
Medios angoleños acusan a Protásio Edu Edjang de convertir una residencia diplomática en un prostíbulo
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Según una investigación publicada el 27 de febrero de 2026 por el medio angoleño Lil Pasta News, el general (militar de profesión) venido a diplomático Protásio Edu Edjang, alias Apoti habría utilizado una residencia protocolaria vinculada a la representación de Guinea Ecuatorial en Luanda como espacio para encuentros sexuales pagados, además de estar relacionado con otras acusaciones de extrema gravedad.
El texto sitúa la residencia en el municipio de Maianga, cerca de un establecimiento comercial mencionado por el propio autor, y afirma que el diplomático pagaba a jóvenes angoleñas a cambio de sexo. La publicación añade que, además de esos pagos, el acusado habría exigido pruebas de VIH a las mujeres en una clínica del centro de Luanda, sin someterse él mismo al test. También sugiere que las autoridades angoleñas deberían investigar una presunta actividad comercial personal, la compra de contenedores de cosméticos para reventa en Guinea Ecuatorial.
En la misma pieza se incluyen acusaciones aún más delicadas; un supuesto episodio de embarazo de una joven, a la que, según el medio, habría obligado a abortar, y la denuncia de que trabajadores de la embajada fueron expulsados sin indemnización, algunos tras más de una década de servicio, sin rastro de aportes en la seguridad social. El artículo sostiene además que el diplomático contaría con protección en instancias oficiales angoleñas y menciona a un funcionario identificado como “Januário”, además de pagos para “no ser descubierto”.
Estas denuncias aparecen reforzadas por antecedentes publicados en enero de 2025 por Imparcial Press, que ya acusaba a Apoti de irregularidades laborales en la misión, recortes drásticos de salarios, el medio habla incluso de recortes “que llegan al 200%”, trato degradante a empleados y ausencia de inscripción de trabajadores en el Instituto Nacional de Seguridad Social (INSS), pese a llevar años en funciones.
Lil Pasta News también recuerda un precedente atribuido al año 2021, la denuncia por acoso sexual contra el entonces embajador Marcos Mba, supuestamente llevada al Ministerio de Relaciones Exteriores de Angola y posteriormente al Tribunal Provincial de Luanda (3.ª Sección, proceso 1113/20), que el medio afirma que permanece paralizado.
En el plano institucional, el propio aparato oficial de Malabo publicó un decreto de cese (Decreto Núm. 004/2026, de 13 de enero) que incluye a Protásio Edu Edjang como embajador cesado en la República de Angola. Ese mismo 13 de enero, la Presidencia difundió otro documento donde consta su nombramiento como embajador en la República Centroafricana, y el nombramiento de Francisco Edu Ngua Mangue como nuevo embajador en Angola.
Más allá del escándalo, el asunto toca la función diplomática. La Convención de Viena establece que “los locales de la misión no deben ser utilizados” de forma incompatible con sus funciones, y prohíbe al agente diplomático ejercer actividades comerciales o profesionales con fines de lucro en el Estado receptor.
A día de hoy, Radio Macuto no dispone de verificación independiente de las acusaciones publicadas por esos medios angoleños. Pero el volumen y la gravedad de lo descrito exigen algo que el régimen suele negar a los guineoecuatorianos, una investigación real y respuestas públicas. Porque cuando la ley se queda en papel y el poder protege a los corruptos, el mensaje es siempre el mismo: la impunidad viaja con pasaporte diplomático.








Yo no dudaría esto de Protásio. En Kogo ,éste cabrón violó a una niñita rubia.