El sumario del TDT desnuda la cadena de sobornos

Share your love


Según el análisis del sumario al que los reporteros de Radio Macuto tuvieron acceso, el proyecto de la Televisión Digital Terrestre (TDT) se convirtió en una maquinaria de sobornos, favores y manipulación administrativa que durante años drenó fondos públicos bajo apariencia de modernización tecnológica. El expediente judicial expone con detalle la forma en que ministros, técnicos, magistrados y testaferros participaron en un entramado de comisiones y certificaciones falsas, donde cada firma significaba una mordida más al erario.

Los nombres y cifras son demoledores. El entonces ministro de Telecomunicaciones, Máximo Martín Meko Abeme, habría recibido 144 millones de francos CFA por adjudicar directamente a Wayang Technical Soluceos Globais, una empresa sin experiencia previa en el sector, creada apenas unos meses antes de firmar el contrato y registrada simultáneamente en Guinea Ecuatorial y Portugal. Su sucesor, Rufino Ondo Engonga, figura con 15 millones en el expediente, mientras que Eugenio Nze Obiang, entonces ministro de Información, Prensa y Radio, aparece con 199,5 millones.

El documento judicial menciona también a Bonifacio Esono Nsolo, vicepresidente de GEPROYECTOS, quien habría emitido certificaciones de obra sin valor técnico a cambio de 29 millones; y a Carlos Joaquín Oko Iyanga, informático de la misma entidad, responsable de alterar cifras en los informes contables, con un beneficio de 32,25 millones. Demetrio Ela Edu Nfono, director general de Obras Públicas, habría falsificado la información de las visitas técnicas, obteniendo 67 millones, mientras que Leoncio Ndong Micha Nchama, magistrado del Tribunal de Cuentas, habría maniobrado para eximir a la empresa de parte de su deuda con Hacienda, cobrando 70 millones por el favor.

El rastro del dinero lleva también fuera del país. Según el sumario, Jeremías Augusto Barleycons Mongulue, considerado testaferro de Francisca Obiang Giménez, presidenta de GEPROYECTOS, recibió 424,7 millones de francos CFA que luego enviaba a España, destino final de muchos de los fondos desviados. El documento judicial apunta a Jesús Cantero Nsegue Nzang, «Boney», identificado como testaferro de Teodoro Biyogo Nsue Okomo, quien habría cobrado 531,8 millones; y a Agustín Ndong Nguema, empleado de Chevron, que reconoció haber recibido 40 millones por encargo de Eugenio Nze Obiang. En la misma red figuran Ignacio Nzi Miko, intermediario entre Wayang y la empresa Terratek, con 250 millones cobrados “en negro”, y Seku Magasubu, un simple sereno al que se ordenó destruir y quemar archivos de la empresa para borrar rastros de los movimientos financieros.

El sumario revela, además, que el dinero no solo circulaba en sobres: se lavaba mediante transferencias y compras de materiales infladas, mientras los informes oficiales daban apariencia de transparencia a lo que en realidad era una operación de saqueo en cadena. Los pagos pasaban por empresas interpuestas y cuentas de testaferros en Guinea Ecuatorial y Portugal, con destino final en cuentas europeas de los principales implicados.

Los magistrados del Juzgado de Instrucción nº 1 de Malabo concluyen que los hechos son constitutivos de fraude, soborno, evasión fiscal, negociaciones prohibidas y tráfico de influencias, tipificados en el Código Penal y en la Ley contra la Corrupción. Las órdenes de prisión preventiva, las libertades condicionales con cierre de fronteras y la solicitud de suplicatorios a la Cámara de Diputados reflejan que, pese a las formalidades judiciales, el daño ya está hecho: los fondos de la TDT se esfumaron mientras el país sigue sin señal.

Los documentos oficiales, plagados de errores de ortografía, contradicciones y cifras que se repiten con variaciones mínimas, muestran el mismo desorden con el que se gestiona el dinero público: sin rigor, sin vergüenza y sin control.

En el caso TDT, cada antena fue un pretexto, cada firma un soborno y cada ministerio un puente hacia el fraude. Si la televisión digital no llegó a encenderse, fue porque la corrupción ya ocupaba todo el espectro.

Nota de la redacción:
Radio Macuto continuará revelando nuevas entregas del caso TDT, analizando los movimientos financieros, las declaraciones judiciales y los vínculos internacionales de una trama que ha dejado al descubierto cómo la señal más fuerte del régimen sigue siendo la de la corrupción institucionalizada.

Comparte tu aprecio
RadioMacuto
RadioMacuto
Artículos: 1405

Actualizaciones del boletín

Introduce tu dirección de correo electrónico para suscribirte a nuestro boletín

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *