Un llamado desesperado desde Luba tras las inundaciones

Share your love


Según un mensaje difundido en redes sociales por el joven Deseado Custodio Teache, hijo nato de la ciudad de Luba, la situación que se vive en esta localidad tras las recientes inundaciones es mucho más grave de lo que reflejan las imágenes que circulan. Las lluvias torrenciales del pasado fin de semana han dejado a numerosas familias sin hogar, sin pertenencias y, lo que ya era una constante, sin luz eléctrica.

La ciudad lleva dos meses sin luz, pero lo de ayer fue peor. Varias familias se han quedado sin absolutamente nada”, afirma el joven en su escrito, que ha comenzado a compartirse por plataformas como WhatsApp ante el silencio oficial. Su mensaje es un grito de auxilio, un ruego sincero para que cualquier persona pueda colaborar llevando artículos de primera necesidad y, en la medida de lo posible, ayudando a limpiar las calles devastadas por el agua.

El video que acompaña el mensaje muestra el avance furioso de una riada que arrastra árboles, basura y objetos personales, mientras el agua se abre paso con violencia por calles no pavimentadas. El barro cubre todo y el nivel de la corriente apenas deja distinguir el suelo. La magnitud del desastre es evidente: viviendas afectadas, estructuras debilitadas y familias que, como tantas veces, lo han perdido todo sin que haya previsión, refugio o respuesta por parte del Estado.

A falta de toda reacción institucional, la población civil intenta organizarse como puede. El joven recuerda cómo, cuando una catástrofe natural golpeó Valencia (España), muchos ciudadanos acudieron desde otros puntos del país para ofrecer ayuda. “¿Por qué aquí no?”, se pregunta, e invita a la solidaridad activa: “El taxi para llegar a Luba cuesta solo 2.000 francos CFA. La estación está en el surtidor de Los Ángeles, en Malabo”.

Deseado también denuncia que, en Luba, no hay grifos de agua potable. Las personas dependen del río, ahora contaminado por el lodo y los residuos que dejó la crecida. “Cualquier botella de agua mineral puede saciar la sed de alguien”, señala. Y lanza un último mensaje directo: sábanas, camisetas, ropa usada, lo que ya no se utiliza, puede convertirse en abrigo o consuelo para alguien que lo ha perdido todo.

Como ya ocurrió con la movilización del 7M, muchos en redes sociales han comenzado a repetir una consigna que no necesita explicación: TODOS SOMOS LUBA

Comparte tu aprecio
RadioMacuto
RadioMacuto
Artículos: 1404

Actualizaciones del boletín

Introduce tu dirección de correo electrónico para suscribirte a nuestro boletín

Un comentario

  1. Pues,durante el Huracán Katrina o Andrews el pueblo de Guinea Ecuatorial donó creo que 6 millones de dólares a los Estados Unidos y en el incendio de Nôtre Damme también se donó dinero. Ahí lo dejo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *