
¿Se tortura o no en Guinea Ecuatorial?
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DESGARRADOR TESTIMONIO DE UNA SOLDADO VILMENTE TORTURADA POR SU SUPERIOR INMEDIATO, EL ALFÉREZ FORTUNATO M. E., EN EL DESTACAMENTO DE CORISCO
Por José Eugenio Nsue
«Hola hermana; me preguntas por el problema que he tenido en Corisco para que me maltraten de esta manera. Desde que estoy destinada en Corisco hace 2 años, nunca me había ausentado del trabajo ni pedido permiso. Al morir mi hermano, que era Delegado de INSERSO de Evinayong, Martín Nguere Eyang (muchos le conocían); la noticia me llegó estando de servicio (guardia), llorando me presenté ante el Jefe y le pedí que quería asistir al entierro de mi hermano (no me escapé; te enviaré la autorización que me firmó el Jefe); él me dio permiso/autorización de una semana.
Fui a ver cómo enterraban a mi hermano en Evinayong; de regreso, faltaban 5 días para cobrar los haberes. Volví a consultar con mi Jefe; le dije que ya que estaba en Bata, quisiera aprovechar para percibir mis haberes para así hacer algunas compras antes de embarcarme para Corisco. Me dijo que no pasaba nada; es más: el fueraborda ‘ENVARA’ lleva a Cogo a los soldados para percibir también sus haberes, regresará a las 14h. Quise aprovecharlo por eso fui a coger en el kilómetro 5 un coche de línea que me llevara hasta Cogo; como sabes, un coche de línea no es como de alquiler; va a su ritmo, pero a pesar de ello llegamos a tiempo sobre las 13h30. Al llegar en el muelle de Pantalán, no encontramos su embarcación, había zarpado; la única que quedaba anclada a punto de zarpar era la del Coronel Andomo Osa; ahí mismo me encontré con el oficial (alférez) que me iba a torturar en Corisco, le dije que la embarcación iba a salir pronto, podíamos cogerla; nos pidieron 30 mil francos (él pagó 15 mil y yo otros).
Llegamos a Corisco sobre las 18h, la embarcación del Jefe llegaría a las 15h. Nada más llegar, fui a presentarme ante él y decirle que había llegado; me dijo que los que vinieron con su embarcación le habían dicho que no me vieron en el muelle, yo le expliqué lo que había pasado; me dijo que vale.
A la mañana siguiente fui a la ‘formación’ (ya que no tenemos luz en la Unidad, en todo Corisco, no se puede ‘formarse’ de noche por eso lo hacemos por las mañanas); yo pensé que me tocaría guardia, pero no salió mi nombre en su lugar, me dicen que el Jefe quería verme. Al presentarme, me indican que estaba castigada, me tocaba desbrozar una parcela que me asignó el Jefe mismo. Le pregunté si podía ayudarme alguien con el trabajo; él me dijo que solo quería que cumpla el castigo impuesto en el plazo de 2 días, no le importaba cómo; entonces pagué 15 mil francos a un oriundo para que me hiciera el trabajo asignado: desbrozar, recoger la maleza y limpiar el terreno. Cuando fui a decirle que ya estaba hecho el trabajo, me dijo que no era quien tenía que ir a decírselo, el trabajo no había acabado aún; yo volví a repasar con el rastrillo lo que estaba recogido, fui a avisar a ‘Semana’ (¿apodo o alias?) de que lo había hecho todo, a su vez fue a decírselo al Jefe. Se cabreó también con ‘Semana’, le castigó (le recargó) y le dijo que parecía que yo soy la que quiere mandar, le desobedezco y contravengo a sus órdenes. ‘Semana’ me vino a decir que usara una azada y siguiera limpiando; al final el Jefe me mandó a casa.
