BEAC: la política restrictiva fracasa ante la explosión del crédito en la CEMAC

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Por OLBIF

Entre finales de 2021 y marzo de 2025, el Banco de los Estados de África Central (BEAC), institución emisora de la zona CEMAC, no ha escatimado esfuerzos en imponer una política monetaria restrictiva para frenar una inflación galopante. Subidas de tipos de interés, suspensión, y luego intensificación, de la absorción de liquidez bancaria… El objetivo era claro: secar a los bancos comerciales para limitar el acceso al crédito y, en última instancia, enfriar los precios.

Sin embargo, tres años y medio después, el boletín económico y estadístico de la BEAC de marzo de 2025, publicado el 18 de junio, suena como un rotundo desmentido a esta estrategia.

Los datos no dejan lugar a dudas: lejos de haber sido estrangulada, la economía de la CEMAC ha visto dispararse el volumen de créditos, lo que pone seriamente en entredicho la eficacia, o al menos la transmisión, de las decisiones del banco central hacia la economía real.

Oficialmente, la BEAC multiplicó las medidas restrictivas. La suspensión de las operaciones de inyección de liquidez, relanzadas tímidamente en junio de 2024, y las sucesivas subidas de los principales tipos de interés (antes de una leve bajada en marzo de 2025), tenían como finalidad encarecer el crédito y reducir su disponibilidad. El objetivo, en principio loable, era enfriar la demanda y contener el alza de los precios.

Pero la realidad sobre el terreno contradice bruscamente esa intención. En 2024, los créditos a la economía en la zona CEMAC registraron un crecimiento anual del 19,6 %. Una dinámica impresionante, impulsada sobre todo por Camerún, que concentra cerca del 40 % del sistema bancario subregional. Este crecimiento explosivo del crédito, que alcanzó los 12,67 billones de FCFA, ha sido incluso interpretado por la propia BEAC como una muestra de “un reforzamiento sostenido de la actividad económica regional, especialmente en sectores como la industria y los servicios”. Irónico, tratándose de una política que buscaba precisamente frenar esa actividad mediante el endurecimiento del crédito.

El desglose de los datos agudiza aún más el contrasentido. Los créditos crecieron en todos los plazos: +19,4 % en el medio plazo, +19,7 % en el corto, y hasta +21,2 % en el largo plazo. Esta tendencia no es nueva: en 2023 ya se había registrado un aumento del 11,1 % en los créditos a la economía. La “no transmisión de las decisiones de política monetaria del banco central al circuito económico real” es aquí evidente, incluso escandalosa.

Intereses a la baja y mercado interbancario al rojo vivo: los bancos esquivan a la BEAC

El fracaso de la política restrictiva no se limita al volumen de créditos. Los tipos de interés bancarios en la zona CEMAC también han ido en sentido contrario al deseado por la BEAC. En lugar de dispararse para desalentar a los prestatarios, cayeron 33 puntos básicos en el tercer trimestre de 2024, pasando del 9,78 % al 9,45 %, según los propios datos del banco central. ¿Cómo explicar esta desconexión entre la voluntad reguladora y la realidad del mercado?

La respuesta está en la capacidad de adaptación, o la astucia, de los bancos comerciales, que recurrieron en masa a mecanismos alternativos de refinanciación. Frente al endurecimiento en el acceso al dinero en la ventanilla de la BEAC, las entidades financieras desarrollaron agresivamente el mercado interbancario. Este, que permite a los bancos prestarse entre sí, vivió una expansión fulgurante gracias, sobre todo, a las ventajas ofrecidas por las operaciones de “pensión livrée” en el mercado secundario de títulos públicos de la BEAC.

La “pensión livrée”, una fórmula de financiación segura basada en el intercambio de títulos por liquidez a corto plazo, se convirtió en el recurso ideal. Su seguridad jurídica y la garantía de cumplimiento impulsaron su uso de forma espectacular. “Ni siquiera hace falta pasar por un tribunal para obtener la transferencia de propiedad”, apunta un experto del sector. Resultado: entre 2023 y 2024, el volumen de operaciones con pensión livrée se disparó en casi 4000 mil millones de FCFA, pasando de 5263,4 a 9121,4 mil millones al cierre de 2024.

¿Qué futuro le queda a la política monetaria de la BEAC?

El estrepitoso fracaso de la política monetaria restrictiva de la BEAC es difícil de negar. Pese a las medidas radicales, la inflación no ha sido contenida por la vía del crédito, que siguió alimentando la economía. Esta “no-transmisión” entre las decisiones del banco central y el tejido económico real plantea un problema sistémico grave. Y abre interrogantes fundamentales sobre la verdadera capacidad de la BEAC para manejar los resortes tradicionales de la política monetaria frente a la creatividad, y determinación, de los actores financieros.

Esta situación no es simplemente un tropiezo técnico. Es un desafío directo a la independencia y a la autoridad efectiva de la institución. Si los bancos comerciales pueden sortear con tanta facilidad las directrices del banco central, toda la arquitectura de la política monetaria queda en entredicho. La lucha contra la inflación en la CEMAC no puede seguir tratándose como una cuestión meramente numérica: es una danza compleja entre la teoría económica, la realidad del mercado y la credibilidad del regulador. Las próximas decisiones de la BEAC tendrán que enfrentarse a esta realidad desconcertante, so pena de quedarse, una vez más, en golpes de espada en el agua.

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