
El paradigma de un sobresaliente verdugo
El caso de Marcelino Ndong Ondó Nchama abre una reflexión sobre quienes ejecutan la represión en Guinea Ecuatorial y los mecanismos que convierten a personas aparentemente comunes en verdugos al servicio de la dictadura.
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Por Fernando ABAGA EDJANG, Simple Ciudadano de a Pie
Voy a empezar este articulo con “una orden de la superioridad” a los lectores: fíjense en esta foto. Obsérvenla detenidamente, intentando identificar los detalles más llamativos. ¿Qué ven? De mi parte, yo veo a un joven guineano, de buen ver, elegante (uniforme limpio y bien planchado), con aspecto inocente y agradable, posiblemente con poco más de cuarenta años, quizás menos, en un despacho aparentemente impecable. Se trata de un oficial de gendarmería, posiblemente bien formado, a lo mejor casado y con hijos; con una proyección optimista hacia futuro. Es aparentemente simpático, a más de uno les gustaría contarle en su círculo de amistades.

Ahora bien, leer la presentación que hace de él, Radio Macuto, en su artículo “𝙇𝙚 𝙥𝙤𝙣𝙚𝙢𝙤𝙨 𝙘𝙖𝙧𝙖 𝙖𝙡 𝙫𝙚𝙧𝙙𝙪𝙜𝙤,” de fecha 8 de julio de 2025: «Su nombre es Marcelino Ndong Ondó Nchama, director general Adjunto de la Gendarmería Nacional. Es el desalmado ejecutor de las órdenes del hijo del dictador. El brazo represor que cumple sin pestañear las misiones más sucias del vicepresidente. Se inventa declaraciones que nunca existieron. Intercala frases que el detenido jamás pronunció. Ordena a militares de paisano que te sigan por la calle. Encierra durante días, o semanas, en calabozos sin respetar ley alguna. Un ejecutor sin alma al servicio de un régimen sin justicia. Quienes torturan, vigilan, falsifican y reprimen tienen nombre y rostro.”
Chocante, ¿verdad? Nos resulta difícil aceptar que ciudadanos de Guinea Ecuatorial fuesen capaces de cometer las atrocidades que se registran diariamente en nuestro país. Lo mas triste es que los que protagonizan estos actos son el producto de la misma sociedad y cultura que nosotros. No son unos desconocidos: son antiguos compañeros de estudios, hermanos, primos, amigos, cuñados, tíos. Son parte de nosotros, y nosotros somos parte de ellos. Somos uno, pero, también somos diferentes, como se verá.
Por mucho que nos desconcierte, el caso del joven y criminal gendarme es un fenómeno totalmente normal. No se trata de un caso aislado. Demostrarlo, es el propósito de este artículo para que nos demos cuenta, no solo de la gravedad y de la profundidad del tema sino, y esto es lo mas importante, de su prevalencia en la sociedad guineoecuatoriana. Esta toma de consciencia es necesaria para limitar el permanente estado de desilusión en que nos encontramos, así como adoptar medidas de autodefensa y de adaptación, para sobrevivir.
El Batallón de Policía de Reserva 101
La frase “hombres ordinarios” ligada a matones o asesinos hace referencia directa al famoso concepto histórico y psicológico de cómo personas comunes y corrientes pueden convertirse en ejecutores de atrocidades masivas bajo ciertas circunstancias sociales. El referente principal de este tema es el aclamado libro de investigación histórica del autor Christopher Browning, titulado “Ordinary Men” (Aquellos hombres grises en español). [Nota: El libro se puede conseguir a través de Amazon: https://share.google/04yi2uwEEDDyicreS. El documental se puede ver en Netflix].
El libro de Browning analiza al Batallón de Policía de Reserva 101 de la Alemania nazi. Este grupo no estaba compuesto por fanáticos ideológicos de las SS ni por jóvenes adoctrinados; eran trabajadores, padres de familia y oficinistas de mediana edad provenientes de Hamburgo. A pesar de su trasfondo ordinario, este grupo fue responsable de la masacre a tiros de miles de judíos en Polonia y de la deportación de muchos más hacia los campos de exterminio. Este hecho suscita la siguiente pregunta: ¿Por qué personas comunes se vuelven matones?
La investigación de Browning y diversos estudios de psicología social atribuyen este fenómeno a través de varios factores clave, como son:
- Presión social y conformidad: El miedo al aislamiento o a ser visto como un «cobarde» por el resto del grupo obligó a la mayoría a participar.
- Obediencia a la autoridad: Una fuerte tendencia humana a acatar órdenes de superiores jerárquicos de manera sistemática.
- Adaptación de roles: Los individuos asumen la identidad y las acciones del «personaje» que la situación les exige (en este caso, soldados u ocupantes en territorio enemigo).
- Deshumanización: El discurso político logra que los perpetradores dejen de ver a las víctimas como seres humanos iguales, facilitando el acto de matar sin culpa aparente.
- División del trabajo: Al fragmentarse las tareas burocráticas del asesinato masivo, la responsabilidad moral individual se diluye.
Browning demuestra que el comandante del batallón ofreció explícitamente la opción de no disparar a quienes no se sintieran capaces, y aun así, la gran mayoría eligió obedecer y asesinar debido a la inmensa presión de sus compañeros. Su conclusión es sumamente perturbadora: la mayoría de los seres humanos, bajo las presiones grupales correctas, pueden transformarse en matones eficaces.
Estoy de acuerdo con Browning, pero, solo parcialmente. Y no estoy de acuerdo porque el enfoque de Browning es puramente científico. La ciencia no tiene la respuesta a muchos de los interrogantes que plantea la vida. De hecho, este no es el propósito de la ciencia, de ser el juez de lo que se acepta o no. Pienso que ignorar lo que pasa más allá de lo racional es pura ignorancia deliberada., que es imperdonable. Para mí, la explicación al fenómeno que nos ocupa es de carácter espiritual, un terreno tradicionalmente reservado a los filósofos y los teólogos. Pero, la ciencia también ha hecho su entrada en este misterioso campo. En efecto, en 2025 un grupo de científicos rusos afirma haber descubierto la evidencia de cómo el alma deja el cuerpo. Esta información se puede leer aquí. uno de tantos artículos sobre el tema: Scientists Claim to Have Discovered Evidence of ‘Soul’ Leaving the Body When We Die – Prince EA | Filmmaker, Speaker, Creator.
No Tienen Alma
Con mucho acierto, en el artículo de Radio Macuto, aparecen ya los términos “sin alma” y “desalmado”, en referencia a nuestro protagonista. Pero, intuyo que dichos términos se presentan en el sentido figurado. En este artículo, estos términos se manejan en un sentido literal. El ser humano es un ser muy complejo, con muchas capas y matices que lo hacen único. Una de las partes más enigmáticas y debatidas de la persona es el alma. Existe abundante literatura sobre el tema y gran parte de ella se fundamente en Platón quien, a su vez, se inspira en Sócrates. A lo largo de la historia, se han propuesto diversas teorías y enfoques sobre el alma. Los estudiosos nos dicen cosas interesantes. Por ejemplo, definen el alma como “Una especie de fuerza interna que permite renunciar a cosas que tal vez en el momento se vean llamativas pero que, en realidad, no traerán beneficios en el futuro. Desde una perspectiva psicológica, el alma puede interpretarse como la suma de nuestras experiencias, emociones y pensamientos. El mismo Platón define el alma como el principio vital y la fuente conocimiento y virtud, la conexión del individuo con el mundo de las ideas eternas y la búsqueda de la verdad y la sabiduría.
Según Platón, las tres partes del alma son:
- Racional: Esta parte del alma se encarga de la razón y el pensamiento crítico. Es la que busca la verdad y se orienta hacia el conocimiento. Platón sostiene que el alma racional debe gobernar las otras partes para alcanzar una vida virtuosa.
- Irascible: También conocida como el alma emocional, esta parte está relacionada con las pasiones y los deseos de lucha y ambición. Es la responsable de la voluntad y la determinación, y su equilibrio es necesario para lograr el control sobre las emociones.
- Apetitiva: Esta sección del alma se asocia con los deseos materiales y las necesidades básicas, como la alimentación y el placer. Platón advierte que, si no está controlada, puede llevar a la indulgencia y a la desviación moral.
Exploraciones más recientes son concordantes en el sentido de que el alma se divide en las siguientes partes:
- La mente (la razón, la lógica, etc.): La mente es la parte del alma que nos permite comprender el mundo y las cosas que nos rodean. Es la capacidad de razonar, analizar y entender la información que recibimos. La mente es lo que nos permite tomar decisiones informadas, aprender nuevas habilidades y solucionar problemas.
- La voluntad: La voluntad es la parte del alma que nos permite actuar. Es la capacidad de tomar decisiones y llevarlas a cabo. La voluntad es lo que nos permite perseguir nuestras metas y objetivos, incluso cuando enfrentamos obstáculos y desafíos.
- Las emociones: Las emociones son la parte del alma que nos permite sentir y experimentar el mundo. Son las sensaciones que experimentamos ante diferentes estímulos, ya sean positivos o negativos. Las emociones pueden ser intensas y poderosas, y a menudo influyen en nuestras decisiones y acciones.
Ahora bien, si estas son las partes integrantes del alma y a través de las cuales manifiesta su existencia, luego, la ausencia de estas manifestaciones significa, indudablemente, la ausencia del alma. Esto es, prácticamente, el razonamiento inductivo del método científico. No me invento nada. Ello nos permite responder a la pregunta que plantea Browning, a saber: “¿Por qué personas comunes se vuelven matones?” Para mí, la respuesta es simple: Porque no tienen alma. Y no es necesariamente una idea extraordinaria. La literatura es abundante y demuestra que, la idea de que existan personas con forma humana, pero sin alma proviene de tradiciones espirituales, gnosticismo, esoterismo y algunas interpretaciones esotéricas de la psicología. No se trata solo de un juicio moral, sino de un diagnóstico espiritual que describe la ausencia de la chispa interna que conecta al ser con lo trascendente.
El Perfil de un Ser sin Alma
La ausencia de esa “chispa interna” en los seres sin alma hace que sus emociones y reacciones sean superficiales o mecánicas, sin profundidad ni autenticidad. Pueden ser funcionales, educados o incluso encantadores, pero su empatía es simbólica, su risa o tristeza imitada, y su energía es drenante para quienes los rodean. Son individuos que, si bien pueden tener un exterior socialmente pulido, elojo atento puede ver a través de su disfraz a alguien que carece de individualidad, de pensamientoindependiente, siguen a la multitud, enfocados en lo material exclusivamente. Hacen cosas “buenas” para el otro con la idea de obtener algo a su favor, muestran preocupación, angustia oaltruismo con la idea de lograr algún tipo de manipulación. Aunque pueden estar sanos, ser bellos, inteligentes o exitosos, carecen de compasión, empatía o comprensión hacia los demás. Si bien es cierto que lo pueden fingir, la verdad es que no lo sienten ni siquiera un poco. Su conducta tiende a ser convincente, superficial, egoísta, narcisista, mundana, depredadora y materialista. Esto es exactamente el perfil del ciudadano de la República de Guinea Ecuatorial. Y cuando el Fundador apunta con su dedo índice al pueblo de Guinea Ecuatorial acusándoles de ser unos “Pobres Mentales” se está refiriendo acertadamente, pero sin saberlo, a este fenómeno: que no tienen alma. Solo que se le escapo un pequeñito detalle: Su dedo pulgar le estaba apuntando a el mismo, señalándose como el principal desalmado del país.
Volviendo al caso del joven verdugo, que no es aislado, se sabe que los desalmados nacen sin alma. Esta es su esencia, por lo que no se puede cambiar. Y eso no es lo mas importante. Así está estructurada la humanidad desde que existe: Unos nacen con alma y otros, no. Todo dependería de la experiencia de cada uno en su trayectoria por esta vida. No todos los miembros del aparato represivo del régimen del Fundador (la seguridad presidencia, el ejército, la policía, la gendarmería, el PDGE, ASHO, etc.) cometen atrocidades al nivel del joven verdugo de la gendarmería, pero todos, absolutamente todos tienen la capacidad de hacerlo. Todos son unos criminales en potencia por su condición: no tienen alma. Por eso, nunca han faltado candidatos para sustituir a la generación anterior, cuyos miembros se han ido muriendo uno por uno y siempre de forma misteriosa. Se trata de una inagotable nutrida. Y no hace falta mucha preparación para la tarea que se les encomienda: Simplemente, se les arma, se les otorga autoridad para torturar e incluso matar, y se les ofrece unos cuantos privilegios. Sumando a los miembros de estas organizaciones tenemos, como mínimo un 90 por ciento de la población de Guinea Ecuatorial. Se llega más o menos a la misma cifra aplicando el teorema de Chebyshev. Cualquiera de ellos puede hacer exactamente lo que hace el joven verdugo, en las mismas circunstancias. Cabe sacar a colación la conclusión de Browning: “la mayoría de los seres humanos, bajo las presiones grupales correctas, pueden transformarse en matones eficaces” solo que, como queda demostrado, no se trata de “presiones grupales”, sino de ausencia de alma. El verdadero factor determinante es su instrumentalización por el régimen.
No sería justo hablar de los que no tienen alma sin hablar, aunque sea un poco, de los que tienen alma. Y es que no hace falta decir mucho. Es prácticamente imposible tener alma y comulgar con el régimen. Se trata de dos situaciones mutuamente excluyentes. En un contexto como el de Guinea Ecuatorial, no comulgar con el régimen conlleva ser acusado de ser un opositor, lo que le lleva a uno a la cárcel, al cementerio o al exilio. Por lo que la respuesta a la pregunta: “¿Quienes tienen alma en Guinea Ecuatorial?” es simple. Porque, por más esfuerzo que haga un individuo dotado de alma por soportar al Fundador y su régimen, acaba estallando y manifestando su disconformidad, lo que le hace recipiente de los zarpazos de la dictadura en las tres vías presentadas.
Epilogo
Quisiera terminar este articulo no con una conclusión como corresponde, sino exactamente tal como lo he empezado, es decir con otra “orden de la superioridad” a los lectores: ármense de valor y mírense en el espejo; fíjense bien en la persona que aparece frente a ustedes, obsérvenla detenidamente con atención particular en los detalles. ¿Qué ven? ¿A quién ven? ¿Se sienten aludidos o quizás molestos por el contenido de este articulo? Conversen con esa persona sobre sus observaciones. Ahí queda todo: entre ustedes y su subconsciente, al que no se puede mentir.











