Guinea se ha acostumbrado a enterrar a gente Ilustre

Share your love

 

ESTA SEMANA TOCA DESPEDIRNOS DEL PADRE PEDRO NKOGO EYI, CMF

 

 

Por José Eugenio Nsue

 

 

Donato NDONGO BIYOGO nos recuerda en su novela, ¿Quién mató al joven Abdoulaye Cissé?, una frase lacónica y veraz: «cada vez que desaparece alguien a quien amamos, una parte de nosotros se va con él». Yo diría que nos estamos quedando sin vida porque se nos han ido desapareciendo muchísimos seres queridos, ilustres, valiosísimos para nuestro país y es algo insólito, en Guinea Ecuatorial siempre mueren antes los valiosos, verdaderos artesanos y precursores del pensamiento crítico y la valentía en un país avasallado primero por la ocupación colonial, después por las terribles y cruentas dictaduras de los parientes Nguema.

El padre Pedro como un claretiano confeso y comprometido, ardía de celos por predicar y quiso como San Antonio María Claret y el mismo Cristo, que el Evangelio, la Palabra del Señor transformara tanto la sociedad como las personas; ha sido un verdadero apóstol y profeta a lo largo de su vida misionera hasta que se enfermó por culpa de la brutal y cobarde tortura que fue objeto por parte del régimen criminal y abyecto de los Obiang por predicar el Evangelio.

En Niefang a principios de los 80, se las tuvo que ver con la peligrosa expansión de prácticas de magia negra y ceremonias satánicas y brujeriles, los MANGANGA, SANTERÍA y similares. Él quiso hacer ver a los mismos que por la noche acudían y participaban en dichas ceremonias y los domingos asistían a las misas, formaban parte de las distintas asociaciones carismáticas y coros o NTONDOBE, hasta comulgaban, que era incompatible ser cristiano y al mismo tiempo animista, aprendiz de brujos o consumidor de la magia negra y brujería. En Malabo, a finales de los 80, fue todo una estrella muy a su pesar en Santuario Claret; sus misas de sábado tarde estaban abarrotadas, no cabía ni un alfiler, la gente venía de todos los rincones de la isla y hasta del continente, los chivatos, que en el país llaman espías o agentes de servicios de inteligencia para grabar las homilías del padre Pedro, y él no decía ni hacía otra cosa que contextualizar el Evangelio con la realidad que se vivía, y se sigue viviendo a día de hoy, en el país y nadie más osaba hablar de ello en público como está pasando actualmente después de él, ninguno se atreve. El pueblo entonces, igual que ahora, estaba hambriento de Palabras de aliento, que reconfortan y qué mejor que la Palabra de Dios.

El padre Pedro, mientras todo el mundo estaba cagando de miedo y no se atrevía denunciar públicamente lo que pasaba y cómo vivían las personas, qué atrocidades cometía el régimen; imperturbable, impávido y desafiante, se apoyaba en el púlpito, dejaba pasar unos segundos, esbozaba una sonrisita y comenzaba la homilía invitando a los chivatos a encender las grabadoras. Lo mismo que le decían a Jesús cuando enseñaba, también se lo decían a él: ‘qué bien habla, sus palabras reconfortan’. Los que salían de la misa, sonrientes y satisfechos, iban contentos a sus casas y querían que llegara el domingo siguiente para escuchar al padre Pedro.

Los que tuvimos la dicha de estar cerca de él, de escucharle tanto en la Comunidad como en las celebraciones, no supimos que era toda una escuela, una enseñanza, una lección que nos daba. Como peripatéticos de Aristóteles, padre Pedro quiso formarnos para ser convincentes, a no tener nunca miedo a nadie ni a nada más que a Dios, hacer que el Evangelio no sólo sirva de alimento espiritual, también y sobre todo que cambie nuestras vidas e interpele a los malhechores, asesinos, torturadores, violadores y corruptos; en definitiva, quiso que aprendiéramos a utilizar la única herramienta y el arma más poderosa jamás fabricada, la Palabra de Dios, para transformar nuestra sociedad y a hacernos humanos. Qué lástima que después de él, no ha habido alumnos aventajados y aplicados para seguir con el legado.

