
La imposición del fang como lengua vehicular en el país, otra prueba de la degradación de Guinea Ecuatorial como Estado
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Por José Eugenio Nsue
¿EN QUÉ SE HA CONVERTIDO ESTO?
A raíz de un vídeo (tiktok) de una joven guineana de origen bubi, probablemente, en el que se quejaba del uso generalizado del fang a la hora de dirigirse o saludar a todo el pueblo de la República de Guinea Ecuatorial por parte de muchos audistas de esa etnia cuando, según ella y con toda la razón del mundo, nuestro país era plurilingüe ya que cada etnia de las que compone el «Estado» guineano, tiene su propia lengua o el habla; así, los Fang hablan fang; los Bubis, el bubi; los Annoboneses, el annobonés o Fá d’Ambô; los Ndowés, el combe o Ndowé; los Bisios o Balengues, el bisio; y los Fernandinos, el pidgin – english, sin embargo los fangphablantes obvian las demás hablas y se dirigen a todos los guineanos en su lengua étnica aunque la hable una inmensa mayoría. Ella no estaba ni mucho menos en contra de que cada etnia se dirigiera a los suyos en su dialecto o habla, se quejaba que lo hicieran para dirigirse a todos los pueblos como si todos los guineanos lo hablasen.
Yo, apoyando a la joven y haciendo mío su mosqueo, compartí su tiktok con mi gente de los grupos y contactos de WhatsApp para llamar la atención del daño, la prepotencia, la soberbia y la imposición (neocolonialismo) que muchos Fang aplicábamos a nuestros paisanos consciente o inconscientemente creando en ellos una animadversión contra nuestra etnia. Asombrado; donde yo pensaba encontrar apoyo y comprensión para denunciar esa falta de solidaridad y altura de miras de los Fang, son los que no lo daban importancia , apoyaban que se siguiera utilizando el fang para dirigirse a toda la nación porque también lo hablaban paisanos de otras etnias; hasta me incluyeron en los grupos de los separatistas por criticar el uso del fang en la administración, instituciones oficiales y a la hora de dirigirse a todos los guineanos.
Aquella anécdota me entristeció aún más y me hizo convencer lamentablemente de lo lejos, lejísimo que estamos para normalizar la convivencia, velar por el interés y el bienestar general, y por el respeto a las minorías. Muchos paisanos no son conscientes aún que Guinea Ecuatorial es de todos, también de las minorías, la democracia que anhelamos muchos, si no todos, y por la que luchamos algunos, consiste ante todo y sobre todo en el respeto y consideración no sólo de las leyes (la Constitución y el Código Penal), también de las minorías; en el caso de África, con las etnias minoritarias aún más.
Si nos remontamos en la Constitución de 1968 con la que accedimos a la Soberanía, la independencia, la única válida para nosotros; en ella se reconoce que la República de Guinea Ecuatorial, pese a tener 5 grupos étnicos con sus respectivos dialectos, su idioma oficial es el español o castellano. Este debía de ser el único instrumento de comunicación entre los guineanos, la lengua de trabajo, comercio, administración y enseñanza. El espíritu de los Padres de la independencia fue siempre el de buscar la Unidad, Paz y Justicia para así vivir en fraterna unión, sin discriminar y sin separación. El elemento o la herramienta fundamental para lograr esa cohesión nacional, fue la adopción como lengua oficial del Estado, el español y durante el lapso periodo de tiempo que duró ese espíritu patriótico de la independencia, dos años mal contados, en Guinea no hubo problemas ni tensiones de índole étnica, los guineanos de todas las etnias y procedencias, se sentían orgullosos de ser guineanos, sabían que el naciente joven Estado era de todos; el español hablado por los guineanos no envidiaba en nada al hablado en Valladolid o en Tomelloso (Ciudad Real).
Después, el Estado se ha desmoronado, diluido como azucarillo y atomizado en etnias. Desde Macías Nguema pasando por su sobrino Obiang Nguema y ahora con el nieto Nguema Obiang, la unidad nacional brilla por su ausencia en esos dos regímenes dictatoriales; la paz que tanto alardea el régimen solo existe en su imaginario, en la sociedad guineana no se vive ni se ve por ningún lado; los grupos étnicos minoritarios se sienten cada vez discriminados, marginados y abandonados como si ellos no fueran también guineanos por eso crecen reivindicaciones independentistas y separatistas entre esos grupúsculos; la justicia, ni hablamos. Si no la hay para los Fang que supuestamente son los que acompañan en el poder a la familia gobernante, los Obiang, para el resto de las etnias peor aún; además del sometimiento de esos y su régimen a toda la población, muchos Fang piensan que las etnias minoritarias no tienen ningún derecho, por consiguiente se les puede maltratar sin que pase nada.
