentas… y, al mismo tiempo, opera en un país que importa casi todo lo que come y cuyos dirigentes llevan años señalando a España como foco de conspiraciones y refugio de la disidencia.

La pregunta ya no es retórica, sino política: ¿qué tipo de banco público es ese que presume de apoyar la agricultura camerunesa, ignora de facto la agricultura guineoecuatoriana y aumenta capital en el país que el propio régimen ha demonizado como feudo de quienes, según su relato, quieren desestabilizar a Teodoro Obiang?

Comparte tu aprecio
RadioMacuto
RadioMacuto
Artículos: 1409

Actualizaciones del boletín

Introduce tu dirección de correo electrónico para suscribirte a nuestro boletín

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *