
El Papa León XIV me ha hecho ser crédulo y no incrédulo.
José Eugenio Nsue revisa su inicial escepticismo ante la visita del Papa León XIV y sostiene que sus palabras sobre justicia, libertad y bien común han abierto una etapa distinta en la Iglesia católica de Guinea Ecuatorial.
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NUNCA ES TARDE. EL CAMBIO HA LLEGADO A GUINEA ECUATORIAL PARA QUEDARSE.
Por José Eugenio Nsue
Los que nos opusimos al viaje del Papa a Guinea, no es que no tuviéramos motivos para oponerse conociendo la utilización partidista y propagandística que el régimen iba hacer con él y los ‘beneficios‘ políticos que esperaba sacar como hizo con el anterior viaje de Su Santidad el Papa San Juan Pablo II, todos los viajes a la Santa Sede que ha realizado la maldita familia de los Obiang en todo ese largo tiempo que lleva en el poder, sin que se vea cambio alguno ni en el país, ni en sus conductas y actuaciones; nos preguntábamos por qué esta vez iba a ser distinto cuando en más de 47 años, no ha habido cambios, la dictadura cada vez se recrudece.
Como San Pedro, cuando vio caminar a Jesús sobre las aguas, quiso emularle, Jesús le dijo que caminara; empezó a caminar pero le entró el miedo y se hundió (Mt.14: 22 – 33); o el apóstol Tomás que negó que el Rabí (Maestro) había resucitado hasta que lo viera con sus propios ojos y lo tocara con sus manos; cuando apareció el Rabí él creyó, éste le dijo que fuera crédulo y no incrédulo (Jn.20: 29ss). Con el Papa León XIV, me pasó lo mismo; fui incrédulo. La desesperación, la impotencia y el hastío de tantos años de sufrimiento pudieron conmigo; cometí uno de los peores pecados que puede cometer un creyente: dudar y perder la esperanza. Lo siento mucho.
El Papa León XIV está haciendo honor a su apelativo. Su paso por Guinea Ecuatorial, desde que pisó esta tierra, visitó los lugares que eligió, pronunció aquellos discursos y los gestos que hizo; nada ha vuelto a ser lo mismo, se están dando los resultados inesperados e impensables en un tiempo récord. La pregunta con la que empezó su discurso u homilía en el mismo feudo de los Obiang, su distrito natal, en su sanctosanctórum, la Basílica de la Inmaculada Concepción de Mongomo, otra obra faraónica, construida precisamente en una de las regiones del país menos poblada, carente de historia de la evangelización o arraigo cristiano, más bien donde se concentra el mayor número de criminales y corruptos; en las mismas narices de la maligna y diabólica familia: «¿de qué tiene hambre hoy este país? «, para acontinuación comenzar a enumerar las hambres que tenía Guinea Ecuatorial: «hambre de futuro, pero de un futuro habitado por la esperanza que puede generar una nueva justicia que pueda dar fruto de paz y fraternidad». Dijo también que «era necesario servir al bien común en lugar de intereses privados cerrando la brecha entre los privilegiados y los desfavorecidos; las riquezas naturales deben ser una bendición para todos. Hay hambre de justicia en este país, tienen que crecer los espacios de libertad.«
La lucha que llevamos todos los que estamos en las antípodas de este régimen diabólico y abyecto, y estamos decididos a luchar para erradicarlo, lo condenamos, criticamos y afirmamos que en el país hay hambre de justicia; nos hemos visto solos, criticados, perseguidos e incomprendidos hasta por la institución como la iglesia católica que se suponía era el baluarte en la lucha contra las injusticias, los abusos de poder, las violaciones de los DDHH y en defensa de la dignidad humana. Ha tenido que ser el Papa León XIV quien ha venido a darnos la razón y a apoyarnos atreviendo a decirles a la cara de los Obiang y a la cúpula de la iglesia católica lo que hasta entonces nadie más se había atrevido; que ‘había hambre de justicia‘ en Guinea.
En efecto, toda Guinea Ecuatorial tiene hambre de justicia, justicia social, distributiva, retributiva, procesal, restaurativa y legal. El pueblo exige justicia al Gobierno (Estado); la justicia para los familiares de los asesinados, secuestrados, torturados, perseguidos, etc, etc; quieren justicia los enfermos, los padres de familia que no pueden escolarizar, alimentar o curar a sus hijos; las madres solteras, las violadas, todos los parados, los jóvenes sin futuro, los funcionarios mal pagados, los privados de libertad, los discriminados o perseguidos por etnia, ideología, religión, región o por sexo; todos ellos piden la justicia, pero nadie les hace caso, los poderosos no solo pasan, siguen maltratando y pisoteando.
