Otro año más, los estudiantes atrapados en Malabo sin poder volver a sus casas

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¿PARA QUIÉNES TRABAJAN LOS OBIANG, DUEÑOS DEL PAÍS?

Por José Eugenio Nsue

Que Obiang, sus hijos, esposas sobre todo la primera, Constancia, hermanos, primos, tíos, sobrinos, cuñados y hasta la suegra cuando vivía, se han convencido de que la República de Guinea Ecuatorial es su coto privado, finca o negocio familiar del que forrarse sin dar explicación a nadie, lo sabíamos, es tan cierto y real como la vida misma, el pueblo lo tiene asumido, asimilado y admitido; lo que no se entiende es el trato que dispensan a sus vasallos, esclavos y jornaleros que son el pueblo, a pesar de su lealtad, servidumbre y rendición.

En la época feudal (siglos IX – XV), los señores, los nobles, dueños de las tierras, a pesar de obligar a sus vasallos a trabajar sus tierras y pagar con parte de sus cosechas, sin embargo les garantizaban la seguridad y subsistencia. Durante la colonización, los colonizados eran tratados como esclavos, considerados una propiedad y carecían de derechos sólo servían como mano de obra, pero aun así se les daba de comer, tenían dónde curarse y unos medios de transporte seguros: terrestres (guaguas, unos autobuses con carrocerías de madera cubiertas y subdivididos por, además de la cabina, 1ª clase reservada para los emancipados y 2ª clase para los colonizados o esclavos), y marítimos, los barcos de la Compañía Trasmediterránea con los barcos como Dómine o Fernando Poo cubrían los trayectos nacionales. Estos medios tenían horarios regulares, Estaciones en cada Distrito o Municipio donde coger las guaguas según la línea; en el caso de los barcos, fechas concretas de salidas y llegadas. Actualmente, hasta para transportar el ganado para el matadero, hay medios de transporte específicos para garantizar su traslado en condiciones y lo supervisan potentes asociaciones pro animales y partidos políticos animalistas en defensa de los derechos de los animales. En cambio, los monstruos que se han apropiado del país y convertirlo en su hacienda, coto familiar, los Obiang, son incapaces de tratar a los guineanos con una mínima dignidad como los señores con sus vasallos en el feudalismo, o los colonos durante la colonización, o los ganaderos con su ganado. Los guineoecuatorianos son peor tratados que todos los citados. 47 años en el poder, no se les ha ocurrido dotar el país con una flota de autobuses de líneas, horarios concretos y Estaciones en cada localidad como hacen en todo el mundo; Guinea Ecuatorial carece de un barco mercante y de personas desde que manda esta familia. Si a todas esas carencias de servicios básicos de una nación, sumamos la falta de hospitales, escuelas e institutos en todos los distritos; los que hay fueron construidos en tiempos coloniales y de Macías, se han quedado obsoletos. El Colegio Luis Rondo Maguga y el INEM de Niefang mueren de asco de lo abandonados que están; mandar a un hijo ahí es un riesgo por insalubre, a nadie le interesa ni importa. Como Niefang de donde naci, está el resto de los distritos del continente y las islas.

La isla de Annobón es otro lenguaje; solo Dios y los colonos saben por qué dicen que es parte de Guinea Ecuatorial cuando es abandonada a su suerte desde la independencia. El primer dictador la utilizó como un destierro para los que no quería fusilar inmediatamente; por no tener, los annoboneses no tenían ni la sal para cocinar, preparaban las comidas con agua marina, no había ni luz, hospital o instituto; el resto del país era así también, pero al estar cerca de Gabón y Camerún, muchos se arriesgaban escaparse para buscar víveres y trabajar. Al menos, el barco Acacio Mañe iba una vez al año, así los Annoboneses de Malabo podían ir a ver a los suyos, otros los traían.

Con la actual dictadura de los monstruos también de Mongomo, la situación de los annoboneses, se ha empeorado, recrudecido; además de la escasez endémica que venían padeciendo en los 11 años de Macías Nguema, se ha sumado el ninguneo, la dejadez y el abandono de los actuales dictadores; para ellos, Annobón les pertenece para poner ahí un cementerio de residuos nucleares, para que empresas japonesas pesquen en sus aguas sin que ese pescado llegue a la población, o para que los marroquíes (SOMAGEC) dinamiten sus canteras provocando el derrumbamiento de sus modestas casas.

Esta semana hemos vuelto a ver a cientos de estudiantes y personas adultas agolpados en el puerto de Malabo bajo una intensa lluvia queriendo coger un barco o barquito de carga o pesca no apto para transportar a personas, al parecer corrió la voz que el ‘Papá Noel’ del país, el Vicepresidente de su padre, había vuelto a fletar un barco para trasladar a los estudiantes al continente y a Annobón y no fue así, el barco zarpó dejándolos en el puerto desolados, algunas madres lloraban porque sus hijos se embarcaron mientras ellas se quedaban en tierra, otros porque salió parte de familiares.

Las preguntas que nos hacemos son: ¿por qué los Obiang tratan así a los guineanos, qué les han hecho además de servirles, venerarles, cantarles y endiosarles? En lugar de fletar cada vez un barco cuando le sale de los cataplines el Presidente de facto actual para que los estudiantes puedan pasar las vacaciones junto a sus familias todos los años, ¿por qué no compra un barco decente para que la gente pueda viajar como seres humanos y cuando quiere? ¿Por qué alargaron la pista del aeropuerto de Annobón si apenas hay vuelos regulares y cuando los hay, los precios son prohibitivos e inalcanzables para la inmensa mayoría de los annoboneses? Y si en más de 46 años desde que cogieron el poder los Obiang, no han sido capaces de dotar al país de un barco, una flota de guaguas para que los ciudadanos puedan viajar cómodos y seguros para así evitar accidentes trágicos como los que ocurren a diario; los aviones que compraron supuestamente para hacer una Compañía Aérea Nacional, CEIBA, los están vendiendo, otros secuestrados y asignados para el uso familiar, menos prestar servicio a los ciudadanos, ¿ahora que están en su ocaso es cuando piensan hacer algo por el pueblo? Lo dudo mucho.

Ese eslogan de «todo por mi pueblo», no se lo cree ni sus padres, pero no pasa nada, este mismo domingo los guineanos volverán a salir a clamarles y a vitorearles llamándoles: Papá Obiang, Mamá Constancia o Hermano Mayor Nguema Obiang, mas nunca se había visto una familia que maltrata así a sus hijos, y sólo cuida a unos cuantos de sus mujeres. Lo nunca visto.

Así lo pienso y así lo digo; ¿qué os parece?

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