
De lo que no se habló en el Consejo Nacional del CPDS
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El Consejo Nacional del CPDS, que debería haber sido un espacio de reflexión y análisis crítico sobre el estado actual del partido y su papel en la oposición guineoecuatoriana, terminó siendo un monólogo de su Secretario General, un encuentro marcado por omisiones estratégicas y la falta de autocrítica. A pesar de la difícil situación que atraviesa la formación, su dirección evitó abordar los temas más relevantes y las problemáticas internas que debilitan cada vez más su capacidad de incidir en la política nacional. En particular, se esquivó cualquier debate sobre la crisis de liderazgo de Andrés Esono Ondo, la fallida coalición con Avelino Mocache y la evidente desconexión del partido con sus bases.
Desde hace años, la gestión de Andrés Esono Ondo ha estado marcada por decisiones erráticas, una creciente centralización del poder dentro del partido y la progresiva pérdida de influencia del CPDS en el panorama político del país. Sin embargo, en el Consejo Nacional no se hizo mención alguna a estas cuestiones ni se abrió el debate sobre la necesidad de cambios en la dirección del partido. La falta de apertura a un análisis crítico demuestra que el CPDS se encuentra en un punto de estancamiento en el que la autocomplacencia ha sustituido a la necesaria reinvención política.
Uno de los temas que más preocupa a los militantes y simpatizantes del partido es la pérdida de relevancia del CPDS como fuerza de oposición. Lejos de fortalecer su posición y convertirse en un actor clave en la lucha contra el régimen, el partido ha quedado relegado a un papel secundario, incapaz de ofrecer una alternativa viable. La falta de dinamismo, la ausencia de estrategias efectivas para conectar con la población y la incapacidad de generar un discurso convincente han debilitado su presencia en la sociedad guineana.
Uno de los episodios más ilustrativos de la falta de liderazgo y visión estratégica en el CPDS ha sido el intento fallido de formar una coalición con Avelino Mocache. Lo que en un principio parecía una oportunidad para unir fuerzas dentro de la oposición terminó en un estrepitoso fracaso. Cinco meses después, Mocache se integró en el PDGE, dejando en evidencia la fragilidad de las negociaciones y la falta de una estrategia clara por parte de Esono Ondo para consolidar alianzas.
«Mocache optó por servir al régimen directamente y no por intermediarios«, asegura una fuente
El hecho de que este episodio no haya sido tratado en el Consejo Nacional solo confirma la tendencia del CPDS a evitar discutir sus propios errores. La incapacidad de articular un bloque opositor fuerte es uno de los mayores fracasos de la actual dirección del partido, ya que limita su capacidad de enfrentarse al régimen y de ofrecer una alternativa creíble a la ciudadanía. En lugar de analizar las razones del fracaso y de replantear su estrategia para futuras alianzas, el CPDS ha optado por el silencio, ignorando una de sus mayores debilidades.
Otro de los grandes problemas que afectan al CPDS, es la creciente desconexión entre la cúpula del partido y sus bases. A medida que las decisiones se toman de manera centralizada y sin consultar a la militancia, el malestar interno aumenta. Muchos miembros del partido sienten que sus voces no son escuchadas y que las decisiones clave responden más a intereses personales que a una verdadera estrategia de oposición.
Esta desconexión también se manifiesta en la pérdida progresiva de militantes y en la falta de renovación dentro del partido. Sin un relevo generacional y sin la incorporación de nuevas figuras que aporten ideas frescas, el CPDS corre el riesgo de convertirse en un partido estancado, sin capacidad de adaptación a los cambios sociales y políticos que vive Guinea Ecuatorial.