Acabó el mes de marzo sin incluirme en los cuadrantes; cuando los compañeros salían para Cogo a cobrar sus haberes (sólo y en exclusivo han de coger la embarcación del Jefe todos los soldados que van a Cogo a cobrar, previo pago de 40 mil francos y alistarse, si no, no sales de la isla), me apunté al igual que todos; en el muelle, no me llamaron. Todo el mes de abril tampoco salió mi nombre en el cuadrante ni me tocó guardia, el Jefe no me había vuelto a imponer otro castigo; llegó el mes de mayo, tercer mes estando en casa, el Jefe viajó a Bata y el alférez se quedó al mando, no sé lo que le habría ordenado. A finales de mayo cuando los demás salían a cobrar de nuevo a Cogo, fui a verle al alférez, mi superior inmediato, y le dije que había pasado 3 meses sin cobrar, todo está muy caro en Corisco: 3 alas de pollo cuestan 2500 francos, 3 barras de yuca, 1000 francos; ahora mismo estoy endeudada hasta las cejas; mis acreedores ya no pueden seguir fiándome por deberles mucho. No entiendo mi situación de estar en casa; ¿en qué situación me encontraba, si estoy en paradero desconocido, desertora o fuera de servicio? Por favor, si podía preguntárselo al Jefe; quiero cobrar, tengo a mi hijo ingresado en Bata. El alférez me dijo que lo iba a consultar; una hora después, mandó llamarme con ‘Semana’. Al presentarme, ordenó que me pegaran porque hablo mucho, soy una habladora; empezaron a golpearme, Yolanda; me golpeaban hasta en las plantas de los pies (entre sollozos, sigue contando como le zurraban sin saber el delito que había cometido). Cuando el cabo 1⁰ le dijo al alférez que ya era suficiente; le contestó que sabía lo que hacía, tenía órdenes del Jefe que le ha dicho que ya estaba cansado de mi en la Unidad.
Cuando se cansaron de torturarme, me fui arrastrando hasta el hospital de Corisco, ahí no me podían atender, no podían hacer nada, me dijeron que no tenían medios con que tratarme. El Doctor llamó al Jefe por teléfono para contarle mi situación; él le preguntó si yo me había muerto; le dijo que no estaba muerta, a continuación le dijo al Dr. que no tenía que informarle nada, tenía que ser su subordinado, el alférez. Salí de ahí y me fui al hospital general de Bata en urgencias; me pincharon y me mandaron a casa desde donde cada día me desplazo hasta el hospital para recibir la cura. También fui a la Inspección con las fotos que me sacaron para que vean el estado en el que me encontraba.
No entiendo nada; 3 meses sin cobrar, sin permitirme hacer las guardias; cualquier persona lo puede preguntar. Haber viajado con otra embarcación es como coger un coche de línea para ir a Mongomo; si el que tenías que haber cogido te ha dejado o ha salido antes, que es lo que yo hice; ¿por eso me van a torturar de esta forma? Mi hermana; no sé dónde estoy, si estoy asistiendo a mi propia muerte. Quiero que Nguema vea estas fotos y escuche este audio. Quiero que le llamen a él y a mi para que diga lo que le debo en Corisco; lo ha hecho también con otra compañera y están en los tribunales, no soy la primera, sino la segunda.»

Esto que acaban de leer es la transcripción cuasi literal del audio que circula por las redes sociales junto con las fotos del escalofriante testimonio de la soldado que ha sido torturada por sus compañeros en Corisco, que pide desesperadamente que sean difundidos y lleguen a los oídos de todo el mundo, sobre todo del dios de los guineanos, Nguema Obiang Mangue.
Resulta que a los oídos y los ojos del ansiado Nguema Obiang, ha llegado la noticia de la brutal paliza de una soldado en un destacamento de Corisco, ha reunido a la cúpula militar en pleno para decirles que:
- «Como máximo responsable del sector, cuando yo veo que algo va mal, «automáticamente» tengo que tomar las disposiciones. Este es mi trabajo. Vengo a prohibirlo. Que no quiero volver a escuchar más que alguien ha dado paliza a otro militar aquí. Es una orden que doy; el que va a infligir esta orden, le voy a arrestar y le vamos a poner en la cárcel.»
- «Prohibir la divulgación de los delitos (asuntos) del cuerpo uniformado castrense al público en general: los asuntos de defensa y seguridad deben ser tratados por cadenas de mando; apela al cuerpo el secreto profesional.»