Con el vídeo del ensayo de la Academia de policías que circula por las redes sociales en el que el jefe de pelotón ensaya el ‘rompan filas’ en fang y es aplaudido efusivamente por todos los reclutas presentes, muestra la utilización étnica de las instituciones públicas y el sometimiento a las otras etnias por la etnia fang.
A juzgar por la algarabía y los aplausos espontáneos y al unísono que se produjo tras la fanfarronería del susodicho jefe de pelotón, huelga afirmar que entre los presentes, no había un solo recluta de las otras etnias, dato muy preocupante, de confirmarse; saber que en toda una promoción de la policía nacional, no hay más que los Fang; tampoco es de extrañar cuando en los controles habituales en las ciudades, barreras, fronteras y los aeropuertos y puertos, para cerciorarse de que los viandantes y pasajeros son guineanos, los gendarmes, policías y militares les preguntan en fang sus nombres, apellidos y tribus: EWELA/EWORA? (¿nombre y apellidos?); DZÁ AYONG? (¿tribu?), etc, etc. En las oficinas, no es descabellado que te dirijan en fang: WA CUMU DJÈ? (¿qué quieres?).
La imposición de fang como lengua vehicular en el país, es un hecho y es la clara demostración más que la República de Guinea Ecuatorial ya es un Estado fallido; sus oligarcas despóticos, criminales y cleptómanos, o sea los Obiang y compañía, han demostrado su incompetencia e incapacidad para cohesionar y unir a todos los pueblos y etnias del país como lo previeron los Padres de la independencia. Cuando se esperaba que los guineanos con dos dedos de frente, los instruidos, que se han formado y viajado, íbamos a luchar contra esta aberración sistémica desde que están en el poder los actuales, sin embargo, ellos también se vanaglorían, justifican esas actitudes y hasta se jactan y exigen que el fang sea adoptado como lengua oficial o cooficial igual que el francés y el portugués. En este sentido mismo, actúan los oriundos de Mongomo quienes, aprovechando que Pisuerga pasa por Valladolid, dado que nacieron en ese distrito de donde proceden todos los siniestros y patéticos gobernantes que ha tenido Guinea, se creen dueños de todo el país y pueden amenazar al resto de los guineanos de otras regiones: «te voy a demostrar que soy de Mongomo cuando estemos en Guinea. Lo juro por mi difunta madre», dicen algunos desgraciados con el silencio cómplice de los oriundos; los miembros de la diabólica y maligna familia de los Obiang, igualmente se creen los dueños de todo el país.
En esto se ha convertido Guinea Ecuatorial, una especie de Comuna étnico-tribal-clánica donde todo aquel que quiere vivir en ella, tiene que hablar como habla la mayoría, el fang, obedecer a pies juntitos las órdenes de los déspotas; un chiringuito donde como cantaba el maestro Maele: «BENGÜÍÑ BA ALOG OTONG; OTONG ÓNE ELOLOGO» (algo así: los cerdos revuelven el riachuelo en busca de alimentos; el riachuelo está revuelto por todos). Una metáfora: todo el mundo aprovecha para robar. Decir esto, denunciarlo, te expone a que te tilden de separatista, enemigo de la paz reinante. Pues, algunos preferimos que nos descalifiquen, persigan y destierren antes de acallarnos. No nos cansaremos de decir que Guinea Ecuatorial también es nuestra, es de todos sus hijos y etnias.
Ah, se me había olvidado. Soy Fang de pura cepa, también.
Así lo pienso y así lo digo; ¿qué os parece?









Hablar en fang no es neocolonialismo. La Constitución de 1968 fue una imposición de España para obligarnos a aceptar su lengua como propia. ¿De qué me voy a sentir orgulloso de hablar español como un madrileño si otro africano me pregunta cuál es mi lengua? Es como en Angola, donde solo se habla portugués: cuando un bakongo de Congo le pregunta a otro de Angola cómo está el angoleño dice solo se portugués.
Además, quiero añadir que Guinea no se creó como un sueño de hermandad y fraternidad, sino como una unión forzada de territorios que no tienen nada en común más que el color de la piel. Mientras las demás etnias se agrupan en partidos étnicos (bubis, ndowes, annoboneses), nosotros los fang discutimos tonterías sobre el español en Guinea. Siempre los bubis, annoboneses y ndowes han querido crear su propio país. ¿De qué sirve mantener un monstruo de Frankenstein como Guinea si cada etnia tiene intereses distintos?