Guillermo Nguema Elá: “El litigio de Mbañé no debió existir si no fuera por el interés de algunos en explotar petróleo en una zona que no les pertenecía”

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Por su valor histórico y el nivel de detalle ofrecido, dividimos esta entrevista en dos entregas. En esta segunda parte, Guillermo Nguema Elá reflexiona sobre la responsabilidad colonial, el papel del Estado en el proceso, y la necesidad de prudencia en la etapa posveredicto de la Corte Internacional de Justicia. Además, hace un llamado a reconocer el trabajo colectivo de quienes defendieron la integridad territorial del país.

¿Tenía confianza en que Guinea Ecuatorial obtendría una sentencia favorable?
Indudablemente, estaba convencido de que aplicando la justicia con imparcialidad el resultado sería lo que ha sido.

¿La actual delegación en La Haya le pidió algún tipo de asesoramiento?
El trabajo ha sido excelente, en la argumentación y en las pruebas aportadas, les felicito. No tuvieron contacto alguno conmigo; lo único que recuerdo es una aportación voluntaria que hice a las autoridades en 2004, después de la visita de Alí Bongo a Mbañe. Estaba en prisión y al enterarme del nuevo rumbo que había tomado el caso, me ofrecí a hacer un informe a las autoridades sobre todo lo que yo conocía sobre el caso y así lo hice.

¿Se ha conservado la memoria institucional de todo lo trabajado en el pasado?
Se ha conservado la memoria, porque consta en documentos que se han esgrimido como pruebas, pero no se ha valorado dicho esfuerzo realizado.

¿Cree que se ha reconocido debidamente el trabajo técnico y diplomático realizado desde los años noventa?
Ya he señalado que no ha sido valorado. Yo he tratado el caso de Mbañe como un tema de Estado y no como un tema partidista, pero los hay que no ven las cosas de esta forma.

¿Qué papel cree que tuvieron las potencias coloniales en este conflicto?
Las potencias colonizadoras repartieron África como un pastel. Cortaron sin importarles que dividían en partes conjuntos homogéneos. Nos han dejado muchos problemas, límites territoriales sin definición clara, lo que ha originado muchas guerras fratricidas. Es el caso en nuestras fronteras con nuestros vecinos en la parte continental, donde las potencias colonizadoras fueron incapaces de determinar con nitidez las líneas fronterizas. Ahora bien, debe quedar claro que el litigio de Mbañe no debió haber existido si no fuera por el interés de algunos en explotar petróleo en una zona que no les pertenecía.

¿Cómo resumiría lo logrado por Guinea Ecuatorial?
Ya lo he dicho más arriba, es un logro de todos los que han defendido los intereses de nuestro país en Mbañe, desde el régimen anterior, hasta el día del veredicto de la CIJ.

¿Qué perspectivas cree que se abren a partir de ahora?
Creo que queda un largo recorrido que hacer y que dependerá de la voluntad política de ambas partes. Nos esperan unas arduas negociaciones. Por ello es muy recomendable ser muy prudentes, evitando herir sensibilidades en declaraciones oficiales.

¿Qué lecciones deja el caso Mbañe?
Lo que he aprendido del caso Mbañe es que en las relaciones entre Estados en cuestiones sensibles prima más la posición de fuerza de los litigantes que la razón.

¿Cómo desea que se recuerde su contribución?
Simplemente como parte de tantos otros guineoecuatorianos que aportaron su granito de arena para defender, con argumentos, la integridad territorial de nuestro país.


Conclusión

La historia de Mbañe no puede contarse sin la voz de quienes defendieron su soberanía desde los primeros compases del litigio. Guillermo Nguema Elá no sólo presidió la Subcomisión Técnica durante años clave, sino que continúa siendo testigo crítico de un proceso que, tras décadas de incertidumbre, ha sido resuelto por la Corte Internacional de Justicia. Su relato confirma que la defensa de un territorio es también la defensa de la memoria, de la dignidad y del rigor técnico y diplomático.

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