
El ministro que habló de futuro y murió por los secretos del palacio
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Según una entrevista realizada en los primeros años del auge petrolero, el entonces ministro de Minas y Energía, Cristóbal Mañana Ela, presentaba a Guinea Ecuatorial como “el Kuwait de África” y detallaba ambiciosos proyectos que, más de dos décadas después, han quedado en papel mojado.
Mañana Ela destacaba en aquel momento que el país contaba con tres grandes campos en producción, Alba, Zafiro y Ceiba, y que otros yacimientos como Oveng, Okume y Akom se encontraban en fase de evaluación. Lo más importante de su discurso era el énfasis en que los contratos obligaban a las compañías a dar prioridad al empleo y a la formación de personal guineoecuatoriano. El ministro aseguraba que había estudiantes formándose en Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Camerún, Marruecos, Argelia e incluso Singapur, con tutores designados en cada país. “Si no formamos a nuestro personal, no podremos heredar la tecnología”, subrayaba.
También aseguraba que el proyecto de electrificación rural SONER cubriría todos los distritos y municipios, y que la futura central hidroeléctrica de Djibloho permitiría dar energía a la parte continental, incluso exportando electricidad a países vecinos. La creación de SEGESA, decía entonces, era la fórmula para “unificar la gestión de la electricidad pública”.
En el ámbito minero, hablaba de exploraciones en la región continental y prometía una nueva ley para hacer el sector “atractivo y productivo”, con especial atención a materiales de construcción y futuros proyectos de cemento.
Hoy, sin embargo, la realidad es muy distinta:
- La formación prometida nunca se tradujo en una verdadera integración de guineoecuatorianos en puestos técnicos o directivos del sector petrolero.
- La electrificación rural sigue siendo una promesa incumplida: los apagones son cotidianos y la supuesta gran obra de Djibloho, inaugurada a bombo y platillo, no garantiza suministro ni siquiera en Malabo y Bata.
- SEGESA, lejos de ser la solución, se ha convertido en sinónimo de corrupción y mala gestión.
- El sector minero, más de veinte años después, sigue prácticamente virgen, con proyectos truncados o en manos de intereses extranjeros opacos.
La entrevista completa, se puede leer aquí : https://www.winne.com/topinterviews/cristobal.htm
La entrevista cobra un nuevo significado a la luz de las informaciones que circulan en la actualidad. Oficialmente, el régimen aseguró que Cristóbal Mañana Ela falleció víctima de “una larga enfermedad”. Sin embargo, testimonios recientes ofrecen otra versión: el ministro habría sido asesinado tras mantener una relación íntima con la Primera Dama, Constancia Mangue Nsue Okomo. Según un audio que circula en círculos de la diáspora, el encuentro se habría producido durante un viaje oficial a Marruecos en el que la esposa de Obiang acudió como miembro del Gobierno.
El relato apunta a que este episodio fue suficiente para sellar el destino de Cristóbal, como tantas veces ocurre en un régimen donde la vida de los altos cargos depende de la arbitrariedad del clan presidencial. El testigo de aquellos hechos, un alto oficial del ejército y sobrino de la exalcaldesa de Malabo Coloma Edjang, habría estado presente y hoy solicita asilo político en Estados Unidos. Se especula que la propia Coloma “vacunó” a su sobrino para que no hable demasiado y se limite a formalizar la petición de asilo.
Lo que en boca del ministro sonaba a modernización y progreso se convirtió en la cruda realidad de un país que, a pesar de haber nadado en petróleo, sigue sumido en la oscuridad de los apagones, el desempleo y la pobreza. Y mientras las promesas se esfumaban, Cristóbal Mañana Ela terminó pagando con su vida la osadía de “tocar lo intocable”. ¿Y si fue forzado?. Ironías del régimen.
En Guinea Ecuatorial, ni el petróleo alumbra, ni la electricidad llega, pero las venganzas del palacio nunca fallan.







