
Francisco Ballovera Estrada rompe el silencio tras su liberación con una carta de gratitud
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La imagen que acompaña la carta de gratitud habla por sí sola. El rostro sereno pero marcado del poeta annobonés Francisco Ballovera Estrada, refleja el peso de once meses de detención arbitraria y el temple de quien no ha sido doblegado. Sin declaraciones públicas, sin entrevistas, sin discursos, Ballovera ha elegido escribir. Su carta es un acto íntimo de gratitud, de memoria y de firmeza.
Dirigida a amigas y amigos “de todas las razas, orígenes y caminos”, la misiva agradece el respaldo recibido durante su encarcelamiento, iniciado en julio de 2024 tras ser detenido por llevar alimentos a presos annoboneses en Malabo. “Intentaron apagar mi sonrisa, silenciar mi esperanza, quebrar mi fe. Pero no lo lograron”, escribe. Fue trasladado por distintas instalaciones penitenciarias, incluyendo la prisión de Black Beach y el penal de Oveng Azem, en Mongomo. Su liberación, ocurrida el 18 de junio de este año, se produjo sin explicación judicial ni garantías de transparencia.
En el texto, Ballovera reconoce que no puede responder a cada persona de forma individual, pero quiere abrazar a todos con palabras nacidas del alma. “Sentí que no estaba solo. Que mi familia no estaba sola. Que Annobón no estaba sola”, dice. Y añade: “Por todos ustedes, elevo mi oración. Que el Todopoderoso les bendiga y les devuelva multiplicado el cariño que sembraron”.
Francisco Ballovera es uno de los principales referentes culturales de la Isla de Annobón. Su obra poética ha sido galardonada en certámenes nacionales e internacionales, y su compromiso con la justicia social le ha valido respeto dentro y fuera del país. La carta, compartida de manera discreta en redes privadas y círculos de confianza, representa su primera expresión pública desde su excarcelación.
Esa carta, que no es un acto político ni una estrategia mediática, es el gesto honesto de un hombre que ha pasado por un cruel encierro, que ha sentido el peso del olvido planificado, y que sin embargo vuelve a escribir para dar las gracias.







