
¿Qué y a quiénes les importan los Obiang?
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DESDE EL SÁBADO 20 QUE RADIO MACUTO INFORMÓ DE LA DESAPARICIÓN DE UN HELICÓPTERO MILITAR Z-9, HASTA AHORA, NO HAN LOCALIZADO NI A LOS OCUPANTES, NI AL APARATO.
Por José Eugenio Nsue
Justo hace una semana que el dictador Padre, en uno de sus rituales que nos tiene acostumbrado cuando quiere humillar y ridiculizar a sus siervos para sentirse glorioso, divino, en el Palacio del Pueblo de Malabo delante de las cámaras y micrófonos; primero les obligó a deponer sus cargos ministeriales para después lavarles de pies a cabeza con Asepso y lejía; les dijo de todo que eran unos inútiles, corruptos, incompetentes y ególatras, entre otras loas. También, les hizo una pregunta que más bien iba dirigida a su propio hijo de quien ha elegido como sucesor; pregunta que cobra un significado apocalíptico en estos momentos que ha desaparecido un helicóptero militar con, al parecer, cinco ocupantes y no logran localizarlo: «Si ustedes no son capaces de dirigir un departamento, un Ministerio; ¿cuánto más sería dirigir una nación?«
En el reparto de la herencia del Cortijo que es la República de Guinea Ecuatorial para Obiang; el Presidente-Padre le dio al heredero la parcela de la Seguridad y Defensa, a parte de la Vicepresidencia. Desde entonces, todo va de mal en peor; la inseguridad crece alarmantemente en el país, las bandas de delincuentes se multiplican y actúan con total impunidad día y noche en las ciudades y en los poblados; ‘La banda de los 8 Machetes‘, se ha hecho con todo el país, son grabados macheteando, robando y sembrando miedo y terror; en el país, nadie está a salvo, los ciudadanos viven aterrorizados sin saber si verán de nuevo el día o si llegarán a la noche. En cuanto a la defensa, ídem. No hay señales de vida por parte del ejército si no es para atemorizar la población con torturas públicas, humillaciones y violaciones (Annobón es el claro ejemplo). Desde que la Corte Penal Internacional nos dio la razón en el litigio con Gabón sobre los islotes de Mbañe e islas de Cocotero y Conga; ninguna fragata, in helicóptero, ni siquiera un Fuerabordas militar guineoecuatoriano, ha pasado por sus aguas; el vecino Camerún está ocupando progresivamente la parte guineana en la frontera de Ebebiyin, sus militares echan a las guineanas de sus fincas de toda la vida para dárselas a las camerunesas; ni una presencia militar guineoecuatoriana en la zona para defender a nuestras madres, esposas e hijas. En las explosiones del 7M de Nkoantoma, Bata; si no fuera por las ayudas internacionales, no se hubiera recuperado el número de cadáveres que se recuperó porque el país no cuenta con equipos de rescates ni maquinarias; seguro que a día de hoy, no sabríamos ni cuántos murieron ni lo que pasó. En todos los accidentes con víctimas mortales de militares, nunca se han presentado en el lugar o la escena del accidente ni el Vicepresidente, encargado de Seguridad y Defensa, ni su escudero y tío, el Ministro de Defensa, al menos para reconfortar y animar al cuerpo castrense y disimular que lo sienten y están trabajando.
Más de tres días, han transcurrido desde la desaparición de un helicóptero militar con una tripulación de unos cinco soldados a bordo; lo único que ha dicho hasta el momento el encargado de la Seguridad y Defensa, y Vicepresidente de su padre, son sus habituales y cacareadas órdenes en su particular ‘Boletín Oficial‘, su cuenta X (@teonguema): «he ordenado la activación inmediata de los protocolos…«
Desde que el Padre le confió esa parcela de poder como dueño y responsable de las Fuerzas Armadas y Seguridad, T. Nguema Obiang piensa resolver todo a base de dar órdenes desde su poltrona sin que surtan efectos ninguno: «he ordenado«, «he mandatado«, «he dado luz verde«, «he dispuesto«, etc, etc. Ese sujeto se cree un semidiós; piensa que basta con decir, hablar, ordenar, disponer o determinar para que inmediatamente se resuelvan los hechos o situaciones; él cree que sus palabras obran milagros.
