
Cría cuervos, y te sacarán los ojos
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Por José Eugenio Nsue
OBIANG BABA Y SUS CUARENTA LADRONES.
Ya dejé claro en su momento mi predilección y debilidad hacia los refranes; una forma sucinta, categórica y concisa de decirlo todo con pocas palabras, un saber popular y a la vez inteligente, agudo, filosófico y profundo de ver el mundo, entender la vida, prevenir o avisar a los humanos que toda acción, actuación o comportamiento, todo lo que hacemos en esta vida, tiene consecuencias. Seguro que si hiciéramos caso a los refranes, proverbios, sentencias o dichos, la sociedad sería mucho más distinta, las relaciones humanas, muy diferentes y fructíferas, y el planeta tierra sería más habitable.
Me he acordado de este que encabeza las reflexiones de este fin de semana para explicar la situación que atraviesa la República de Guinea Ecuatorial en relación con los incontables casos de corrupción, cómo el país se ha convertido un Estado corrupto, el sistema y el régimen de los Obiang, basados y sustentados en la corrupción en todas sus vertientes.
El término corrupción no solo tiene que ver con el mal uso por parte de un funcionario de su autoridad y los derechos que se le confían, así como la autoridad relacionada con este estado oficial, oportunidades, conexiones para beneficio personal, contrario a la ley y los principios morales. La corrupcion también se llama soborno de funcionarios, el cual es típico de los estados de la mafia; o sea, abuso de poder o mala conducta (Wikipedia). También es corrupción, la corrosión, deterioro o desgaste ética y moral, personal, grupal y social, con la consecuente perversión del pensamiento, la conducta y la sensualidad; un estado de decadencia espiritual y depravación moral que surge de la desobediencia a las leyes de Dios (para los cristianos).
Toda conducta, actitud o acción humana contraria a los principios o valores éticos o morales, es corrupción. En cambio, parece ser que en Guinea Ecuatorial y para los guineanos, se habla de la corrupción solo cuando se trata del pillaje, despilfarro o malversación del caudal público, mientras que para todos los que no son miembros del Gobierno o funcionarios, no se sienten aludidos. Craso error.
Los progenitores de la familia dueña del país, los Obiang (Padre y Madre), han basado y fundamentado su existencia y filosofía de vida en el robo con violencia, muchas veces, usurpación, saqueo de lo público y de la extorsión y apropiación indebida.
Según los que conocen los antecedentes de sus orígenes, cuentan que esa tendencia a la cleptomanía y rapiña, lo heredaron del padre de Obiang, quien fue expulsado y repudiado en su pueblo (Oyem – Gabón) porque robaba el rebaño de sus hermanos y primos; vino a refugiarse en Acoacam – Esangui, Mongomo (Guinea Ecuatorial) donde sus otros primos, pero siguió robando y mantenía la manía de hacerse con lo ajeno, así introdujo a sus hijos en esa fea conducta (de tal palo, tal astilla). Los Obiang, indisimuladamente y sin ningún tipo de pudor, se han adueñado de todas las riquezas del país, desviado los fondos públicos, creado un entramado de empresas y sociedades opacas cuyo único objetivo, es robar, extorsionar, cobrar las comisiones y controlar todas y cada una de las actividades económicas y empresariales del país. En definitiva, esta familia ha pasado toda su vida robando, saqueando, usurpando; para ellos, no hay ni existe propiedad privada, lo ajeno, ni siquiera mujeres, hijas, hombres o hijos ajenos. Desde que es Presidente Obiang Nguema, por medio de un golpe de Estado a su tío que le llevó a la cúspide militar llegando a nombrarle Teniente Coronel, Viceministro de la Defensa y encargado de las prisiones habiendo salido el último de su promoción; no sabe cómo conquistar a una mujer, simplemente las tomaba y violaba, casadas, solteras o menores, le daba igual, hizo suyas a todas las que cruzaron por su camino, de ahí los incontables bastardos que tiene de tantas violaciones. Su primera mujer, la Primera en todo, tampoco se queda atrás; ella también tiene un currículum envidiable de víctimas sexuales. Les ha ido tan bien que han inculcado a toda su prole, hermanos y parientes la misma enseñanza que recibieron, el mismo modus operandi; les ha dicho que se puede vivir muy bien sin pegar golpe, sin oficio ni beneficio solo apropiándose de lo ajeno, desviando los fondos, o sea robando lo que eufemísticamente se conoce en el lenguaje ‘guineo’, el español hablado por los guineanos de la Guinea Ecuatorial como corrupción. Lo único a lo que han dedicado y derrochado todos sus esfuerzos los Obiang, es formar, preparar, enseñar a sus hijos, sobrinos, yernos, nueras y cuñados, a robar; los han adiestrado en las técnicas y formas de trincar para luego presumir y exhibir descaradamente las fortunas obtenidas a base de robos.
