
La juventud actual está en decadencia en valores y principios.
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Por José Eugenio Nsue
Nos hemos dejado llevar de los halagos, loas y flores que la prensa interesada y manipulada por los lobbys y los grandes grupos mediáticos así como los políticos, echan a las nuevas generaciones a las que califican de mejor preparadas en toda la historia, plurilingües, expertas en las nuevas tecnologías, deportistas, además de sana; se les olvida y nos ha pasado desapercibido que a esas nuevas generaciones informatizadas, carecen de valores desde espirituales como la armonía, la fe, la esperanza, el amor, la caridad y la gracia; hasta humanos o sociales, también llamados cívicos tales como: el respeto, el compromiso, la tolerancia, el profesionalismo, el sentido de pertenencia, la confianza, la equidad…; aspectos y cualidades que hacen que las personas, los seres humanos sean responsables y civilizados.
Ese déficit está consiguiendo que la sociedad cuente con unos jóvenes robóticos con las cabezas repletas de circuitos, datos, bits, números, fórmulas e idiomas…, pero carentes, vacíos de afecto, empatía, sentimientos, sobre todo, falto de valores patrióticos (sentimiento que tienen los seres humanos por la tierra natal o adoptiva a la que se siente ligado por unos determinados valores, afectos, cultura e historia, o el orgullo que se siente una persona por pertenecer a una familia o también a una nación). Los casos de Europa y América del Norte cantan más; sus jóvenes andan perdidos, confundidos y hasta desorientados, a pesar de haber nacido y vivido en los continentes de luces, tecnología, ciencia, progreso y desarrollo de todo el planeta; que habían llevado el conocimiento científico, filosófico y tecnológico; los avances en medicina, ingeniería, arquitectura, etc, etc; han fomentado el uso de la razón, el cristianismo, la organización social y la democracia en todo el mundo. Su superioridad intelectual, cultural, material, económica, tecnológica, científica, organizativa y el respeto de los Derechos Humanos es tal que las mejores universidades del mundo, se encuentran ahí: Massachusetts Institute of Technology, Stanford University, University of Cambridge, Harvard University, Oxford, California Institute of Technology, Princeton, Chicago, ETH Zurich, College London, Universidad de Edimburgo…, a pesar de ello cuentan también con dirigentes políticos si no octogenarios, mediocres y si no, populistas o demagogos.
El caso de Estados Unidos es paradigmático. Esos días en casi todas las universidades norteamericanas hay manifestaciones más o menos violentas, asentadas de estudiantes contra la guerra de Israel en Palestina para acabar con los terroristas de Hamas y son pro Palestina; la policía está tratando de desalojarlos y garantizar la libertad de enseñanza de todos los estudiantes; esos movimientos pro palestinos se están extendiendo por Europa lo que me parece bien. Los jóvenes deben, tienen que protestar, reivindicar y defender sus derechos, criticar lo que les parece injusto, y no hay nada más injusto como la guerra; pero pienso que había que hacerlo civilizada y cívicamente sin coacciones, sin vandalismo y sin el uso de la violencia. Chirría ver a los estudiantes defendiendo supuestamente causas nobles, montando barricadas y pasando de asistir a clases, a la vez pasan de la política y se niegan a comprometerse para cambiar aquello que no les gusta en la sociedad o en el país en el que viven, son solidarios con lo que ocurre a miles de kilómetros mientras que ni si quiera se informan del día a día de sus países; los dos políticos actuales norteamericanos que dirigen sus partidos o los representan, Demócratas y Republicanos, son octogenarios, Joe Biden y Donald Trump; ¿cómo se explica que en toda América del Norte no salgan otros Obama, jóvenes entre los republicanos y demócratas para regenerar la política de su país, materializar sus ideales; dónde están todos esos manifestantes para decir que lo que pasa en el propio país, no es de recibo, las políticas y alianzas que los viejos van entablando por el mundo no son de recibo? Si no dan un paso al frente, si no se interesa ni les importa la política, su patria, los problemas sociales de su sociedad; ¿quiénes quieren que se ocupen de ellos?
No hace mucho en el pasado siglo, las revueltas estudiantiles cambiaban la historia y humanizaban mucho las condiciones de las personas y de ellas nacían verdaderos líderes mundiales que dejaban huella a nivel mundial. En la revolución del 68 en Francia, los estudiantes protestaban contra la sociedad de consumo, el capitalismo salvaje, el imperialismo y el autoritarismo reinantes. En 1989, tanques chinos tomaron la plaza de Tiananmén, China, para reprimir brutalmente un movimiento estudiantil sin precedentes; los estudiantes protestaban contra la corrupción y la represión del Gobierno, el desempleo y la inflación…
En muchas partes del mundo y a lo largo de la historia, ha habido manifestaciones estudiantiles para exigir más libertades, más derechos civiles y aperturas a la democracia, que es el sistema menos malo de todos los sistemas; México entre 1968 a 1990; Soweto (Sudáfrica), 1976; Chile, 2006; Colombia, 2011, etc, etc; entre aquellas manifestaciones que tenían un fin y cuyos organizadores estaban comprometidos y decididos a cambiar de verdad, el rumbo de las cosas, la sociedad, el mundo y las actuales, es que los actuales jóvenes no se comprometen a nada, no están dispuestos a dar el ejemplo, a postularse para cambiar nada todo lo contrario, se declaran apátridas, nihilistas, antisistema, materialistas, consumistas, edonistas y amantes del ocio, de la dolce vita. Su lema es: » menos trabajar y más disfrutar». A partir de aquí, sus reivindicaciones y manifestaciones resultan inconsistentes, insustanciales; si uno no quiere saber nada de la política ni de los políticos porque son corruptos y vagos, si no quieren enterarse de lo que pasa en su entorno ni comprometerse a cambiar nada, pasan de todo, todo les da igual; su religión es el indiferentismo; ¿de qué sirve acampar los campus, enfrentarse a los agentes y cuerpos de seguridad, a no ser que creen que del cielo bajará un ejército de ángeles para organizarles la sociedad con la que sueñan para verse así sus ensoñaciones cumplirse?, pero aun así tampoco son creyentes.
Me parece otra performence y sospecho que muchos jóvenes se dejan manipular y por eso actúan como gregarios y utilizan el efecto contagio; hasta que las manifestaciones y acampadas no se habían iniciado en los EEUU, los universitarios europeos no se habían dado cuenta que Palestina estaba siendo masacrada por el ejército israelí y había que hacer algo; ¿y por qué solo hay que protestar por Palestina; cuántas injusticias, muertes de inocentes, invasiones hay actualmente en el mundo? ¿Quiénes se manifiestan contra esos otros atropellos? Me temo que así tenemos a los Trump, Biden y Pedro Sánchez per secula seculorum.
Así lo pienso y así lo digo; ¿qué os parece?