Aunque tuviera mucho que hacer y le faltara el tiempo, ¿qué tiene que pasar en el país para que se conmueva, se levante, coja el avión, helicóptero, tanque o uno de sus cochazos, y se presente en el lugar de los hechos como ‘Comandante’ que cree que es, y desde ahí dirigir y coordinar lo que haya que coordinar? Para ellos (el Padre, el Hijo y el cuñado – tío Ministro de Defensa), ¿no es importante que hayan desaparecido cinco militares en un acto o misión de servicio (inútil) como para movilizarse toda la cúpula del Ministerio y no parar hasta que encuentren a los desaparecidos y sepan lo que ha pasado? Si él no está disponible ni dispuesto porque quien haya tenido una buena noche, no puede tener buen día; al ser amante de saraos y quedarse sin energía para nada más, su tío Ministro de Defensa, Victoriano Bibang Nsue Okomo, ¿tampoco tiene tiempo para acompañar y sumar a la búsqueda del helicóptero desaparecido? Realmente, ¿qué les importa a esa gente?
En cada aquelarre en forma de fiesta ( 12 de octubre, día de la independencia o 3 de agosto, día del golpe de Estado), se exhiben aviones y helicópteros militares, vehículos, carros y misiles; hasta se ha visto en algunos desfiles fragatas, supuestamente para sacar músculo y demostrar la modernización y el equipamiento de las Fuerzas Armadas y Cuerpos del órden público. En cambio, lo que no tiene el país, son palas, picos, cuerdas y drones para salvar vidas, rescatar y encontrar personas, aviones y embarcaciones desaparecidos. Salvar vidas en esta Guinea de los Obiang sigue siendo misión imposible.
Guinea Ecuatorial tiene algo más de 28 mil kilómetros cuadrados; si no somos capaces de encontrar un helicóptero desaparecido ni rescatar a los soldados en el bosque o mar, ¿seremos capaces de enfrentar o repeler al ejército nigeriano, camerunés o los bandidos terroristas de Boko Haram o NDA (Delta del Níger) cuando se les ocurra venir a robar otra vez?
Puede que los cinco jóvenes tripulantes del helicóptero Z-9 sobrevivieron durante la desaparición del aparato, pero al no ir nadie a su rescate, habrían fallecido por las heridas sufridas o por hambre; puede que el helicóptero no se estrelló en el acto o sí, puede que su posible caída, fue debido a la falta de combustible, un fallo técnico, humano o por mal tiempo…, si no se lo localiza y recuperar la caja negra, nunca se sabrá.
Siento por los familiares de los desaparecidos. Si resulta desconsolador la pérdida de un ser querido de cuerpo presente, velándolo y acompañándolo hasta su última morada; llorar por un ser querido sin saber qué le había pasado, dónde está y sin poderle darle el último adiós y abrazo, tiene que ser durísimo.
Seguro que los cinco ocupantes del helicóptero desaparecido, de camino al cielo o al infierno, estarían lamentando haber perdido sus vidas pir culpa de la diabólica familia de los Obiang, tiene que ser una mierda.
Que los que siguen sirviéndoles y bailándoles el agua, tomen nota; que sepan que, al igual que los cinco del helicóptero Z-9, Cuartel de Nkoantoma y centenas de muertos en sendos accidentes, no por el país, sino por defender a los Obiang y su régimen; vuestras vidas no valen nada, ni siquiera para el entierro, velar vuestros cuerpos; ¿quién sabe si os podriréis en el bosque o debajo del agua como esos?
Mañana saldréis a cantar y felicitar a vuestro Hermano Mayor y a la vez, vuestro verdugo, por su cumpleaños, le desearéis larga vida y bienestar; y le diréis: ‘AVE, CAESAR, MORITURI TE SALUTANT‘! (¡Salve, César, los que van a morir te saludan!). Ver para creer!!!
Así lo pienso y así lo digo; ¿qué os parece?









