
25 de mayo: DÍA DE ÁFRICA
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Este año, en el Día de nuestra madre África, queremos invitar a los africanos y a los amigos de África a una reflexión sobre el presente y el futuro de nuestro querido continente desde la perspectiva histórica. Conocer la historia y los acontecimientos del pasado no nos soluciona automáticamente los problemas presentes, pero nos inspira, nos ilumina, y nos ayuda a mantener la calma y no desesperar.
Durante los siglos de la esclavitud, muchos antepasados nuestros murieron desesperados, convencidos de que no se podía hacer nada para vencer y superar esta venta y explotación de seres humanos; sobre todo teniendo en cuenta la superioridad militar de los opresores, que contaban con armas de fuego, cañones y estrategia militar; mientras que nuestros antepasados lucharon y se defendieron con flechas, lanzas y lo que tenían a su alcance.
Pero, a pesar de la desigualdad de fuerza, poder, medios y estrategia militar, otros lucharon hasta su último aliento, convencidos de que esta situación cambiaría algún día, y que su responsabilidad era resistir y defender su tierra con todos los medios que tenían en aquel momento. Y otros colaboraron con los opresores y participaron en la venta de sus propios hermanos. No podemos juzgarles, pero sí reconocer esta triste verdad, que tanto nos cuesta admitir a los africanos.
En el período colonial pasó lo mismo. Algunos se convencieron de que no se podía hacer nada contra el inmenso poder de las potencias coloniales; otros lucharon con todas sus fuerzas, y otros colaboraron con el poder colonial. El mayor daño que siguen sufriendo los africanos hasta hoy se desarrolló en esta época, “EL COMPLEJO COLONIAL”. Hasta hoy los occidentales siguen siendo mucho más valorados en África que los propios africanos, aunque tengan los mismos estudios. Es el “PRIVILEGIO BLANCO”, que hace que los occidentales gocen de derechos y ventajas en sus países y fuera de sus países, mientras que muchos africanos y afrodescendientes no tienen derechos ni en sus países ni fuera de sus países.
De este complejo colonial podemos contar algunos hechos difíciles de comprender para muchos: por ejemplo, hay jóvenes africanos que triunfan en la música, el arte, el deporte, o en cualquier otra disciplina en Europa, América o en cualquier parte del mundo. Cuando estos jóvenes vuelven a sus psíses de visita, son recibidos como héroes, con mezcla de admiración y envidia; pero si deciden regresar a sus países africanos y fijar su residencia allí, se acaba la magia. Dejan de ser admirados y considerados porque ya viven en África, ya no viven en Europa, América o en el extranjero.
Del período de la descolonización y las dictaduras podemos decir lo mismo: unos se han convencido de que no se puede hacer nada ante los poderes opresores, otros siguen luchando, a pesar de la inferioridad de medios, y otros colaboran de forma directa o indirecta con los diferentes regímenes dictatoriales. En esta situación tampoco juzgamos a nadie, ya que el juicio histórico es complejo, y en medio de los sufrimientos y dificultades, cada uno hace lo que puede, y no podemos pedir a todos convertirse en héroes. Sólo queremos constatar la realidad y los hechos.
Aunque cueste mucho apreciarlo, el mundo y África avanzan poco a poco hacia adelante, a pesar de las barreras, epidemias, obstáculos y retrocesos. Hay muchos signos positivos y muchas iniciativas de jóvenes y adultos africanos para el desarrollo de sus países que son muy poco conocidos, a veces de forma interesada. Por eso los africanos tenemos que librar la batalla cultural para dar a conocer la otra cara de África, que a veces se quiere ocultar. Creo que muchos ya lo están haciendo a través de las redes sociales y los pocos medios de información, difusión y opinión de que disponen.
En un tiempo no muy lejano, África y los africanos se librarán también del complejo colonial, de las dictaduras, y del colonialismo económico y político de las potencias occidentales y sus multinacionales, como se libró de la esclavitud y del colonialismo.
Y a los africanos que viven en Europa, América o en otras partes del mundo, queremos invitarles y animarles a seguir luchando, emprendiendo y formándose, a pesar de las dificultades. Si los africanos que viven en cada país de Europa se unieran para trabajar juntos en alguna iniciativa, avanzarían mucho más y mejor, porque unidos se prospera mejor en sociedades organizadas. Todo el éxito que uno o varios africanos consiguen fuera sigue siendo muy importante para los hermanos que viven en África, porque les inspira, anima e ilumina.
¡Feliz Día de África a los africanos, afrodescendientes y los amigos de África!
Un africano orgulloso de serlo








