
Testimonio en apoyo a Muana Sinepi: «You are not alone»
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Por Bony Nse Nguema
Queridos compatriotas:
El dolor, la rabia, la impotencia y un interminable etcétera han vuelto a sacudir, por enésima vez, nuestras amordazadas existencias, tras recibir la noticia de la VIOLACIÓN DE MUANA SINEPI. El autor de ese macabro acto -nos dice radio Macuto- no es otro que la persona que, si el poder de nuestros ancestros no lo evita, puede terminar proclamándose PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA DE G.E!!!
Estimada Muana Sinepi, como buenísima artista que es usted, he considerado apropiado recurrir a las palabras de otro grandísimo artista (THE KING OF POP), para expresarle mi más profunda y sincera solidaridad: YOU ARE NOT ALONE.
You are not alone, I am here with you, we are here with you; tú no estás sola en tu desgracia, porque somos muchísimos los que nos identificamos con tu condición.
Hay una segunda razón para decir YOU ARE NOT ALONE, y es que antes que usted, querida Sepi, hay una larga y silenciada lista de mujeres cuyos cuerpos fueron profanados por gente que, por dar demasiada rienda suelta a sus instintos animales, ha de estar recluida en un ZOOLÓGICO.
Permítame, pues, compartir con usted la historia de una violación.
Ocurrió en 1998, por aquel entonces yo hacía quinto curso de bachillerato en Carlos Lwanga-Bata- Tenía una compañera de unos 17 añitos de edad y una hermosura que nos tenía a todos embelesados: era altísima, con un cuerpo esculpido por su inclinación al deporte y, para su desgracia, era mulata. En otras partes del mundo, su belleza habría sido motivo de celebración; en Guinea Ecuatorial, en cambio, ser hermosa y mulata suele ser el inicio del descenso hacia los infiernos, ya que los que se evadieron del ZOO estiman que nada ha de escapar a su control.
(Ya lo dijo MAELE en su canción «VE MA VE MA VE MA» o sea TODO PARA MÍ)
La cosa empezó en un recreo; estábamos sentados en la «cantina» (en realidad un espacio bajo un mango) comiendo MAKALA y «BOCADILLOS DE ARICO»; de repente se paró delante nuestro un impresionante NISSAN PATROL. Bajaron dos individuos con apariencia de gente normal, no iban armados, y sin a penas saludarnos, se dirigieron a nuestra compañera:
Chica, el jefe te llama (en fang, como es habitual en ellos)>>
Disculpen, primero se saluda, además quién es su jefe y para qué me llama>> Replicó nuestra compañera con la seguridad de alguien que no conoce el miedo.
Nos ha mandado Patrón, no ves el coche o qué? (por aquellos años todo el mundo sabía de quién es qué cosa, no sé si habrá cambiado)>>
Pues miren, lo siento; si su jefe tiene algo que decirme que venga él mismo>>
Las dos marionetas regresaron a transmitirle el mensaje a su PATRÓN, y tras unos minutos se subieron al coche y se marcharon. Lo que parecía un hecho aislado, era en realidad el inicio de un atosigamiento bien orquestado.
Vinieron unas cuantas veces más, y el resultado fue el mismo. Misteriosamente, nuestra compañera dejó de venir a clase en los días posteriores a la última tentativa de los brutos; durante dos semanas no tuvimos noticias de ella, así que mi amigo (que ya había logrado entablar algo más que amistad con ella) y yo, decidimos ir a su casa en el barrio de Alena, para interesarnos por su paradero. «La han llevado a Douala, estaba muy enferma«, nos dijeron unos muchachos que encontramos en su casa. Nos llamó la atención que no mandara una carta a los profesores para informar de su enfermedad, como era habitual para justificar la ausencia.
El caso es que pasó todo el curso escolar, y a pocos días después de los exámenes del tercer trimestre (finales de junio del 99), nuestra amiga nos sorprendió con una inesperada visita a nuestra chabola en el barrio de Obispado (Bata). SANTO DIOS!!!!
Parecía un ESPANTAPÁJAROS; de aquella bella muchacha de Ebibeyín que conocimos meses atrás no quedaba nada, NADA!!! Su rostro era un elogio de la tristeza y en su mirada, se podía leer con claridad que tenía el alma marchitada.
«Prometedme que no vais a contar a ninguno de nuestros compañeros lo que os voy a decir», nos pidió; y tras recibir nuestra palabra, la pobre muchacha inició el terrorífico relato de LOS DIEZ DÍAS DE VIOLACIÓN SIN TREGUA EN EL PALACIO DE ASONGA…………
«Y por qué te fuiste a Camerún?«, preguntó mi amigo.
» No soportaba la idea de regresar a casa a estar otra vez con mi prima, ella es culpabable de lo que me ha pasado, es la que cogía los sobres de dinero que llegaban cada día; yo no sabía nada, me presionó hasta extremos para que yo aceptara la invitación, dijo que no me iba a pasar nada. Cuando me vinieron a dejar, no podía ni ponerme de pie, tenía tanto dolor en el vientre, que pensé que iba a morir; caí en una profunda depresión» (era la primera vez que yo oía hablar de esa enfermedad: DEPRESIÓN)………………
Como ven, éste es un crimen del que nadie ha hecho eco. Como ella, hay muchísimas víctimas condenadas a llorar en silencio; esperemos que llegue el día en que la los autores de dichos crímenes sean conducidos ante la justicia.
ÁNIMO SEPI!!!









