
La CORED quiere que la ocupación de la avenida Foch lleve a Teodorín a prisión
CORED pide a la justicia francesa que la ocupación del palacete confiscado de la avenida Foch le cueste a Teodorín los tres años de cárcel que tiene en suspenso.
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La oposición en el exilio quiere que la ocupación del palacete de la avenida Foch le cueste a Teodorín los tres años de cárcel que tiene en suspenso.
El dirigente de la CORED, Salomón Abeso Ndong, plantea acudir a los tribunales franceses para que se revoque la suspensión de la pena de Teddy. Fue condenado en Francia a tres años de prisión con suspensión de la pena y 30 millones de euros de multa en el caso de los “bienes mal adquiridos”. La Coalición de Oposición para la Restauración de un Estado Democrático, que agrupa a una veintena de partidos y asociaciones en el exilio, lo propone mientras la Agrasc, la agencia francesa que gestiona los bienes confiscados, cierra la venta del inmueble del número 42 de la avenida Foch de París.
Abeso lo expone en una tribuna publicada el 28 de octubre en el blog de Mediapart. Responde al embajador de Obiang ante la Unión Europea, Miguel Oyono Ndong Mifumu, alias “Olobot”, que aseguró en Africa Radio que los diplomáticos del régimen no saldrán del edificio aunque se venda. Olobot habla de una embajada. No dice que la dirección oficial de la legación, fijada por el Ministerio de Asuntos Exteriores francés, está en el bulevar de Courcelles. Tampoco que la Corte Internacional de Justicia resolvió en 2020 que el palacete nunca tuvo estatus diplomático, ni que la justicia francesa ya ordenó el desalojo. Según Abeso, los diplomáticos de Obiang siguen atrincherados en las plantas cuarta y quinta, sin agua ni electricidad.
El argumento jurídico de la CORED es que una pena suspendida obliga a respetar la ley y a no reincidir. Ocupar por la fuerza un bien confiscado por el Estado y obstaculizar su venta pública serían, a su juicio, vías de hecho suficientes para que la suspensión caiga. Abeso acusa además al agregado militar de la embajada de intimidar a los posibles compradores. La tribuna recuerda que el régimen tampoco paga los 13.000 euros que se le reconocieron al propio Abeso, y cifra en más de 250.000 los guineoecuatorianos forzados al exilio y en al menos 310 los asesinatos políticos documentados ante órganos de la ONU. Mientras, en Bruselas, los diplomáticos de Obiang sostienen que el dictador «nunca ha matado ni una mosca».
Radio Macuto contó en junio que Francia ponía en venta el palacete, valorado en más de 100 millones de euros, después de que Malabo fracasara en su intento de hacerlo pasar por sede diplomática. En septiembre, este medio recordó que la condena de Teodorín es firme desde que el Tribunal de Casación rechazó su último recurso, el 28 de julio de 2021. En 2022, cuando el Tribunal de Apelación confirmó la confiscación, Teddy ya amenazó con dar 24 horas al embajador francés para salir de Guinea Ecuatorial si se desalojaba a sus diplomáticos. Aquella amenaza nunca se cumplió. La de ahora ha cambiado la ruptura con París por la ocupación.
El régimen invoca la inmunidad diplomática para un edificio que ningún tribunal reconoce como embajada, y lo hace en nombre de un condenado que nunca ha pisado un juzgado francés. Quien se niega a salir de una casa que ya no es suya no es un diplomático, es un okupa con pasaporte.