Remata el locutor del reportaje: «su excelencia Nguema Obiang Mangue prohíbe el maltrato físico en el cuerpo castrense…«
Si nos detenemos en las espeluznantes manifestaciones de la soldado, estremece además de la brutal y salvajada tortura que es objeto en las dependencias oficiales, saber que:
- En el ejército guineano, los superiores imponen y aplican castigos físicos (torturas) y mandan realizar trabajos manuales que consideran como medidas de disciplina no contemplados en los códigos de disciplina militar a los subordinados.
- Los funcionarios (fuerzas y cuerpos de la seguridad del Estado) de las islas y los distritos no capitalinos tienen que desplazarse para ir a percibir sus haberes costeando ellos mismo el transporte.
- Los superiores montan negocios exclusivos para cobrar a sus subordinados; en el caso concreto de Corisco, los soldados para ir a cobrar a Cogo, están obligados a viajar con el fueraborda del Jefe y pagar 40 mil francos.
- Las conductas misóginas y machistas en la administración e instituciones nacionales están permitidas y salen gratis.
Esta es otra prueba más de que lo que están haciendo los Obiang, ahora con el hijo al frente del país, no es más que una tomadura de pelo, un mecanismo de distracción, una cortina de humo; Guinea y los guineanos les importa un comino, sus vidas no significan nada. A pesar de todo lo que el hijo viene haciendo últimamente (hablar de las bandas de macheteros, de la corrupción, del tráfico, de las dificultades para la obtención de documentos, de presos indultados desaparecidos…), no son más que marketing, una estrategia para desviar la atención. Mientras él fanfarronea, en el país reina el caos, la miseria y el hambre agudizan peligrosamente, la violencia es incesante; los intocables, es decir todos los parientes, allegados y amigos de la familia dueña del país, siguen haciendo lo que quieren (esta misma semana, JESUSÍN EL PISTOLERO volvió hacer de las suyas persiguiendo a un pobre hombre con un coche destartalado poniendo en serios riesgos las vidas de los viandantes y causando cuantiosos daños materiales).
En lo que realmente le incumbe (defensa y seguridad), no es capaz de ordenar nada, se parece a la casa de tócame Roque, hace aguas por todos lados; no hay ni disciplina, orden, ni concierto; cada uno hace lo que quiere. Tras conocerse el caso de la soldado de Corisco, en lugar de solidarizarse con ella, interesarse por su estado y evacuarla si precisa para ser tratada en el exterior, una llamadita de consuelo; activar el protocolo anti torturas, ordenar el arresto inmediato tanto del ejecutor (el alférez) como el inductor (el Coronel Jefe), llevarlos ante los tribunales militares (este sí que es un caso de tribunal militar), juzgarlos, condenarlos e indemnizar a la víctima para que sirva de ejemplo; se limita a prohibir dar palizas y hacer público los asuntos militares como si fuera un padre hablando con sus hijos o un capataz a los jornaleros; ¿acaso no existe una legislación en el país, un código militar; cuándo se aplican y quiénes lo hacen? Mientras tanto la pobre mujer sigue en su casa, seguramente sin siquiera haberle pagado los meses endeudados.
Como lo dice mi cuñado que de derecho entiende bastante, en el orden ministerial verbal del responsable de la defensa y seguridad: se prohíbe no volver a escuchar más que alguien ha dado paliza sólo en el ámbito militar, también se prohíbe hablar de ello; en cambio se puede torturar, tratar cruel y/o degradantemente por las autoridades y no pasa nada. O sea que la orden de Nguema Obiang excluye a los civiles, es decir que se puede torturar a los civiles…
¿Dónde están los responsables de los Derechos Humanos en este país, los NSUE MOKUY, Miguel EDJANG ANGUE, etc, etc, embajador en Madrid…, que van por el mundo alardeando que en la Guinea de Obiang se respeta los Derechos Humanos, no se tortura, se aplica la justicia y los ciudadanos gozan de la paz reinante? ¿Quiénes se han solidarizado con la soldado maltratada vilmente? ¿Dónde está la Ministra encargada de asuntos sociales y promoción de la mujer cuando las maltratan? ¿Realmente no hay nadie en todo el país capaz de decirle a Tontorín Nguema Obiang que así no?
Así lo pienso y así lo digo; ¿qué os parece?







