
Victimizarse para legitimarse
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La incesante intriga de los pseudo-golpes de estado
Conforme se ha sabido a través de sendas publicaciones de la prensa camerunesa, se perfila una nueva crisis diplomática entre el gobierno de dicho país limítrofe y el régimen despótico de Guinea Ecuatorial, a raíz de la vergonzosa detención del comisario jefe provincial de Kie Ntem, el capitán de policía Demetrio NZE OKE MIKUE, en Kyé-Ossi (Camerún) el pasado 24 de abril. Al tiempo de ser intervenido por la policía camerunesa, el sujeto era portador de mas 200 millones de francos CFA en billetes falsos, así como de varios documentos oficiales y diversos artilugios con los que desde hacia tiempo venia realizando operaciones de espionaje en territorio camerunés, además de dirigir una red de falsificación de monedas y de blanqueo de capitales en dicho País. Según fuentes confirmadas, el conocido sicario ha sido trasladado a la sede de la DST (en Yaundé), a la que se ha encomendado la investigación.
Tras hacerse público el bochornoso incidente, fuentes cercanas al ministerio de seguridad de Guinea Ecuatorial revelaron que el interesado había sido destacado en Ebebiyin como comisario jefe provincial para realizar una misión especial por encargo del vicepresidente Teodoro Nguema Obiang. La cual consistía en simular una tentativa de golpe de estado en Guinea Ecuatorial, de la que se acusaría a la organización NEXOS GE. A cuyo efecto, el ahora detenido se dispuso a contratar a grupos de mercenarios, los cuales iban a ser posteriormente detenidos y exhibidos en la televisión pública para “confesar” haber sido contratados por NEXOS GE al referido objeto de perpetración de golpe de estado en Guinea Ecuatorial. La proyectada acusación vendría a colación de la tentativa de kompromat organizada por el vicepresidente Teodoro Nguema Obiang contra el presidente de NEXOS GE (el ex presidente de la Corte Suprema Juan Carlos Ondo Angue) en París, respecto de la que pende actualmente una investigación penal ante los tribunales galos.
Paralelamente, siempre según la fuente, una célula externa encubierta del ministerio de seguridad nacional fue instruida para realizar un acercamiento a la directiva de NEXOS GE al objeto de proponerle un apoyo financiero destinado a la financiación de un golpe de estado, bajo la supervisión de los “seguidores” españoles, que grabarían el intercambio que a tal efecto mantendrían ambas partes. Dicha grabación, unida a la confesión de los mercenarios, constituirían la prueba de la tentativa de golpe de estado cuya organización y ejecución se atribuirían a la organización NEXOS GE.
La referida fuente interna hacía constar a tal efecto que Demetrio NZE OKE MIKUE es una persona allegada al vicepresidente Teodoro Nguema Obiang y un elemento clave en operativos policiales dirigidos contra la disidencia política (su designación al cargo de comisario jefe provincial de Kie Ntem responde precisamente al desempeño de dicho cometido) que ha ocupado anteriormente los cargos de director general de extranjería y documentación en el ministerio de seguridad nacional, en el que fue cesado (mediante decreto presidencial número 82/2019, de fecha 17 de julio) para ocupar el de secretario de Estado encargado de extranjería en el mismo ministerio de seguridad nacional (mediante decreto presidencial número 84/2019, de fecha 18 de julio) antes de ser reafectado al frente del descrito operativo policial en territorio camerunés, para el que utilizaba la cobertura de su actual cargo oficial de comisario jefe provincial de Kie Ntem con sede en Ebebiyin. En tal sentido, el encausado realizaba asimismo las funciones de enlace político local del vicepresidente Teodoro Nguema Obiang en la jurisdicción de Kogo (Litoral). Habiendo sido designado a tal efecto miembro de la comisión distrital de seguimiento del partido democrático de Guinea Ecuatorial (PDGE) en dicho distrito, mediante resolución número 19/2, de fecha 02 de julio de 2020, por la que se actualiza la directiva de la comisión distrital de seguimiento del PDGE de Kogo.
Desde el malogrado secuestro del coronel Cipriano Nguema Mba en territorio camerunés (en el que se implicó directamente el entonces embajador Florencio Maye Ela, cumpliendo órdenes directas del tirano Obiang), la tiranía ha tratado en vano de crear una base operativa en dicho país vecino, desde la que pudiese planificar y realizar secuestros de opositores. Sin embargo, las autoridades camerunesas siempre se han mostrado reacias al maligno propósito de la tiranía guineana, contrariamente a otros países de la subregión que participan habitualmente en dicha siniestra labor, tales como Benín (Boni Yaye), Nigeria, y sobre todo Gabón (véase el secuestro de Guillermo Nguema Ela y de Felipe Ondo Obiang). Con ese último país se ha acelerado el acercamiento desde el advenimiento del gobierno de transición presidido por el general Brice Clothaire Oligui Nguema, y se ha reforzado la cooperación en materia de seguridad (pese al persistente rechazo del vicepresidente Teodoro Nguema Obiang, expresado públicamente en las redes sociales) en aras del afianzamiento de la dictadura militar que se implanta progresiva e insidiosamente en dicho país vecino (amordazamiento de las élites políticas, suplantación antidemocrática del vigente orden constitucional a través del llamado « dialogo nacional », militarización de la alta función pública, etc).
En definitiva, y ante el rechazo unánime de la proyectada transmisión dinástica del poder a favor de Teodoro Nguema Obiang Mangue, la longeva dictadura persiste en legitimarse victimizándose a través de imaginarias tentativas de golpes de estado, cuya existencia pretende demostrar mediante falsas confesiones auto inculpatorias extraídas bajo tortura. Si bien, de existir genuinas fuerzas armadas republicanas en Guinea Ecuatorial (las que así se denominan son milicias privadas comandadas por familiares de Obiang y por mercenarios extranjeros), éstas estarían legitimadas para deponer al dictador Obiang, por violar masiva y sistemáticamente los derechos humanos, por quebrantar continua e incesantemente el estado de derecho y por perpetuarse en el poder mediante fraude electoral sistemático. Esto es, por incurrir en un continuo golpe de estado constitucional y electoral. De tal manera que la letanía de los golpes de estado imaginarios ya no puede acallar el sollozo del martirizado Pueblo guineoecuatoriano, cuya desesperanza apela a una transición pacífica sin la aborrecida familia Obiang.









