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Cinco diplomáticos guineoecuatorianos siguen ocupando el 42 de la avenue Foch, que Francia confiscó a Teddy y quiere vender antes de diciembre. Malabo responde con la amenaza de cerrar Tica y abrir la puerta a Rusia.
Cinco diplomáticos guineoecuatorianos siguen atrincherados en un edificio sin agua ni luz que la justicia francesa confiscó al hijo de Teodoro Obiang, mientras Malabo amenaza a París con la escuela naval de Tica.
El inmueble del 42 de la avenue Foch, en el distrito 16 de París, tiene más de cien habitaciones. Francia lo confiscó de forma definitiva en 2021, cuando el vicepresidente de su padre, fue condenado en el caso de los bienes mal adquiridos a tres años de prisión exentos de cumplimiento y a 30 millones de euros de multa. En junio de 2026 las autoridades francesas lo pusieron a la venta. Las visitas de compradores empezaron el 9 de septiembre y solo recorren las tres primeras plantas. La cuarta y la quinta siguen ocupadas por el embajador, dos primeros secretarios, el agregado militar y el jefe de protocolo, aunque un tribunal de París ordenó desalojarlas. Francia ya ha cambiado las cerraduras y desactivado las cámaras de seguridad del resto del edificio. Las plantas ocupadas no tienen agua corriente ni electricidad.
Según publica Le Monde con información de la agencia AFP, en septiembre el agregado militar echó del edificio a un posible comprador. La embajada y el Gobierno de Malabo no respondieron a la agencia. En junio, Teddy calificó la venta de «ilegal» y amenazó con medidas «soberanas» que podrían llegar a la ruptura de relaciones diplomáticas. El régimen presenta el caso como una agresión a su soberanía, pero calla tres cosas. La primera es que la Corte Internacional de Justicia ya ha dado la razón a Francia dos veces. La segunda es que el edificio pasó a ser embajada en 2011, cuando la investigación francesa ya estaba en marcha. La tercera es que la justicia francesa concluyó que los gastos de Teddy no cuadraban con su sueldo oficial, sino con los millones que desaparecieron del Tesoro público y acabaron en sus cuentas personales.
Malabo tiene con qué presionar. Francia usa gratis, por 50 años renovables, dos terrenos en Guinea Ecuatorial, el de su embajada en Malabo y el de su centro cultural en Bata. La gran baza es la escuela naval del puerto de Tica, que ambos países gestionan juntos para formar a las marinas de la región. «Podrían perfectamente decir, haremos lo que hizo Mali, cerramos Tica y os sustituimos por los rusos», advierte una fuente cercana al régimen citada por la AFP. Esa misma fuente resta valor al inmueble y lo llama «un edificio viejo y desocupado». París quiere cerrar la venta antes de diciembre, pero evita el desalojo forzoso. «Nadie quiere llegar a un desalojo delante de las cámaras, perderíamos todos», reconoce una fuente del Gobierno francés. La agencia que organiza la venta revisa a cada comprador con la normativa contra el blanqueo, para evitar que Teddy recupere el edificio a través de un testaferro y que, además, el dinero de la venta vuelva a Malabo.
Ese temor tiene precedentes. En noviembre de 2023, Radio Macuto contó que el Banco Comercial de Guinea Ecuatorial había fracasado en su intento de quedarse con el número 42. Tras la condena de 2021, este medio ya había informado de negociaciones secretas sobre el inmueble. En junio de este año, Teddy amenazó con expulsar en 24 horas al embajador francés. En julio, la plataforma NEXOS GE sostuvo que el edificio se pagó con dinero de tasas forestales y de obras públicas que nunca se hicieron, y que convertirlo en embajada sirvió para blindarlo. El 9 de octubre, Radio Macuto informó de que el nuevo embajador en París, Juan Ndong Nguema Mbengono, exviceministro de Seguridad Nacional, presentó sus credenciales en el Elíseo y despacha desde la quinta planta del mismo edificio. Según una ley francesa de 2021, el dinero que se obtenga por la venta debe destinarse a proyectos para la población afectada, no al régimen que la saqueó.
Ningún juez de Malabo ha preguntado nunca a Teddy de dónde salió el dinero de ese palacio. Su padre, en cambio, está dispuesto a sacrificar la cooperación militar con Francia para conservarlo.
Si así defienden un edificio sin agua ni luz en París, ¿qué no harán para no soltar el país?