De todas formas, padre Pedro; no te vayas con la sensación de que tu esfuerzo, tus lecciones magistrales, tus torturas por decir la verdad y denunciar los abusos y las injusticias que el régimen cometía, hayan sido en vano. Como una semilla que se siembra, estoy seguro que tarde o temprano, tu semilla sembrada en la iglesia guineana, particularmente en la familia claretiana de Guinea Ecuatorial, germinará y brotará una, dos o tres plantas que darán fruto en abundancia. Mientras tanto, ve con Dios; que la tierra de nuestros ancestros te sea ligera, el Señor perdone tus pecados y puedas descansar en paz y junto al Padre con los santos y los ángeles.

Ah, informarte que nada de lo que tanto tiempo y durante tantos años habías combatido, denunciado y criticado, ha cambiado todo lo contrario, todo está yendo a peor: la luz sigue yendo, los apagones son interminables y constantes, duran hasta semanas; los pocos que tenían comida en los congeladores, la han perdido todo, los neonatos mueren en los hospitales, no se puede operar por falta de luz, tampoco se puede quejar ni exigir nada. Los aviones se averían y accidentan en la pista y no hay bomberos, ambulancias, ni servicios de emergencia, como si estuviéramos en pleno bosque. El Rector Magnífico de la UNGE, para salir al paso después de haber sido pillado con las dos manos, dos pies y la cabeza entera en la masa, había creado tropecientas empresas ficticias de mantenimiento de la Universidad cobrando cientos de millones del Estado que no prestaban ningún servicio; o sea corrupción a más no poder, como todos los demás. Lejos de devolver lo estafado, robado durante todo ese tiempo, dimitir o ser cesado ipso facto y llevarle ante el juez para ser juzgado y condenado, descaradamente le hace la pelota al Putin nacional, el Vicepresidente de su padre con adulaciones y halagos nada más y nada menos como: » le felicito por su maestría, sabiduría, virtud moral, rigor, personalidad y espíritu patriótico…»

Sabíamos que lo que carecían todos esos próceres del régimen cleptocrático, criminal y abyecto, era la vergüenza; lo que no nos imaginábamos, es que además eran caraduras y jetas; en lugar de darle las gracias por, habiendo descubierto que actúa como ladrón y corrupto (presuntamente, hasta que los jueces así lo demuestren y condenen), dejarle que siga haciéndolo por ser de la tribu, región, distrito e hijo del tío – abuelo; le dice todas esas cosas, todas mentiras. Llamar a un delincuente reincidente y condenado varias veces, «maestro, sabio, recto moral, riguroso…», es lo más aberrante que se ha escuchado en ese país en los últimos tiempos. Los accidentes de tráfico siguen estando en el orden del día en los que se ven personas atrapadas entre los coches o dispersadas a lo largo de las carreteras sin que nadie, ni bomberos, ni ambulancias, ni la policía se presenten para auxiliar a las víctimas, sólo los demás pasajeros y vecinos de los pueblos alrededor desesperados y sin medios, intentan hacer algo.

Así que, padre; aprovecha ahora que el Señor está a punto de resucitar para presentarle nuestro caso y nuestra situación, pedirle que se acuerde de nuestro país, que lleve a todos esos chorizos que lo han estropeado todo hasta el extremo y que nos mande un grupo de personas decentes y cabales capaz de regenerar nuestro país.

Los claretianos tenemos que empezar a prepararnos aún más cuando se acerca la Semana Santa. Últimamente se nos va un miembro en los albores de la misma. No hace mucho, en fechas como estas se nos fue el padre Rufo, ahora el padre Pedro, ¿casualidad o premonición?

Así lo pienso y así lo digo; ¿qué os parece?  

Comparte tu aprecio
RadioMacuto
RadioMacuto
Artículos: 1403

Actualizaciones del boletín

Introduce tu dirección de correo electrónico para suscribirte a nuestro boletín

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *