
Audios e informes sitúan la ruta Madrid–Malabo en el foco por dinero en metálico y migración irregular
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Según una investigación publicada por El Español este 18 de enero, la ruta Madrid–Malabo operada por Plus Ultra, autorizada por el Gobierno español en agosto de 2021, se encuentra en el centro de una investigación policial y judicial por indicios de traslado de dinero en efectivo y entrada de pasajeros sin visado o con documentación falsa a través del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas.
La información sostiene que la UDEF (Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal) investiga esta operativa en una pieza que se mantiene bajo secreto en el Juzgado de Instrucción nº 15 de Madrid. El mismo reportaje añade que el pasado 11 de diciembre fueron detenidos el presidente de Plus Ultra, Julio Martínez Sola, el CEO Roberto Roselli y el empresario Julio Martínez Martínez, y que la magistrada Esperanza Collazos dirige diligencias por presunto fraude y blanqueo, dentro del llamado “caso Plus Ultra”.
Uno de los ejes de la investigación es el socio local en Malabo. El Español afirma que Plus Ultra operaba la ruta asociada a Punta Europa Aviación, presentada como una “falsa aerolínea” que en realidad actuaba como agencia de viajes y que nunca contó con Certificado de Operador Aéreo (AOC), el permiso obligatorio para operar vuelos comerciales regulares.
En grabaciones internas citadas por el medio, una directiva reconoce abiertamente el problema del AOC:
“No tenemos el AOC”.
El reportaje identifica como presidente de Punta Europa Aviación a Alejandro Envoro Ovono y lo describe como una figura próxima a Teodoro Obiang, con cargo político en el PDGE. También señala como pieza clave de la operativa a María Cristina Mikue Obiang, directora general de la empresa y esposa de Envoro Ovono, con vida entre Malabo y Madrid.
La investigación plantea, además, una cuestión de fondo, la diferencia entre vuelos chárter puntuales y una línea regular. Sostiene que la sucesión de vuelos con frecuencias y horarios estables deja de ser chárter para convertirse en ruta regular, algo que, según los audios citados, era conocido por los responsables de la operación, que hablaban de “buscar el resquicio” para seguir volando sin que la autoridad lo considerara una línea regular.
En paralelo, El Español asegura que Plus Ultra sí obtuvo el permiso para operar la ruta Madrid–Malabo mediante una concesión exprés; la solicitud se habría presentado el viernes 13 de agosto de 2021 y se habría aprobado el lunes 16 por la Dirección General de Aviación Civil, dentro de un procedimiento completado en 72 horas.
Pero el núcleo más delicado del reportaje no es solo quién operaba, sino para qué se habría usado la ruta.
La investigación describe un sistema de traslado de dinero en efectivo sostenido en el tiempo. Según el medio, los vuelos entre Malabo y Madrid se utilizaron para mover grandes cantidades de efectivo mediante dos vías principales: las llamadas “maletas autorizadas” y el uso de pasajeros como “correo” para transportar sobres de dinero.
Las “maletas autorizadas”, siempre según el reportaje, se gestionaban al margen del circuito oficial de carga; no pasaban por la terminal de mercancías, se facturaban como equipaje personal y se asignaban a pasajeros reales que desconocían el contenido. En uno de los audios citados, la directora general de Punta Europa expresa temor por ese método:
“Nos va a traer malas consecuencias”
El segundo mecanismo descrito es aún más explícito: el traslado directo de sobres con dinero a bordo. En una grabación, la directiva citada relata:
«Entré con un sobre de 50.000 euros«
El reportaje añade que una parte de ese efectivo se ingresaba posteriormente en cuentas en España, y que la propia fuente grabada reconoce haber fraccionado ingresos para evitar alertas bancarias. La estrategia para justificar el dinero, según las conversaciones recogidas, pasaría por mezclar efectivo procedente de Guinea Ecuatorial con ingresos por ventas para hacerlo pasar como facturación ordinaria.
«Ese efectivo que traemos de Guinea ingresarlo con las ventas«
En ese mismo marco, la investigación menciona conversaciones sobre pagos a intermediarios, con referencias a pagos “en B” y a consejos para evitar problemas con Hacienda.
La segunda gran línea de hechos apunta al movimiento de personas. Según El Español, desde 2021 la Policía Nacional detectó en Barajas la llegada de ciudadanos guineoecuatorianos que carecían de visado o utilizaban identidades falsas en vuelos operados desde Malabo, con billetes emitidos desde agencias vinculadas a la operativa. La documentación citada habla de casos con documentos inexistentes y también de pasaportes usurpados o falsificados.
El reportaje sostiene, además, que las grabaciones y archivos en poder del periódico indicarían que Plus Ultra tenía conocimiento de la documentación falsa presentada en Malabo para comprar billetes y facilitar la entrada irregular en España.
Entre los episodios descritos, se menciona uno especialmente grave; una menor de 14 años embarcada que habría volado sola entre Malabo y Madrid sin acompañante adulto ni el servicio obligatorio de menores no acompañados, un caso que, siempre según la investigación, aparece citado en informes internos y se comenta en audios como un problema que podía “explotar”.
En el tramo final, El Español introduce otra dimensión: favores y sobornos. Las conversaciones recogidas, según el reportaje, aluden a la necesidad de “quedar bien” con autoridades y mencionan incluso ayudar a personal de la Embajada de España porque “siempre necesitan algo”.
La ruta, de acuerdo con el mismo medio, se mantuvo activa hasta noviembre de 2025, y su interrupción coincidiría con el avance de las diligencias y la detención de directivos.
Para los guineoecuatorianos, lo que asoma detrás de esta investigación no es solo una trama empresarial, sino un patrón reconocible, el negocio que se sostiene por protección política, por tolerancia administrativa y por la facilidad con la que lo irregular se convierte en rutina cuando hay apellidos, cargos y favores de por medio. Y, al mismo tiempo, una ruta internacional que habría servido, según audios e informes citados, para mover lo que más se esconde cuando todo está podrido: dinero en efectivo y personas sin papeles.
Fuente: El Español (Jorge Calabrés y David Vicente)