Mientras que todos quieren ser como los Obiang en el país, son los modelos a imitar, los jóvenes todos les gustaría parecerse a ellos; en el exterior son perseguidos, juzgados y condenados como delincuentes y chorizos, Francia, Inglaterra, Estados Unidos, Suiza, Brasil o Sudáfrica.
Cuando han sido los que han establecido como el único método para triunfar en el país que dirigen manu militari, la corrupción, están premiando con ascensos, cargos y direcciones en el ejército, Gobierno, Instituciones y en la Administración a los más corruptos; y los que han podido, han tomado el ejemplo y han aprendido como alumnos aventajados el oficio y han sacado matrículas de honor en el arte de trincar; es cuando nos vienen con el cuento de perseguir y luchar contra la corrupción; ¿a quiénes van a engañar? ¿Cómo se explica que el jefe de los zorros intenta perseguir a la jauría por comer las gallinas?
Todo el mundo sabe que toda Guinea está infectada de la corrupción, la corrupción está impregnada en la sociedad guineana. No se concibe la vida en ese país si no es corrompiendo o corrompiéndose. En todos los sectores, todas las instituciones y en todas las capas sociales, se vive, respira y huele a corrupción. En el chiste del ‘Caso’ TDT, se ve desde un Magistrado hasta un Vicemistro de Hacienda pasando por banqueros, directores y funcionarios reconociendo sonrientes y a caras descubiertas haber recibido y repartido las mordidas y les parece razonable, moral, normal y habitual; no entienden dónde está el problema o noticia. Desafían a todos a tirar la piedra quienes estén libres de pecado. No hay ninguno empezando por Tontorín y todos sus parientes.
Los Obiang han criado cuervos, y les están sacando los ojos. Como ya no queda donde saquear, ya no hay dinero que robar por eso se están peleando. Que nos dejen en paz.
Así lo pienso y así lo digo; ¿qué os parece?









Vamos a apretarles más hasta que se larguen.
«¡Eso es! Hay que ponerle sabor a la vida y no dejar que nadie nos quite el ritmo de amar a nuestra patria. Al final del día, el amor por Guinea Ecuatorial es como una buena salsa: se siente en el corazón y se comparte con orgullo. ¡Bailémosle juntos a la esperanza y al compromiso por un futuro mejor!
No podemos permitir que las voces negativas nos apaguen el fuego de nuestro amor por lo que somos. Cada uno de nosotros es una nota en esta melodía colectiva, y juntos podemos crear una sinfonía poderosa que resuene en cada rincón de nuestro país. ¡Así que levantemos nuestras voces y hagamos que el mundo escuche nuestro canto de unidad y amor por Guinea!»
Según las malas lenguas, el tonto numero uno y sátrapa dijo en su día que todos tenían que aprovechar de las rentas del petroleo y el que todos tenían que robar.
Es mas, no hace falta hacer estudios puesto que Obiang es el ejemplo mas palpable. Se trajo a toda su familia de camperos y les vistió de oro. Me pregunto como es posible que una persona que nunca pego golpe pueda hoy buscar trabajo? Los incultos y holgazanes del desgobierno no tiene la mínima intención de ir ha buscar un trabajo puesto que el primer ladrón siempre les ha dicho que en este país, ellos no tienen porque levantarse por la mañana.