Igualmente pedimos justicia los feligreses católicos a nuestra iglesia. Desde hace años, venimos denunciando y alarmando del cariz que había tomado la iglesia católica local de Guinea Ecuatorial, cómo la institución se estaba deteriorando, se iba pudriendo por las conductas y prácticas de sus miembros, desde su cúpula hasta los agentes pastorales pasando por el clero. Algunos con toda desfachatez y descaro, han convertido a la iglesia en otra oficina de propaganda y enaltecimiento del régimen igual que el PDGE: «soy obispo gracias al PDGE y a Okomo Mba (madre de Constancia)«; «hay que apoyar al Presidente y a su labor política, ir tras él y no criticarle ni ir a su contra«, «rezar por la vida del Presidente para que no le pase nada, como lo hacemos siempre«…; en un mercado persa, la cueva de Ali Baba, una agencia de ligue; unos verdaderos Alcapone por tanta mafia, negocios oscuros, raros y espurios, así como los ajustes de cuenta entre sus miembros. Hace mucho que la iglesia católica guineoecuatoriana dejó de predicar el Evangelio, evita hablar del Dios verdadero, en cambio se dedica a intimidar a los feligreses, infundir miedo al igual que el aparato propagandístico del PDGE como ASHO, al presentar a los Obiang como una familia sagrada, enviados de Dios, bendición para el pueblo. El Arzobispo Juan Nsue Edjang es el paradigma de servidumbre y subordinación; le cuesta hablar, predicar sobre Jesús, el Evangelio. Cuando lo ha intentado, ha ido farfullando, mezclando churras con merinas como confundir el Coronavirus con la Corona de la Virgen, admitir la influencia o dar importancia a la brujería y al mismo tiempo invocar el Espíritu Santo y presidir la Eucaristía. Como denuncia el profeta Ezequiel en el cap. 34, 1-11: «hay quienes han recibido la misión de cuidar al pueblo, pero terminan alimentándose de él: ay de los pastores de Israel (Guinea Ecuatorial) que se apacientan a sí mismos. No fortalecieron a los débiles, no curaron a los enfermos, no vendaron a los heridos ni buscaron a los perdidos. La autoridad dejó de ser servicio y se convirtió en dominio.» En esto han convertido los Juan Nsue Edjang la iglesia católica guineoecuatoriana. Hace mucho que la iglesia guineana se negó «incomodar» al régimen y sus capos, los Obiang, con la excusa de que la Santa Sede recomendaba no estropear las excelentes relaciones entre el Estado y la Iglesia por lo que denunciar las atrocidades y las injusticias que se cometen en el régimen, sería contraproducente; cuando se sabe que las razones son totalmente otras. Al dejarse sobornar por el régimen; todos los prelados así como el clero católicos, están subvencionados, están en nómina de los Obiang; otros (párrocos), reciben aportaciones, dinero robado, de la Fundación Constancia de Obiang Nguema y madre de Nguema Obiang, supuestamente para crear ‘Cáritas‘, Dios sabe si diocesanas o para su glorificación.
Ante esta dependencia económica, subordinación y sometimiento al régimen con la aquiescencia de Juan Nsue y sus pares, ¿con qué cara plantarse ante los que les pagan? ¿Y cómo se explica que el Jefe de la Santa Sede, el Papa, que les dice que sean mansos y serviles con el régimen de Obiang, en cambio, él saca las garras como un verdadero León, se planta ante ellos para cantarles las cuarenta?
Con esta histórica decisión sin precedentes de el Vaticano en nuestra historia de descabezar, cercenar la cúpula de la iglesia católica de Guinea Ecuatorial apartando a su cabecilla; el cambio que ansíabamos desde hacía años, los que crecimos, queremos y creemos en la iglesia católica, ha llegado para quedarse. De momento, el cambio ha llegado a la iglesia; ahora toca que atraviese la puerta y llegue también al Gobierno y a todas las Instituciones para que Guinea Ecuatorial conozca una verdadera libertad y para que sacie el hambre de justicia y comience a vivir en la inmensa felicidad.
Que el Monseñor Miguel Ángel Nguema Bee se haya convertido en el «único» hombre de la iglesia de absoluta confianza del Papa en el país, es revelador y a la vez preocupante: revelador porque demuestra el estado de podredumbre que se encuentra actualmente la iglesia que al igual que el Estado, no hay más que un solo y ‘único’ hombre capaz de dirigir, ordenar el desastre en el que se encuentra; va a controlar las dos Diócesis más importantes del país (Malabo y Bata) como si no hubiera nadie más. Preocupante porque, como se dice popularmente: quien mucho abarca, poco aprieta. Dada la situación caótica y deplorable que se encuentra la iglesia y dado el elevado número de díscolos, vividores, aprovechadores y mercaderes, pequeños Juan Nsue Edjang; ¿podrá él solo llevar a cabo la limpieza y la purga que se requiere para salvar la institución?Hasta el momento, no le ha dado tiempo de empezar con la purga en Bata que tiene unos cuantos impresentables, ahora le mandan a Malabo para limpiar la Archidiócesis que el Arzobispo saliente llevaba más de una década embarrullando deshaciendo y la ha dejado hecho unos zorros.
Sé que el Espíritu Santo, Dador de vida y fuerza que todo lo puede, le acompañará, lo necesitará, también va a contar con nuestras plegarias. Puede que haya milagro, otro milagro; mientras tanto recomiendo al Arzobispo que aproveche este largo permiso que le han dado el Espíritu Santo y la Santa Sede para ausentarse para refugiarse a un Monasterio Cisterciense durante dos o cinco años, dedicarse a la oración y a la meditación; seguro que el Señor que es Compasivo y Misericordioso, le ilumine, le convierta, perdone sus pecados y le haga un cristiano nuevo. Lo suyo no es corporal sino psicológico, y en eso ni Coo, ni Obiang, ni el alma negra de Okomo Mba pueden ayudar. Con la iglesia han topado.
Así lo pienso y así lo digo; ¿qué os parece?











