
Cuando el pueblo hace de Estado, el Estado no existe
José Eugenio Nsue explica a su hermana por qué no aportará dinero para electrificar su pueblo: la luz, la sanidad y la escuela son obligaciones del Estado, no de los vecinos, en un país donde el régimen de Obiang solo deja una norma, la del “sálvese quien pueda”.
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Por José Eugenio Nsue
A raíz del proyecto de alumbrado de nuestro pueblo y la iniciativa de los hijos nativos de aportar para que haya luz, postes eléctricos y el cableado para todo el poblado; mi hermana me espeta y exige que yo también aporte para que mi nombre aparezca en la lista de las aportaciones y salve el honor de la familia porque, aunque no voy ni vivo ahí (no por mi culpa ni por falta de medios como creen y dicen algunos), pero los pocos familiares que me quedan en el país, se sentirían reforzados y representados; vengo a contestarle primero a mi pobre pero queridísima, apreciada y estimada hermana; a mi pueblo igualmente querido, estimado y muy orgulloso de haber nacido en él; y a todos los guineoecuatorianos que piensan igual, del porqué no pienso ni puedo aportar para que haya luz en ningún pueblo, no solo el mío, ni a ciertas iniciativas populistas que se llevan a cabo no solo en mi pueblo, sino en general que para muchos, si no todos los guineanos, piensan que son actos e iniciativas de amor por nuestros pueblos y una especie de generosidad cristiana o espíritu solidario por los que más sufren, que son todos los guineoecuatorianos.
Cada vez que surja un problema, una emergencia o le pase algo a cualquier guineano, inmediatamente se acude a los familiares, paisanos o suplica a «mamá» Coo, «papá» Obiang, o al sucesor, «hermano mayor» Nguema Obiang, para que ayuden, colaboren y salven la situación obviando que Guinea Ecuatorial es un Estado que debe, tiene que contar con los servicios básicos al servicio de la sociedad. Guinea Ecuatorial se ha convertido en un «país» asistencial.
Resulta que los guineoecuatorianos, por ignorancia, desconocimiento, cobardía o por todo eso, se cargan con responsabilidades que no les corresponden individualmente; responsabilidades que son competencias exclusivas del Estado; igualmente aceptan situaciones, todo tipo de injusticias; renuncian exigir y reivindicar sus derechos legítimos e inalienables por miedo a represalias y persecución por eso prefieren asumir y llevar a cabo iniciativas como la que se está haciendo los nacidos del pueblo que me vio nacer de hacer aportaciones para electrificar el poblado; o sea, costear por su cuenta el alumbrado, cableado y poner postes eléctricos en nuestro entorno; si no se hace, el pueblo permanecerá en la oscuridad.
Independientemente de que en el pueblo hay prohombres e ‘ilustres’ del régimen que se han sentado en el Consejo de Ministros, otros en el Parlamento y por lo tanto defienden y representan a este régimen que margina a la población; lo que uno se pregunta es, si, además de mi pueblo, así como una inmensa mayoría de los pueblos de Guinea Ecuatorial, están alumbrados gracias a las aportaciones de sus oriundos, menos los pueblos del distrito de los Obiang, Mongomo; si las ciudades, los Municipios y los ‘Distritos urbanos’ (otro invento del régimen solo para aumentar la larga lista de los vividores estómagos agradecidos que viven de las dádivas del régimen para que controlen, atosiguen e intimiden a la población), son alumbrados por las aportaciones de sus ciudadanos; si para que haya luz, un centro de salud con su correspondiente boticario y/o enfermero, una escuela con un maestro donde aprender los niños, o una iglesia con un cura para que asista a la población espiritualmente; hay que aportar, contribuir cada uno, trabaje o no, con sus fondos; entonces, ¿para qué sirve el Estado? En otras palabras, ¿la República de Guinea Ecuatorial es un Estado o es un conjunto de poblados y regiones que sobreviven individualmente y solo comparte la misma lengua, el español, y la misma religión, el catolicismo?
