
La UNGE admite que no tiene aulas para todos los que aprueban la Selectividad
Decenas de aprobados de la Selectividad se han quedado sin plaza en la UNGE de Bata. El decano de Pedagogía admite que el edificio ya no da más de sí.
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El decano de Pedagogía reconoce que en Bata ya hay 1.800 alumnos en 13 aulas y pide al Gobierno un campus nuevo.
La Universidad Nacional de Guinea Ecuatorial (UNGE) cerró a finales de octubre la matrícula en Bata con el argumento de que no quedaban plazas. Así, decenas de jóvenes guineoecuatorianos que habían aprobado la Selectividad se quedaron sin sitio, y algunas fuentes elevan la cifra a más de un centenar. Ante las quejas, el rectorado reabrió el plazo el 3 de noviembre y envió una comisión a inspeccionar las facultades.
La propia universidad reconoce que el aumento de alumnos ya supera su infraestructura. El rectorado promete una «respuesta institucional» e invoca «el compromiso del fundador de la UNGE», es decir, de Teodoro Obiang. Sin embargo, no dice cuántos jóvenes se quedaron fuera ni cuándo habrá aulas nuevas. Tampoco aclara con qué presupuesto. Mientras tanto, la Facultad de Ciencias de la Salud ofrece a los que sobran una «reorientación» hacia otras carreras.
«Teníamos 1.500 estudiantes y este año hemos crecido en más de 300, estamos en 1.800. Pero el edificio no ha crecido», admite Ramón Engongo Nguema, decano de Pedagogía. Su facultad funciona con 13 aulas. «¿Cómo metes a más de 2.000 alumnos? Pedimos al Gobierno un nuevo campus», añade. Por su parte, Arquitectura e Ingeniería admite matrículas hasta el 10 de noviembre. Pero el rectorado no explica qué pasará después con quien siga sin plaza. Humanidades, en cambio, tiene el edificio listo para el curso 2026-2027, aunque todavía espera los muebles.
Radio Macuto contó hace diez días que la UNGE trasladó sus facultades de Malabo a Basupú, a unos 15 kilómetros, con solo cuatro autobuses para más de 2.000 universitarios. En mayo ya denunciamos que la universidad había convertido la graduación en una caja registradora. Y en febrero, el régimen anunció por decreto una universidad por provincias.
El régimen inaugura campus con nombre de papa y crea universidades sobre el papel. En cambio, no encuentra un pupitre para quien aprueba.
En la Guinea de Obiang, aprobar nunca ha dado derecho a estudiar.










Qué fuerte, aunque nada nos extraña ya en Equa.