Cómo me duele mi distrito, cuánto me duele Niefang
Share your love
Por José Eugenio Nsue
Niefang, distrito majestuoso por su enclave, situado al sudeste de la Región Continental de la República de Guinea Ecuatorial, atravesado por el río Wele o Benito al este y por el río Ntem al oeste en la frontera con Camerún, flanqueado por la cordillera de Alén lo que le da un paisaje de ensueño y un microclima especial; además de tropical, es suave durante todo el año: ni tan cálido, ni tan húmedo.
Niefang, tierra de acogida, multiétnica y de tránsito; es el cruce de los principales ejes viales de la Región Continental; está situado a unos 70 kilómetros de Bata; un pueblo pacífico, acogedor (nunca hubo conflictos entre sus pobladores nativos y foráneos), trabajador, deportista y sobre todo, un pueblo educado, culto y propicio para los estudios. En sus internados, el de los misioneros claretianos y el de las MIC (Misioneras de la Inmaculada Concepción), junto con su Instituto de Enseñanza Media (INEM) y el colegio Luis Rondo Maguga, habrán sido formados decenas de miles de alumnos de todo el territorio nacional que perfectamente puede representar el 40% de la actual clase intelectual del país entre el clero nativo, religiosos y religiosas, profesores, sanitarios, letrados, periodistas, ingenieros…
Niefang, región relacionada con la intelectualidad desde los tiempos inmemoriales; en ella han nacido ilustres hijos e hijas que, gracias a su saber han engrandecido aún más ese mito; ha contado con maestros que han marcado una época y han dejado huellas imborrables: don Bonifacio Obiang Efong, don Patricio Meko, don Luis Rondo Maguga, don Agapito Envo, don Agapito Edjang, doña Javiera Afoc Sango, doña Anita Bindang, don Atanasio Edu Ondo, don Vicente Mbú Ntutumu, don Carlos Edjang Aseko, don Carlos Asú, don Pedro Nolasco Nkulu, don Alfonso Afugu Abeso, etc, etc; administrativos y funcionarios admirables, vocacionales e insignes: don Pascual Ondo Nsi (primer Alcalde negro del distrito), don Tomás Nvono Mba, don Agustín Nsi, etc; en todos los pueblos y tribus había patriarcas respetables, ejemplarizantes e influyentes tales como: don Lucas Ndongo Ebombe, don Saturnino Nnang, Sr. Ondo Mba Esono, Sr. Asumu Engo Fa, don Pedro Ndongo Biyogo, etc, etc; gracias a sus aportaciones, enseñanzas y consejos, Niefang ha parido hijos e hijas igualmente ilustres que han llevado en lo más alto y con mucho orgullo el nombre de ese distrito de Sevilla de Niefang, conocido entre sus pobladores como ‘OF CITY’, tales como el economista Tomás Esono, el profesor don Esteban Esono; el escritor, profesor, periodista e historiador don Donato Ndongo Biyogo, el ingeniero y profesor don José Mbomio, el abogado y economista don José Manuel Edjogo Owono, etc, etc.
Niefang, distrito profundamente espiritual, cristiano y practicante; desde que llegaron los Misioneros Claretianos y fundaron la parroquia matriz de María Reina con sus primeros carismáticos catequistas: don Wenceslao Asumu Muan Eba y don Miguel Mba que ayudaron a enraizar el cristianismo en el distrito, una buena parte del sacerdocio nacional se ha formado y pasado por su seminario menor, sobre todo los claretianos; de los siete obispos nativos que ha tenido el país, cuatro han pasado por Niefang: el Monseñor Anacleto Sima, el Monseñor Juan Matogo, el Monseñor Alfredo María Oburu y el Monseñor Juan Domingo Esono. Los sacerdotes oriundos de Niefang pasan de una docena.
