
Huawei llega para rescatar GETESA mientras el régimen construye Telgesa en la sombra
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El Gobierno de Guinea Ecuatorial ha recurrido a Huawei para intentar modernizar la deteriorada red de GETESA. El acuerdo coincide con la creación de Telgesa, un segundo operador estatal presupuestado en unos 50 millones de dólares, sin que se haya aclarado cómo convivirán ambas compañías.
GETESA y la multinacional china Huawei han firmado un contrato para modernizar durante los próximos seis meses la red de telecomunicaciones de Guinea Ecuatorial.
El acuerdo, suscrito el pasado 9 de julio en la Jefatura del Estado, contempla la renovación de equipos, la ampliación de la capacidad de la red y la mejora de la velocidad y la estabilidad de las comunicaciones, según la versión difundida por el aparato de propaganda oficial del régimen.
El Gobierno no ha revelado la cuantía del contrato, su forma de financiación ni el procedimiento seguido para seleccionar a Huawei. Tampoco ha publicado los objetivos concretos que permitirán evaluar el resultado del programa una vez concluido el plazo anunciado.
La firma se produjo apenas trece días después de que Teddy reuniera a los responsables de GETESA para exigir una reestructuración urgente de la compañía.
Durante aquel encuentro, celebrado el 26 de junio, el vicepresidente encargado de la Seguridad y Defensa de su padre reconoció que la cobertura y la calidad de la señal seguían sin mejorar. El comunicado oficial admitía incluso que muchos ciudadanos dependían de aplicaciones como WhatsApp para comunicarse con cierta normalidad.
Menos de dos semanas después, Huawei apareció como la empresa encargada de rescatar una red cuyo deterioro llevaba años siendo conocido por las autoridades.
En mayo de 2025, el propio Gobierno calificó de crítica la situación de la telefonía móvil y encargó a Cyberteq una evaluación de la cobertura y un plan de optimización.
Más de un año después, los usuarios continúan padeciendo interrupciones, conexiones lentas y un servicio que no se corresponde con las tarifas que pagan. El régimen presenta ahora otro programa de modernización sin informar de los resultados obtenidos por la intervención anterior.
La operación resulta todavía más llamativa porque coincide con la puesta en marcha de Telgesa, un nuevo operador estatal impulsado por el mismo Gobierno.
Según la Agencia Ecofin, el proyecto contempla una inversión aproximada de 50 millones de dólares, la instalación de 260 torres de telecomunicaciones y una cobertura prevista del 90 % del territorio nacional.
El régimen pretende así reparar GETESA mientras crea otra empresa pública para actuar en el mismo mercado. No se conoce si Telgesa competirá con la antigua operadora, compartirá sus infraestructuras o acabará sustituyéndola. También permanece sin definir el futuro de MUNI, la otra compañía estatal que ya presta servicios en el país.
El problema de las telecomunicaciones en Guinea Ecuatorial no se reduce a la falta de equipos modernos. Durante años, el sector ha estado marcado por la mala gestión, el escaso mantenimiento y la ausencia de rendición de cuentas.
Huawei puede renovar antenas y ampliar la capacidad de transmisión, pero no puede corregir por sí sola un sistema en el que cada fracaso termina convertido en una nueva empresa, otro contrato y más cargos para repartir.
Antes de comprometer otros 50 millones de dólares, el Gobierno debería rendir cuentas sobre las inversiones realizadas en GETESA, GITGE, ORTEL y MUNI. Los ciudadanos tienen derecho a conocer qué se hizo con esos recursos y por qué no evitaron el deterioro actual.
Teodorín intenta aparecer ahora como el dirigente que pone orden en GETESA, aunque la compañía se hundió bajo la vigilancia del mismo régimen que gobierna el país desde hace casi cinco décadas.
Huawei llega para rescatar GETESA mientras Telgesa se construye en la sombra. Dos operaciones diferentes para un mismo problema y una factura que, como siempre, acabará cargándose sobre las arcas públicas.










