
Guinea Ecuatorial figura entre los cinco países con mayor riesgo de blanqueo de capitales en el mundo en 2025
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Según el informe Basel AML Index 2025, publicado el 8 de diciembre de 2025 por el Basel Institute on Governance, Guinea Ecuatorial aparece como uno de los países africanos más expuestos al riesgo de blanqueo de capitales y delitos financieros relacionados.
El documento sitúa a Guinea Ecuatorial en el puesto 5 del ranking mundial, con una puntuación de 7,55 sobre 10 (cuanto más alta la puntuación, mayor el riesgo). Por delante figuran Myanmar (8,18), Haití (8,12), la República Democrática del Congo (7,63) y Chad (7,56).
En el desglose regional, Guinea Ecuatorial ocupa el tercer lugar en África subsahariana, solo por detrás de la RDC y Chad, y por delante de países como Gabón (7,46) o la República Centroafricana (7,44).
Cabe subrayar qué mide exactamente este índice y qué no. El Basel AML Index define el “riesgo” como la vulnerabilidad de un país ante el blanqueo y su capacidad para responder; no pretende cuantificar el volumen real de dinero lavado.
“Riesgo” no es “cantidad”: es una fotografía de debilidades institucionales, transparencia, controles y presiones político-legales que facilitan el delito financiero.
El Basel Institute explica que la edición pública de 2025 evalúa 177 jurisdicciones a partir de 17 indicadores procedentes de fuentes públicas (entre ellas el GAFI/FATF, Transparencia Internacional o el Banco Mundial), agrupados en cinco áreas: calidad del marco AML/CFT/CPF; corrupción y fraude; transparencia financiera; transparencia y rendición de cuentas del sector público; y riesgos legales y políticos.
La metodología también deja un dato clave para interpretar la posición de Guinea Ecuatorial: la calidad del marco contra el blanqueo y la financiación del terrorismo pesa la mitad del resultado (50%), mientras que corrupción/fraude y transparencia financiera aportan un 17,5% cada una, y los riesgos político-legales un 10%. En otras palabras, un país puede “subir” en riesgo sin necesidad de un gran escándalo puntual; basta con que los indicadores de controles, transparencia y garantías institucionales sigan mostrando grietas.
El informe precisa además que la recopilación de datos para esta edición se cerró el 10 de noviembre de 2025, por lo que no incluye cambios posteriores.
Para Guinea Ecuatorial, la etiqueta de “alto riesgo” no es un detalle técnico: es un mensaje que entienden bancos corresponsales, plataformas de pago, proveedores de servicios financieros y potenciales inversores. En la práctica, este tipo de clasificaciones suele traducirse en más controles, más costes de cumplimiento y más trabas para operar con normalidad en el circuito internacional, especialmente cuando el país aparece en la parte más alta de la tabla global.
Hay otro elemento que llama la atención: el propio reporte indica que en 2025 aumentó la cobertura regional “con la adición de Guinea Ecuatorial y Santo Tomé y Príncipe”. Es decir, el país entra con presencia destacada en un instrumento que usan profesionales de cumplimiento y análisis de riesgo.
El Basel Institute sostiene, al mismo tiempo, que África subsahariana muestra avances en términos generales: el 70% de los países de la región mejoró y varios salieron de la “lista gris” del GAFI tras reforzar sus marcos de prevención. Ese dato, sin embargo, contrasta con la posición de Guinea Ecuatorial en el podio regional del riesgo, una señal de alarma que apunta a lo esencial: sin transparencia real, controles verificables y rendición de cuentas, la “lucha contra el blanqueo” se queda en papel mojado.
Seguiremos de cerca qué respuesta ofrecerá el Estado; si se limita a un discurso cosmético de cara a la galería o si, por una vez, permitirá mecanismos que incomoden a los de siempre, los corruptos que han convertido la opacidad en un modelo de gobierno y de negocio.