En definitiva, el distrito de Sevilla de Niefang, a pesar de contar entre sus hijos a una escoria, una gente maligna, criminal, despiadada que ha manchado el nombre de ese distrito modélico y ha hecho muchísimo daño tanto al distrito como a la nación; algunos han muerto y otros tantos siguen vivitos y coleando (Ndong Mba Owono, Abuy Becung, Alberto Sima, Clemente Ateba, Beca Be Zï, etc, etc), nunca había dejado de ser un distrito ameno, distinguido, pacífico donde sus originarios son conocidos como de «OF CITY» y entre se dirigen y se saludan con la expresión: «KÈ UA SIGA AYEM» – «UADJIMI DE VÈ» (algo así como: ‘YA LO SABES’ o ‘YA SABES’).
¿Quién te ha visto y quién te ve? ¿Qué te ha pasado, Niefang? ¿Qué te han hecho? Cuando se pensaba que, a pesar del entorno hostil, a pesar de la depravación que el régimen dictatorial y criminal del monarca de Akoakam ha infundido en todo el país que desequilibra tanto a los jóvenes como a los adultos y ha dejado a todo el país atontado, asilvestrado y amoral; a pesar de que en todo el país no quedan referentes morales a imitar, y el mismo distrito de Niefang está abandonado a su suerte; sus hijos e hijas han preferido embarcarse en la dinámica generalizada de salvarse quien puede, buscarse la vida y enriquecerse como sea y a costa del sufrimiento de los demás; se podía darse el dicho de que «quien tuvo retuvo».
Se esperaba que el distrito mantuviera algunas de sus señas de identidad tales como un pueblo pacífico, amante del saber y de la formación, fervoroso; que sus históricos y legendarios internados siguieran inculcando y enseñando valores humanístico-cristianos y formando académicamente a los internos y a toda la juventud distrital; lejos de eso, Niefang se ha convertido desde la independencia en la cuna de chivatos, traidores y criminales al servicio de los dos regímenes malignos y sanguinarios de los Nguema; un albergue de ególatras, narcisistas y cínicos; esos que se ríen contigo, te invitan a una comida y a lo que haga falta mientras estás de paso, de visita, traen camiones de bebidas y hasta mandan comprar féretros millonarios en tu funeral; pero cuando se enteran de que has vuelto para quedarse o que estás enfermo y necesitas ayuda, desaparecen y si no, hacen todo lo imposible para que nada te vaya bien, y si pueden hacerte desaparecer, mejor que mejor. Niefang se ha convertido en la policía del régimen; todos los prohombres del distrito se matan entre ellos para demostrarle al dios-Obiang quién le quiere más y a quien confiar cargos suculentos, donde enriquecerse rápidamente.
Hemos llegado hasta el extremo de asesinar en sus casas y en los bosques a los vecinos ‘incómodos’, esos que no piensan ni comulgan con la ideología del gran movimiento de masas que esquizofrénicamente defienden, cuando antes se limitaban a negar el saludo y a odiar; ya se apuñalan mortalmente hasta en los internados antes sagrados donde se había formado a tantísimos hijos e hijas ilustres de este país; una demostración de lo putrefacto y abandonado que está el distrito. Desde la independencia nadie se ha acordado de invertir ni en la cultura ni en la educación ni en los jóvenes, ni mucho menos en el pueblo. Parece mentira que a ninguno de los que se han forrado por y en este régimen, oriundos de Niefang, no ha sido capaces de hacer algo provechoso, beneficioso y de interés general en el distrito y por la juventud.
No me voy a cansar de denunciar eso estado de abandono en el que están el instituto de enseñanza media, el colegio Luis Rondo Maguga, el campo de fútbol, el hospital distrital; no hay ni una sola biblioteca, un polideportivo, teatro o cine. Los alcaldes nombrados y nunca votados por el pueblo, todos embrutecidos si no analfabetos (Ndong Mba Owono, Gaspar, Hombre Puma, Supimpa…), además de aprovecharse de sus cargos para su enriquecimiento personal, no han hecho absolutamente nada por el distrito que podía ser perfectamente una belleza arquitectónica, centro de la cultura, de los deportes, del ocio y del arte; pero y ahí está muerto de asco, de pena y sangrando. ¡¡Cómo me duele mi distrito, cuánto me dueles, Niefang!! ¿Qué han hecho contigo? Jesucristo
Así lo pienso y así lo digo; ¿qué os parece?










