Chevron, en conflicto con Atlas Oranto por el yacimiento de Aseng

Share your love


La petrolera estadounidense Chevron ha expresado su creciente malestar por la actitud de la compañía Atlas Oranto en el yacimiento de Aseng, situado en aguas de Guinea Ecuatorial. Según reveló este lunes el medio especializado Africa Intelligence, la situación amenaza con tensar aún más las ya opacas relaciones entre los socios privados del sector petrolero en el país y el régimen de Obiang Nguema, que actúa como árbitro y beneficiario principal de estos desacuerdos.

El yacimiento de Aseng, explotado en consorcio entre Chevron y Atlas Oranto, se encuentra en la Cuenca de Douala, uno de los pilares de la producción offshore guineoecuatoriana. Pero las desavenencias entre las dos compañías habrían llegado a un punto crítico. Chevron acusa a Atlas Oranto, propiedad del empresario nigeriano Prince Arthur Eze, de no respetar los compromisos contractuales y de obstaculizar las operaciones conjuntas.

De acuerdo con Africa Intelligence (16/06/2025), el conflicto se centra en la gestión operativa del campo y en desacuerdos sobre los flujos financieros. Chevron, que ha heredado los activos de Noble Energy tras su adquisición en 2020, considera que Atlas Oranto está entorpeciendo el buen desarrollo del proyecto. La petrolera americana habría elevado su queja al más alto nivel del Ministerio de Minas e Hidrocarburos de Guinea Ecuatorial, actualmente dirigido por Antonio Oburu Ondo, sin obtener por el momento una solución clara.

La disputa entre Chevron y Atlas Oranto se produce en un contexto de fragilidad general en el sector energético guineoecuatoriano, donde los contratos se negocian con poca transparencia, las adjudicaciones se manejan de forma discrecional, y la arbitrariedad institucional dificulta cualquier marco legal previsible para los inversores extranjeros. Aunque el régimen intenta proyectar una imagen de estabilidad y apertura hacia la inversión internacional, los hechos muestran un panorama plagado de favoritismos, redes clientelares y un Estado que interviene según intereses particulares.

Chevron, una de las pocas grandes petroleras que aún mantiene operaciones en el país, se enfrenta ahora al dilema de persistir en un entorno cada vez más tóxico o reducir progresivamente su exposición. Por su parte, Atlas Oranto mantiene una presencia estratégica en varios bloques petroleros gracias a su proximidad con el poder, lo que refuerza su posición frente a sus socios internacionales.

Este episodio no es aislado. Desde hace años, las tensiones entre socios técnicos y socios «políticos» se han convertido en una constante en Guinea Ecuatorial, donde el petróleo representa más del 90% de los ingresos estatales, pero apenas se traduce en mejoras para la mayoría de la población. Mientras tanto, el clan gobernante continúa acumulando fortunas gracias a su control de los contratos, mientras las infraestructuras públicas se deterioran y los servicios básicos brillan por su ausencia.

El caso Chevron-Atlas es, en definitiva, una muestra más de cómo la lógica extractiva del régimen, basada en la opacidad y la captura del Estado, sigue socavando cualquier posibilidad de desarrollo equitativo en Guinea Ecuatorial.

Comparte tu aprecio
RadioMacuto
RadioMacuto
Artículos: 1408

Actualizaciones del boletín

Introduce tu dirección de correo electrónico para suscribirte a nuestro boletín

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *