Exclusiva: La empresa suiza MGI, amenaza con embargar los activos de Guinea Ecuatorial
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Por Omer Mbadi
Desde que se rompió el acuerdo, Zelkifli Rahman Ngoufonja, jefe de MGI GE, sigue residiendo en Malabo para intentar que el gobierno guineoecuatoriano entre en razón.
El grupo de telecomunicaciones suizo pretende acudir a los tribunales de su país para conseguir los 17,5 millones de euros que le debe Malabo.
Martin Keller alza la voz y envía un ultimátum a las autoridades de Guinea Ecuatorial. El 29 de julio, el jefe del grupo de comunicación suizo MGI informó al Fiscal General del Tribunal Supremo de Guinea Ecuatorial, Anatolio Nzang Nguema Mangue, de su intención de llevar el asunto ante los tribunales suizos después del 15 de agosto si no se paga la suma de 11.500 millones de francos CFA (17,5 millones de euros).
«Más allá de este período, no será posible ninguna vía amistosa y nos veremos obligados a aplicar las decisiones del consejo de administración del 17 de mayo de 2021, es decir, una solicitud de congelación de los activos de la República de Guinea Ecuatorial en Suiza, entre otros. 17,5 millones de euros- por cada semana que no se haya pagado esta cantidad«, ha escrito al magistrado que preside la comisión encargada de encontrar una solución al conflicto.
Un culebrón de varios años
La otra parte disputa 17,5 millones de euros. «Esta cantidad no es ni la mitad de lo que se reclama«, argumenta Francisco Evuy Nguema Mikue, uno de los abogados de Guinea Ecuatorial. Al ser contactados, ni el Fiscal General, que el pasado mes de octubre comunicó a los suizos su disposición a pagar, ni el Ministro de Transportes, Correos y Telecomunicaciones, Rufino Ovono Ondo Engonga, han respondido a las peticiones de Jeune Afrique.
Esta misiva marca una nueva etapa en un culebrón de varios años. Inicialmente, MGI había presentado a Malabo un proyecto de asociación para la gestión de la puerta de enlace telefónica del país [puerta de enlace o pasarela (gateway, en inglés), es un dispositivo dentro de una red de comunicaciones, que permite a través de sí mismo, acceder a otra red. En otras palabras, sirve de enlace entre dos redes con protocolos y arquitecturas diferentes] , como hace en Gambia y Sudán del Sur. Evidentemente, el grupo suizo debía ocuparse de las llamadas internacionales y resolver el problema de las zonas de sombra en la frontera con Camerún.
El contrato se firmó el 29 de enero de 2018, tras la creación de MGI GE, una filial que controla al 65%, a petición de las autoridades. El acuerdo fue cancelado unilateralmente el 18 de abril de 2018. Entre estas dos fechas se produjo una remodelación ministerial que incluyó un cambio en la dirección del departamento de telecomunicaciones.
El contrato se adjudicó finalmente a Gateway, una empresa local. El grupo suizo afirma haber invertido 5,1 millones de euros en el inicio de sus actividades. Malabo exigió una auditoría. La filial local de la empresa EY ha realizado esta operación cuatro meses después de la finalización del contrato, confirmando esta cantidad.
El pasado mes de noviembre se intentó resolver el asunto. Las autoridades propusieron a los suizos, como compensación, gestionar el transporte de las comunicaciones que entran en el país para remunerarse, previo pago de la mitad de la suma invertida. Pero Malabo optó repentinamente por guardar silencio, y esta oferta ha quedado como papel mojado a pesar de haber sido aceptada por parte de la empresa de telecomunicaciones.
Pulso
MGI ya había vivido un tira y afloja similar con Gambia por la gestión de su puerta de enlace telefónica. Cuando Adama Barrow llegó al poder en enero de 2017, una comisión de investigación acusó al grupo suizo de haber abierto una cuenta de la que el ex presidente Yahya Jammeh había retirado 18 millones de dólares. Desde entonces, Gambia ha intentado recuperar estas sumas del antiguo hombre fuerte de Banjul.
El cambio de actitud de MGI hacia Guinea Ecuatorial se debe al retraso en la toma de decisión de las autoridades guineoecuatorianas. Desde la ruptura del acuerdo, Zelkifli Rahman Ngoufonja, que dirige MGI GE, sigue residiendo en Malabo para intentar hacer entrar en razón al gobierno.
El grupo suizo también está presente en Níger y Angola, donde participa en un sistema de vigilancia, y también lleva a cabo proyectos en Chad, Benín, Guinea-Bissau y Sao Tomé y Príncipe. Aunque un enfrentamiento judicial parece inevitable, Malabo sigue apostando por una solución amistosa. «Las conversaciones están muy avanzadas y esperamos llegar a una solución satisfactoria para todas las partes en las próximas semanas«, insiste Francisco Evuy Nguema Mikue.
Jeune Afrique










