Siglo de mestizaje (Black Power)

Share your love

Por José Eugenio Nsue

Posiblemente habrá más de un distraído que me tilde de racista, xenófobo hasta de provocador nada más leer el título de estas reflexiones; son de esos que juzgan sin conocer, opinan antes de analizar y condenan sin pruebas como un grupo de alumnos de unos doce años (1° E.S.O.) que fue a ‘denunciarme’, disgustado, ante la Directora de un instituto de ser racista. Le dijo que «el profe Eugenio es un racista»; la Directora les preguntó por qué lo decían, qué había hecho Eugenio; ellos, unos cuatro alumnos, le contestaron que yo había llamado ‘negro’ a un compañero. La Directora, compañera durante más de 15 años, muerta de risa les preguntó: ¿y de qué color es Eugenio? Los pobrecitos se quedaron sin palabra.

La anécdota a parte, viendo el partido de Francia contra Alemania de la Eurocopa que se está jugando (martes, 15), y después de ver unos cuantos partidos de las selecciones nacionales de Europa y viendo el número de jugadores negros (me ofende los eufemismos con los que algunos racistas revestidos y camuflados de filántropos utilizan al dirigirse o referirse a los negros: ‘persona de color’ o ‘moreno’, ‘morenito’), que juegan en dichas selecciones, sobre todo aquellas con serias aspiraciones a ganar esta edición y no son simples espadachines; me reafirmo en mi convicción de que este siglo XXI definitivamente es el siglo de mestizaje.

El mestizaje o el encuentro biológico y cultural de etnias diferentes, en el que estas se mezclan, dando nacimiento a nuevas etnias y nuevos genotipos (Wikipedia), es la consecuencia de la globalización que por otra parte es inevitable en los tiempos que corren; la idea de la aldea global, de que los seres humanos al ser imperfectos e incompletos, se necesitan mutuamente para complementarse, cada vez está cobrando mayor fuerza más que nunca gracias en primer lugar a la espectacular revolución de los medios de transporte aéreo, marítimo y terrestre lo que hace que se puede dar la vuelta al mundo en menos de 24 horas; también lo está favoreciendo el desarrollo tecnológico, la revolución industrial así como la tradicional emigración de las personas. Gracias a esta migración, las razas humanas se han ido entremezclando, de ahí el mestizaje, hasta confundir a la población según los estereotipos clásicos de tal forma que actualmente sea imposible hablar de una raza purísima, raza aria como pretendía la Alemania nazi; los continentes ya no se distinguen por razas, en todas las partes del planeta tierra donde haya vida humana se encuentran todas las razas cohabitando, conviven gentes venidas de todas partes.

Viendo la composición de los equipos nacionales del viejo continente, lo extraño ahora es ver a una selección que no tenga a un negro. No hace mucho, era impensable ver en la selección alemana un negro en sus filas, pero ahí tenemos a: Boateng, Leroy Sané, Serge Gnabry o Thilo Kehrer; Austria con: David Alaba, Valentino Lazaro o Karim Onisiwo; Suecia: Jen Cajuste, Ken Sema, Alexander Isak; hasta Finlandia cuenta en su selección con algún jugador negro (Pyri Soiri, Glen Kamara o Niko Hämäläimen). Qué decir de las selecciones donde los negros no sólo son numerosos, también son estelares y determinantes, y según muchos entendidos, son las máximas favoritas para alzar con el trofeo; selecciones como la francesa con todo un pelotón de jugadores simplemente espectaculares: Steve Mandanda, Presnel Kimpembe, Jules Kiundé, Kurt Zouma, N’golo Kanté, Paul Pogba, Moussa Sissoko, Kings Ley Coman, Ousmane Dembélé, Kylian Mbappé, Marcus Thuram y los magrebíes: Karim Benzema y Rapháel Varane; la belga con: Romelu Lukaku, Youri Tielemans, Axel Witsel, Mousa Dembélé, Vincent Kompany, Jason Denayer, Jérémy Doku, Dedryck Boyate, Divok Origi, etc; la inglesa con: Reece James, Bukayo Saka, Raheem Sterling, Marcus Rashford, etc; y la portuguesa con jugadores como: Pepe, Nuno Mendes, Nelson Semedo, Danilo Pereira, William Caravalho, Renato Sanches…

Puede que uno de esos equipos plagados de gente mestiza o nacionales de las nuevas generaciones; generaciones de la emigración; negros, mulatos y magrebíes europeos, gane esta Copa de Europa de naciones, pero a nadie le importará ni se fijará en el color de la piel; tampoco aquellos que han reivindicado desde siempre el hecho diferencial, la naturaleza, el origen y la supremacía de los suyos frente a los otros, dejarán de celebrar las victorias y los triunfos de su país porque en la alineación había negros, mulatos o magrebíes cuyos padres o/y madres no habían nacido en el país, vinieron de fuera en cambio sus hijos en el país están defendiendo los intereses de la nación que les vio nacer y están aportando su grano de arena para su engrandecimiento aún más, toda una demostración de que las personas son de donde viven y nacen; como no hay más que una vida terrenal, esta, y sólo se vive una vez, cada uno ha de desarrollar los talentos y dones que Dios o la naturaleza le han dado allá donde esté; es lo que están haciendo todos esos hijos de los inmigrantes que tuvieron que abandonar sus raíces, sus pueblos y tierras en busca de una vida mejor; muchos no lo tuvieron fácil pero sus vástagos les están resarciendo, a la vez de agradecer con sus talentos (fútbol) a los países de acogida la hospitalidad; ¿no es eso hermoso?

Cada vez los negros nacidos en occidente están dando el do de pecho para tapar muchas bocas de los retrógrados y recalcitrantes racistas y están demostrando que la importancia y la valía de una persona no está en el color de la piel, tampoco está en el género sino en los hechos y la conducta (comportamiento). Quizás sea este un buen momento para que aquellos que siguen enarbolando los nacionalismos, el separatismo y las divisiones como la panacea para su proyecto político, tomen buena nota y darse cuenta que unidos, mezclados e integrados, se es más fuertes que divididos, separados y aislados.

Ganen quienes ganen, esta Eurocopa nos ha abierto los ojos para que empecemos a mirar a los negros, mulatos y magrebíes no como un estorbo, un problema, sino como unos más que hemos venido para sumar y para contribuir por el bien común. A ver quién es el guapo que le diga a Mbappé, a Lukaku, a Karim Benzema o a Sterling: ‘go home’.

¡¡Viva la mezcla, viva el mestizaje, viva la integración!!

Así lo pienso y así lo digo; ¿qué os parece?

Comparte tu aprecio

Actualizaciones del boletín

Introduce tu dirección de correo electrónico para suscribirte a nuestro boletín

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *