
El presidente emérito de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang Nguema, no sabe dónde están los aviones comprados con el dinero del Estado
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Por José Eugenio Nsue
No es un lapsus ni tampoco una exageración llamarle emérito a Obiang porque tras haberse cesado de sus funciones solapadamente, el heredero de la corona, Teodoro Nguema Obiang Mangue, está ha empezado a ejercer y disfrutar los prestigios de la presidencia. En efecto, desde hace un par de años por lo menos, se había puesto en marcha la operación sucesoria en la casa real de Akoakam tal como estaba previsto aunque el rey Obiang ha estado dudando de su elección inicial sobre la idoneidad, la madurez y las facultades mentales de su hijo como para definitivamente transferirle el poder; su madre, Constancia, reina de Angong junto con sus hermanos, aprovechando la debilidad de su marido, han hecho lo imposible para que su hijo se haga con el poder; Nguema Obiang ha ido asumiendo a pasos agigantados todos los poderes mientras que su padre, el vetusto Obiang, se ha retirado del primer plano de la política a día de hoy y Nguema Obiang Mangue es el actual Presidente de facto del país. Ahí le vemos presidiendo consejos de ministros, recibiendo en audiencias a los cuerpos diplomáticos, ordenando encarcelamientos y detenciones arbitrarias a los inmigrantes y jóvenes guineanos, la emisión de pasaportes a los guineanos que viven fuera del país cuando en el interior no se lo dan a los que lo piden sin consultar con el Ministro o ministros de Asuntos Exteriores; ordena bajar los precios de internet y la telefonía; abronca y desacredita a los Magistrados; o sea, es el hombre más fuerte del país; los medios de (in) comunicación estatales, órganos propagandísticos del régimen criminal no hacen más que hablar de Nguema Obiang mañana, tarde y noche todos los días.
De vez en cuando aparece el emérito en público como esta semana en la inauguración de la Terminal del aeropuerto de Malabo para dejarnos unas cuantas perlas que, por reiterativas, no dejan de sorprender a propios y extraños; también vienen a demostrarnos que esta familia y todos sus colaboradores además de tomarnos el pelo (a los guineanos), están alienados. Durante su alocución, rodeado de su primera esposa, madre del sucesor de la corona, el mismo sucesor Nguema Obiang, los secuaces y el cuerpo diplomático; dijo entre otras ocurrencias:
- «Cuando el Gobierno dispensa grandes inversiones es para que esos proyectos los vea el pueblo y los valore«.
- «¿Dónde vamos a encontrar los guineanos honestos, capacitados; guineanos despojados de ambición? Porque lo que retrasa el desarrollo de este país es por la ambición de mis colaboradores«.
- …»el Gobierno ha derrochado mucho dinero comprando los aviones, los aparatos, para asegurar el tráfico no solo nacional, sino también internacional. Y me pregunto: dónde están esos aviones?«.
- ”Todo el mundo se empeña en que se le dé el mantenimiento, pero sin embargo no piden el mantenimiento para mantener las infraestructuras que se les dé; simplemente porque quieren dinero, porque en una empresa, que son empresas ficticias, que recibe por ejemplo 20 millones, destina 2 para pocas gentes; y el resto del dinero se queda en los bolsillos de los dueños «.
A pesar de que el cinismo y la demagogia de Obiang lo conocen hasta los recién nacidos; además de embustero, cínico, desconsiderado; Obiang Nguema es un sádico, se excita en demasía mientras humilla en público a sus sirvientes, los que le hacen el papel sucio y dan la cara por él para que mantenga y se eternice en el poder; Obiang y su cohorte se retroalimentan, se necesitan y se conocen tanto que hacen exactamente lo mismo; actúan miméticamente. Sin ellos Obiang no existiría ya que aunque se crea Pantocrátor, omnisciente y omnipotente, no deja de ser uno solo, tiene una sola familia, pertenece a un solo pueblo y es de un solo distrito, Mongomo.
Si este fuera un país homologable y sus habitantes, personas cuerdas, hace tiempo que le habrían lapidado por ser tan cruel y criminal. Se puede creer que al no dominar la lengua española y dada su avanzada edad, igual estaría chocheando y no sabe lo que dice; pero viene haciendo y diciendo lo mismo desde que le conocemos desde hace más de 43 años.
Cuando dice que ‘el Gobierno dispensa (¿?) grandes inversiones para que esos proyectos los vea y los valore el pueblo’, o sea que los proyectos no se hacen para que el pueblo los disfrute sino que los contemple como en el museo (proyectos inútiles, faraónicos; ejemplo: la ciudad de Oyala). Pregunta que dónde vamos a encontrar a ‘los guineanos honestos, capacitados y despojados de ambición’; ¿lo pregunta en serio ese cínico? ¿Está reconociendo que todos sus colaboradores, empezando por todos sus hijos, son unos mintundis, incapacitados, deshonestos y ladrones? Si durante más de 43 años que lleva en el poder no ha encontrado a guineanos capacitados entre los suyos, ¿por qué los sigue confiando y no se ha dirigido jamás a tantos guineanos que triunfan, son honestos y competentes fuera del país?; dice que el ‘Gobierno ha derrochado mucho dinero’: conque sabe que el dinero del Estado se está derrochando inmisericordemente, ¿o no sabe que «derrochar» significa: gastar en exceso e innecesariamente? El colmo de los colmos es cuando pregunta que ‘dónde están los aviones que había comprado el Gobierno’ cuando uno de sus inútiles hijos, Ruslan Obiang Nsue es el encargado de todos los aeropuertos del país (Director de Ceiba Aeropuertos); ¿por qué no se le pregunta cuando almuerzan o llamarle por teléfono? El ‘buen hombre’ sabe que todos los que se quedan y se prestan para el mantenimiento de las infraestructuras nacionales, todos son familiares y amigos personales, son unos ladrones; ¿por qué les sigue confiando esas tareas? ¿A qué viene este arrebato de sinceridad?
Todo lo que dice Obiang ahora y lo que algunos de sus consejeros y colaboradores empiezan a reconocer en público es exactamente lo que venimos denunciando, publicando y diciendo públicamente, y algunos enajenados nos tildan de enemigos de la patria, unos fracasados y muertos de hambre. Ahora que os dice el ‘único hombre’ del país, el Presidente Fundador, en vuestras cara que sois incompetentes, ladrones, ambiciosos patológicos y deshonestos, ¿qué decís
Calzonazos y sinvergüenzas sois todos aquellos que lleváis años y años aguantando insultos, vejaciones, humillaciones y descalificaciones públicos de vuestro amo, y en lugar de defenderos y demostrar que sois personas dignas, venís en busca de los débiles a fanfarronear.
Como decía Martin Luther King: «lo que me preocupa no es el grito de los violentos, ni de los corruptos, ni de los deshonestos, ni de los sin carácter, ni los de sin ética. Lo que más me preocupa es el silencio de los buenos«. Mi pregunta es: ¿no quedan buenas personas en este país? ¿Por qué os calláis, caramba? ¡¡Dios!!
Así lo pienso y así lo digo; ¿qué os parece?











Omnes mentis il