
La UDDS llama a la rebelión pacífica contra el régimen tras 46 años de dictadura
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Según un mensaje fechado el 1 de agosto de 2025 y firmado en el exilio por el reverendo Aquilino Nguema Ona Nchama, secretario general de la Unión para la Democracia y el Desarrollo Social (UDDS), esta formación política ha llamado a los guineoecuatorianos a emprender una rebelión pacífica y concertada para acabar con lo que califica como “segunda dictadura de triste memoria”.
La declaración coincide con el 46º aniversario del golpe de Estado de 1979, que llevó al poder al general Teodoro Obiang Nguema Mbasogo. Según el documento, en estas más de cuatro décadas no ha habido avance alguno en Guinea Ecuatorial: “Ni escuelas, ni infraestructuras sociales, ni sanitarias… No existe nada mejor en ningún ámbito”, lamenta el comunicado.
La UDDS sostiene que el país se encuentra actualmente “en estado de descomposición total” y denuncia que las cárceles están llenas, los cementerios abarrotados y que el aparato del Estado ha sido reducido a un ultra cortijo familiar encabezado por Obiang, su esposa Constancia Mangue, su hijo Teodorín y “chusmas gubernamentales”, a quienes responsabilizan de robos, secuestros y asesinatos impunes.
En uno de los pasajes más directos, el reverendo Nguema Ona Nchama lanza un mensaje al propio dictador:
“Marchasen ya. Si dentro de unos días no os dimitís, que el Senado y el Parlamento se reúnan urgentemente para destituirles. Y si no lo hacen, que el Ejército Nacional tome las riendas para organizar una transición democrática pacífica con el pueblo soberano”.
La UDDS acusa al régimen de haber agotado todos los recursos del país, de haber instaurado un gobierno paralelo basado en el nepotismo y de no respetar ninguna institución. Señalan también la desaparición del propio Obiang del Parlamento como evidencia de que Guinea Ecuatorial ya no está gobernada.
El comunicado termina con un llamado a no participar en ningún acto oficial ni manifestación organizada por el régimen, tanto dentro como fuera del país, y con una exhortación a la ciudadanía:
“Nadie vendrá a nuestro auxilio si nosotros mismos no arriesgamos nuestro pellejo. El pueblo ya ha perdido todas las libertades y no tiene nada que perder”.
Firmado en el exilio, el documento concluye con un eslogan que se ha convertido en consigna entre sectores disidentes: “Guinea Ecuatorial: todos o ninguno”.







