Mantente Informado y Participa en la Comunidad
Ingrese su dirección de correo electrónico a continuación y suscríbase a nuestro boletín

Según una nota publicada por el portal de la dictadura MinfopresyculturaGE, Malabo ha instalado un nuevo transmisor radiofónico en la localidad de Cogo, en la provincia de Litoral, con el objetivo de “hacer llegar la señal de la Radio Nacional” a Corisco y los Elobeyes (Elobey Grande y Elobey Chico), dos islotes prácticamente deshabitados y que, al igual que Corisco, han sido históricamente marginados por el Estado.
La nota, que presenta el hecho como un avance técnico al servicio del pueblo, omite deliberadamente una pregunta esencial: ¿dónde estaba esta preocupación comunicativa durante los casi 60 años de dictadura nguemista? Hasta ahora, los habitantes de estas islas han vivido prácticamente desconectados del resto del país en términos de servicios, transporte, ¿atención sanitaria? y acceso a la (des)información.
Lejos de representar un esfuerzo por integrar a las poblaciones olvidadas, la instalación del transmisor parece responder más bien a una necesidad de reforzar el aparato de propaganda del régimen en una zona geoestratégica, especialmente después del reciente anuncio de un plan turístico internacional para transformar Corisco y Mbañé en polos de inversión. La iniciativa, promovida por el vicepresidente de su padre, contempla la llegada de capital extranjero a estas islas, y requerirá un entorno comunicacional totalmente controlado.
El mensaje es claro: no se trata de informar a los ciudadanos, sino de preparar el terreno para atraer inversores en un entorno libre de voces críticas. La radio nacional no llevará la verdad, sino el mensaje único de la dictadura, amplificado ahora por antenas nuevas, pero con el mismo contenido que ha ahogado al país durante décadas.
Ahora solo falta que emitan desde allí las noticias del paraíso prometido.