Cómo los leales a Teodorín intentan recuperar el control tras el congreso del PDGE.
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El vicepresidente de Guinea Ecuatorial no está contento: no fue respaldado por su padre, Teodoro Obiang Nguema, durante la última gran reunión del partido gobernante, organizada a finales de noviembre. Las elecciones de 2023 pueden ser movidas.
A la prensa internacional le sorprendió que no se anunciase un candidato para 2023 durante el discurso del Presidente Teodoro Obiang Nguema en el VII Congreso Nacional Ordinario del Partido Democrático de Guinea Ecuatorial (PDGE), celebrado del 22 al 24 de noviembre. El jefe de Estado mantiene deliberadamente el misterio: ¿será él el candidato a sucederle o elegirá a su hijo, Teodorin Obiang Nguema? Su silencio tiene un doble objetivo: no ofender a los partidarios de su hijo, ni a los caciques del poder, hostiles a la llegada de éste a los negocios.
Al mantener el suspense, el presidente está tomando una decisión intermedia para ganar tiempo. Pero Teodorin Obiang Nguema no se engaña: ha comprendido que el viejo patriarca, en el poder desde 1979, contaba con una reelección de siete años en 2023, consciente de la incapacidad de su hijo para tomar la antorcha.
Teodorin trabaja sus redes
El secretario general del PDGE y ex ministro de Comunicación, Jerónimo Osa Ecoro, es uno de los principales partidarios de un relevo en las elecciones de 2023. Otro de los partidarios de la candidatura de Teodorín dentro del partido es el presidente del Gobierno desde 2016, Francisco Pascual Obama Asue. Sin embargo, a pesar del activismo de los dos hombres -apoyados también por la primera dama Constancia Mangue Nsue Obiang- para posicionar a su candidato, no consiguieron imponerlo ante la mirada del PDGE, unido en torno al actual presidente.
El principio de realidad parece seguir prevaleciendo y los septuagenarios que acompañan al jefe del Estado desde hace décadas consideran que pueden perderlo todo si se acelera la llegada al cargo del vicepresidente, al que consideran peligroso para los intereses del país. Su condena por el Tribunal de Apelación de París a tres años de prisión, suspendida en febrero de 2020, en el caso de los «bienes mal adquiridos», fue vista como una advertencia para un régimen que siempre ha favorecido la influencia blanda a través de la Francofonía, la UNESCO y todas las organizaciones internacionales que suavizan la imagen de Guinea Ecuatorial en el extranjero.
La labor de desprestigio llevada a cabo por Teodorín, con sus múltiples payasadas en el extranjero, actúa como repelente para esta clase de ejecutivos del PDGE, que no quieren bajo ningún concepto convertirse en un régimen al margen de la comunidad internacional. Esto es tanto más cierto cuanto que los recursos petroleros se están desplomando – apenas 110.000 b/d hoy en día para menos de 1.000 millones de barriles de reservas – y que el interés de los inversores extranjeros disminuye proporcionalmente, ya que los demás sectores de actividad siempre han sido marginados desde el comienzo de la era de los hidrocarburos a principios de los años 90.
Fuente: Africa Intelligence











Leales a un negado, eso habla más de ellos que del Tonto Nacional, también habla de su catadura moral. Solo un ser bajo y mezquino puede ser leal a la anti Guinea que representa Teodorin.
Que los guineoecuatorianos investiguen muy bien los acuerdos que han suscritos entre Regimen de Guineaecuatorial y el Gobierno de Venezuela de Maduro, dicen de petroleo,gas,no es cierto,es escaparete