También escuece el tema de la falta de libertad de Expresión y autocomplacencia. Actualmente no es bien visto el que hace autocrítica, hay una autocomplacencia impuesta. Todo va bien. En los últimos años, Consejos Nacionales de 2019, 2022 y VII congreso, no se deja hablar a los distritales, algo que nunca se ha registrado en CPDS, llegando incluso a mirar quiénes aplauden en contra. Todas las expulsiones y expedientes que llueven últimamente en la CEN tienen como principal alegato: criticar y faltar al respeto al Secretario General. Pero por qué al Secretario General de CPDS se le crítica tanto dentro como fuera del partido? Todo está basado en la autoridad moral: hay que respetar a los mayores. Un mayor puede actuar arbitrariamente, solo por el mero hecho de serlo, hay que ponerle el traje de impunidad. Los ejemplos son incontables (El Secretario de Organización, el 26 de mayo de 2024, aprovechando un intento de robo en la sede regional, en Bata, hurtó un ventilador de color negro con hélice anaranjada. Al día siguiente, para distraer a la gente, fue a denunciar el robo en la policía. En el último Consejo Nacional admitió que el ventilador era suyo. Si el ventilador era suyo, por qué fue a denunciar el robo? ¿Denunciaba a quien, a él mismo?)
Mientras el PDGE sigue consolidando su poder mediante estrategias de cooptación y control absoluto de las instituciones, el CPDS parece no tener una estrategia clara para enfrentarse al régimen. La falta de un plan de acción concreto y la incapacidad para movilizar a la ciudadanía han hecho que su papel como principal partido opositor sea cada vez más cuestionado.
En la campaña de las elecciones Presidenciales de 2022, el Candidato de CPDS no pisó la Isla de Annobón, Mongomo; no hizo mítines en Rio Campo, Machinda, Micomiseng (solo hablo en un pueblo de la jurisdicción de Micomiseng ( Anvam-Yenguiñ), no se le escuchó en Ncue, Nsang, Teguete, Nkimi, Mongomeyen, Nzang Ayong; estos territorios omitidos no son guineanos? ¿Qué se podía ganar con esta inacción?
El Director Adjunto de la Campaña, Juan Manuel Nguema Esono (Piongyang), el guardián en los grupos de whatsaap, no permitió que el candidato a la Presidencia de la Republica de su Partido, pisara su distrito (Nsork), siendo elecciones presidenciales, ni mucho menos su pueblo natal Oveng Esabakang, por miedo a que sus hermanos le reprochasen, ya que tienen buenos puestos de trabajo.
En la circunscripción electoral de Bata, de las más de 280 Mesas electorales, CPDS no tuvo interventores en 90. Los pocos que acudieron a las Mesas Electorales trajeron resultados dudosos. ¿Que se esperaba ganar con esta farsa? En las Juntas Electorales (Nacional y Distritales) todos los representantes de Candidatura firmaron las actas de escrutinio por instrucción del Secretario General, Andrés Esono Ondo, principal razón por la que la Dirección de CPDS no recurriese el fraude ante los órganos competentes para pedir la impugnación de los resultados.
El Consejo Nacional habría sido el momento ideal para discutir cómo el CPDS puede redefinir su estrategia y recuperar su papel en la lucha democrática. Sin embargo, al no abordar estos temas, el partido ha perdido otra oportunidad para corregir su rumbo y responder a las expectativas de aquellos que todavía ven en él una posibilidad de cambio.
El CPDS, militantes y simpatizantes se enfrentan un futuro incierto si no toman medidas urgentes para corregir sus errores y redefinir su estrategia. La falta de autocrítica, el fracaso en la construcción de alianzas, la desconexión con sus bases y la ausencia de una estrategia clara frente al régimen son factores que amenazan su viabilidad como alternativa política. Si el partido no es capaz de abrir un debate sincero sobre estos problemas y de renovar su liderazgo, corre el riesgo de quedar completamente relegado en la política guineoecuatoriana.
El Consejo Nacional del CPDS, lejos de ser una oportunidad para abordar estos temas, ha sido una muestra más de la parálisis interna que sufre el partido. Mientras el régimen sigue afianzando su poder, la oposición interna sigue sin encontrar la manera de articular una respuesta efectiva. La pregunta que queda en el aire es si, el CPDS será capaz de romper esta inercia o si seguirá en su espiral de decadencia.












