Mantente Informado y Participa en la Comunidad
Ingrese su dirección de correo electrónico a continuación y suscríbase a nuestro boletín

La tercera entrega de la investigación de NEXOS-GE reconstruye la descapitalización de GUINEXTEBANK, el banco hispano-guineano que terminó en quiebra técnica con pérdidas que pudieron alcanzar los 2.500 millones de pesetas.
La tercera entrega de la investigación de NEXOS-GE sobre el perjuicio financiero causado al Estado durante los primeros años del régimen de Teodoro Obiang reconstruye la descapitalización de GUINEXTEBANK. El banco hispano-guineano terminó en quiebra técnica después de conceder créditos a empresarios españoles, altos cargos y personas vinculadas al poder. Las pérdidas pudieron alcanzar los 2.500 millones de pesetas.
La investigación de NEXOS-GE sobre el perjuicio financiero causado al Estado guineoecuatoriano durante el periodo del Consejo Militar Supremo llega a su tercera entrega con GUINEXTEBANK, un banco creado en 1980 para financiar al sector privado que apenas cinco años después se encontraba en quiebra técnica.
La entidad, participada al 50 % por el Banco Exterior de España, acumuló pérdidas estimadas inicialmente entre 1.300 y 1.500 millones de pesetas, aunque los informes citados por NEXOS apuntan a que el agujero pudo alcanzar los 2.500 millones.
La investigación completa de NEXOS-GE puede leerse íntegramente en su página:
https://nexos-ge.org/contribucion-al-avaluo-del-perjuicio-financiero-irrogado-al-estado-por-la-familia-obiang-periodo-del-consejo-militar-supremo-3/
NEXOS basa su reconstrucción en informes del departamento de análisis y planificación del Banco Exterior de España y en una auditoría de Price Waterhouse y Peat Marwick. Según esos documentos, GUINEXTEBANK incurrió en graves deficiencias contables y asumió riesgos elevados mediante créditos concedidos sin suficientes criterios de solvencia a empresarios españoles, familiares de Teodoro Obiang, altos cargos del régimen y personas o sociedades relacionadas con ellos.
Los créditos vinculados a estos grupos representarían, según la investigación, más del 40 % del déficit de la entidad.
La tesis de NEXOS es que no se trató simplemente de una sucesión de malos préstamos. La entidad habría servido para canalizar recursos hacia determinados beneficiarios mientras las deudas se acumulaban sin que después se emprendieran actuaciones eficaces para recuperarlas.
GUINEXTEBANK acabó cesando sus actividades a comienzos de 1988.
La investigación recupera también una intervención de Miguel Boyer ante la comisión del Parlamento español encargada de estudiar la cooperación entre España y Guinea Ecuatorial. El entonces presidente del Banco Exterior lamentó que el despilfarro económico de GUINEXTEBANK no hubiera beneficiado al pueblo guineano, sino a la oligarquía política.
Uno de los nombres sobre los que NEXOS pone el foco es Francisco Roig Ballester, Paco Roig.
El informe relaciona al empresario español con SUGUISA, dedicada a la importación de alimentos; MAGUISA, vinculada a la explotación maderera, y AGROGUISA, dedicada a actividades agropecuarias. También le atribuye la gestión del Hotel Bahía.
Según NEXOS, esas actividades recurrieron a financiación de GUINEXTEBANK y, cuando el banco quebró, Roig mantenía una deuda de unos 165 millones de pesetas, aproximadamente 1,6 millones de dólares de la época.
La investigación menciona igualmente las especulaciones que durante años han tratado de relacionar aquella actividad empresarial en Guinea Ecuatorial con el posterior desarrollo de Mercadona en España. El material aportado en esta entrega, sin embargo, no demuestra que el capital de Mercadona proceda de GUINEXTEBANK, por lo que esa relación no puede presentarse como un hecho probado.
Más allá de Roig, NEXOS cita cerca de 80 empresas españolas que operaban entonces en Guinea Ecuatorial y que recurrieron en distintos grados a la financiación del banco.
La investigación menciona igualmente sociedades relacionadas con el entorno de Obiang, entre ellas Oficar, Molinos de Bioko, Sociedad Abayak y Nacimiento S.A.
Entre los dirigentes y responsables públicos asociados por NEXOS a créditos de GUINEXTEBANK aparecen Felipe Hinestrosa Ikaka, entonces ministro de Finanzas y presidente del banco, Cristino Seriche Malabo Bioko, Juan Olo Mba Nseng, Fructuoso Mba Oñana, Melchor Ndong Mba, Rosendo Otogo Meñeng, Melchor Okue Moto, Baltasar Engonga Edjo, Martín Nka Esono y Laureano Micha.
La cuestión que deja abierta la investigación es cuánto recibió cada beneficiario, cuánto devolvió y qué ocurrió con las cantidades pendientes.
NEXOS incorpora también el papel de GUINEXTEBANK en las primeras actividades de prospección petrolífera y minera de Guinea Ecuatorial. La investigación cita la creación de sociedades mixtas hispano-guineanas como GEPSA, vinculada a HISPANOIL, así como ENADIMSA y GEMSA.
El informe cuestiona la falta de transparencia sobre la financiación empleada en aquellas sociedades y sobre los resultados de las campañas de exploración.
Mucho antes del posterior auge petrolero, el interés por conocer y controlar los recursos del subsuelo ya formaba parte de los movimientos económicos del régimen.
Tras constatarse la gravedad de la situación financiera, el Gobierno español concedió otros 500 millones de pesetas para el reflotamiento de GUINEXTEBANK, según la documentación citada por NEXOS.
Posteriormente se creó UNIGIS, sociedad encargada de liquidar la entidad con asesoramiento del Banco Mundial y del economista Francesc Cabana.
Es precisamente en esa liquidación donde NEXOS sitúa uno de los principales vacíos del caso. La investigación afirma que no se conocen públicamente las cuentas finales del banco, cuánto patrimonio se recuperó, qué créditos fueron cobrados, cuáles quedaron pendientes y cuánto dinero terminó definitivamente perdido.
Sin esos datos resulta imposible reconstruir con precisión el destino final de los fondos.
En 1989, la justicia guineoecuatoriana abrió actuaciones contra varios antiguos responsables y empleados de GUINEXTEBANK. Entre los procesados figuraron Emilio León Mayoral, José Luis Santamaría, José Antonio Tuñón, Francisco Castro López, María del Halcón Morales, Felipe Hinestrosa Ikaka, Rosendo Otogo Meñeng y Melchor Okue Moto.
El procedimiento terminó, según NEXOS, con la condena en rebeldía del matrimonio formado por Francisco Castro López y María del Halcón Morales y la absolución de varios de los restantes acusados.
La investigación llama la atención sobre la ausencia de Paco Roig entre los procesados pese a la deuda que le atribuye con la entidad.
El proceso judicial terminó, pero no permitió reconstruir el recorrido completo del dinero.
Por eso NEXOS plantea que una futura justicia transicional debería acudir a documentación bancaria, fiscal, aduanera y patrimonial para determinar el perjuicio sufrido por el Estado y, en su caso, recuperar activos que puedan identificarse.
GUINEXTEBANK desapareció hace décadas. El destino de buena parte de sus millones sigue sin estar esclarecido.