Si Guinea Ecuatorial es un Estado y por consiguiente tiene un Gobierno; ¿a qué se dedica, de qué se ocupa y a quiénes sirve dicho Gobierno? Todo Estado es representado por Órganos Constituciones (Ejecutivo, Legislativo y Judicial); el Ejecutivo, o sea, el Gobierno está formado por el Jefe de Estado y los Ministros, cuya función principal es atender y cuidar a sus ciudadanos, protegerlos y defender la integridad territorial, sus fronteras; sin embargo, en la República de Guinea Ecuatorial, la norma que manda es: ‘sálvese quien pueda’; cada uno se busca la vida como buenamente puede, recuriendo a sus familias, no espera nada absolutamente del Estado.
Toda la vida el Presidente vitalicio y sus gobiernos prometen. Primero dijeron que en el «Horizonte 2020», después en el «2030», iba a haber agua, luz, viviendas, sanidad y escuelas para todos. Estamos en el año 2026; 6 años después de 2020 y a 4 años del 2030, no hay agua, ni luz, ni sanidad, ni escuelas, ni viviendas para nadie, todo lo contrario; a día de hoy sigue habiendo más apagones como nunca, el agua sigue siendo un bien escaso, la sanidad y las escuelas brillan por su ausencia. Para que algunos tengan luz, agua, vivienda; para que sus hijos puedan escolarizarse o para requerir asistencia médica, se lo tienen que procurar ellos mismos, los pueblos tienen que organizarse para cubrir sus necesidades básicas que deberían ser competencias exclusivas del Estado representado por el Gobierno que, a su vez, debe ser elegido por el pueblo al que tiene olvidado.
Ante esta situación de abandono absoluto por parte del Gobierno, caben dos posturas:
- Resignarse, echarse la culpa del malestar y la miseria que padece la sociedad y que esta sociedad se busque la vida para solucionar sus problemas como en el antaño cuando no existía ni Estado, ni Gobierno; la gente vivía en las aldeas según las etnias, tribus y clanes (la postura de los guineoecuatorianos en su inmensa mayoría).
- Reivindicar, luchar para que Guinea Ecuatorial sea un verdadero Estado desde que accedió a la independencia en el 12 de octubre de 1968, y tenga un Gobierno verdadero que se ocupe y preocupe de sus ciudadanos como los demás Estados del mundo; un Gobierno que cumpla con sus obligaciones como el alumbrado de todas las ciudades y todos los pueblos de la República, crear un sistema sanitario y educativo que dé cobertura a todos los hijos e hijas del país para que ningún solo guineano tenga la necesidad de ir fuera para curarse o para estudiar, ni que nadie tenga que morir por falta de hospitales y si se muere, retener su cadaver hasta que los familiares paguen para ser enterrado; por supuesto tanto la educación como la sanidad gratuitas; una red de carreteras y ferroviaria nacional que vertebre todo el país para que no haya guineanos de primera y otros de segunda; un parque nacional de viviendas dignas y asequibles para que ninguna familia guineana viva más en chabolas, esté donde esté y, por supuesto, saneamiento e higiene como una obligación para evitar enfermedades curables; y una seguridad social, Servicios Sociales que se ocupen de los más vulnerables para que ningún solo guineano vuelva a vivir como perro, morir como perro y ser tratado como perro en su país.
Así que, mi querida hermana; esta es la lucha que libra tu hermano no para que solo tenga luz, agua, escuela, hospital, escuela o iglesia su pueblo sino que sean derechos de todos los guineoecuatorianos desde Annobón hasta Mbalangun pasando por todas las islas y distritos que conforman la República de Guinea Ecuatorial. Entiendo que esto suene a utopía porque muchos pensáis que otra Guinea Ecuatorial no es posible, los Obiang son eternos, lo que vivís hasta ahora es lo que hay, no hay otra vida, tampoco hay guineanos capaces de hacer de este país un país vivible.
VENGO A DECIRTE QUE TENGAS FE Y PIDE A DIOS QUE NOS DÉ VIDA Y SALUD.
Así lo pienso y así lo digo; ¿qué os parece?










