
¿Cómo vivir en Guinea sin volverse loco?
¿Cómo sobrevivir en Guinea Ecuatorial entre la pobreza, la falta de servicios públicos, el desempleo y la represión? José Eugenio Nsue analiza la realidad del país.
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Por José Eugenio Nsue
Cuando uno pensaba que todo estaba inventado, la buena música, las mejores obras teatrales, las mejores películas, pinturas, esculturas; la arquitectura, la ingeniería, la buena literatura…, después de Mozart, Beethoven, Johann Sebastian Bach, Vivaldi, Chopin o Chaikovski (música clásica); Maele, Franco, Pierre Clavert Nzeng, Mbilia Bel, Whitney Houston o Frank Sinatra… (cantantes); William Shakespeare, Sófocles, Molière, Óscar Wilde o López de Vega… (dramaturgos); Cantinflas, Jhon Wayne, Gary Cooper, Morgan Freeman, Sean Connery, George Clooney, Denzel Washington, Meryl Streep, Marilyn Monroe, Angelina Jolie, etc, etc (actores de cine); Pablo Picasso, Vincent Van Gogh, Diego Velázquez, Leonardo da Vinci, Salvador Dali, Miguel Ángel, Claude Monet, Francisco Quevedo… (pintores); Miguel de Cervantes, Flóder Dostoyevski, Charles Dickens, Frank Kafka, Ernes Hemingway, Marcel Proust, Paulo Coelho o Gabriel García Márquez… (escritores); ya no quedaba nada por inventar, entonces aparecen fenómenos y obras nuevas como las últimas canciones de Koffi Olomide (Parfum ya bolingo), Rosalía (Lux); o el título de una obra en ciernes de un pariente y paisano sobre Guinea Ecuatorial, razón de las presentes reflexiones: «Cómo vivir en Guinea sin volverse loco».
El título no solo es toda una declaración de intenciones, sino y sobre todo la descripción exacta de lo que viven los pobladores del país. No debe ser solo una pregunta retórica que parece, es tristemente la realidad de los guineoecuatorianos hoy que han decidido quedarse a vivir en su país, o no les ha quedado otra opción. Vivir hoy por hoy en Guinea Ecuatorial, es una locura, vuelve loco a cualquiera se mire por donde se mire:
¿Quién no se volvería loco cuando toda su vida ha sufrido para poder llevarse algo de comer a la boca todos los días de su miserable vida, o cuando no puede garantizar ni siquiera dos comidas diarias a su prole y demás familiares que conviven con él?
¿Quién no se volvería loco cuando, impotente, ha visto morir a sus seres queridos por falta de medios, medicamentos y hospitales donde llevarlos; retienen sus cuerpos (cadáveres) hasta que no paguen el último penique por la hospitalización, el depósito o el tratamiento que no habían recibido; o cuando él mismo no puede pagar su tratamiento ya porque carece de medios, ya por la inexistencia de hospitales en el país dignos; o teniendo medios para poder salir a curarse en el extranjero, pero le niegan salir porque a los dueños del país no les da la gana?
¿Quién no se volvería loco si habiendo estudiado, formado y sacado una carrera universitaria, sin embargo le vetan, le impiden a trabajar en todo el territorio ni en el sector privado ni público por no colaborar ni ser chivato o asesino del régimen; así ve pasar el tiempo, los días de su vida; se marchita, envejece, enferma y solo espera la muerte?
¿Quién no se volvería loco cuando ve cómo sus hijos no pueden escolarizarse porque no le llega para sus matrículas y el material escolar; si logra matricularlos a trancas y barrancas, no puede mandarlos a la universidad ni conseguir para ellos becas porque no son parientes ni familiares de los dueños de Guinea, tampoco tienen a nadie en los círculos de los prohombres del régimen?
¿Quién no se volvería loco cuando sistemáticamente se es vituperado, vilipendiado y humillado delante de la familia; su consorte y sus hijos son abusados, violados en su presencia…?
¿Cómo no volverse locos cuando año tras año las veces que nos quedamos sin luz, en la oscuridad y se nos queman los pocos electrodomésticos que disponemos y se estropean los congelados comprados con sudor y sacrificio, son más; las inundaciones arrastran y entierran las chabolas donde vivimos y sepultan a niños; la violencia se apodera de las calles, los violentos hacen con la población lo que quieren y todos viven atemorizados sin saber si verán de nuevo el amanecer; la dignidad y los derechos humanos son pisoteados constantemente; y cuando las ciudades enteras, los medios de transporte se paralizan semanas enteras porque en todo el país faltan el combustible y el gas en un país que produce precisamente dichos productos?
Guinea Ecuatorial es un país de locos, la locura se ha apoderado de los guineanos; el tema es que algunos locos pasan por cuerdos, no quieren darse cuenta de que están locos como cabras, piensan que lo que hacen, está bien hecho como dirigen y mandan; se sienten satisfechos y a mucha honra de ser dictadores porque dictan las normas (el Presidente – Padre, dixit); ¿se puede ser más loco y más tonto? Como el rey que iba desnudo corriendo entre sus vasallos sin que ninguno se atreviera a decirle que él estaba desnudo; lo mismo, los vasallos de los Obiang que son incapaces de decirles que están locos como unas chotas. El resto de locos, la población en general, sufre las consecuencias de sus dirigentes alocados que les han vuelto locos, aunque no lo quieren reconocer; pero como lo definió Albert Einstein: «la locura o ser loco es hacer siempre lo mismo esperando resultados distintos». Cuando vemos el comportamiento de los guineoecuatorianos, sus actuaciones y sus actitudes, cualquiera se da cuenta de que estamos ante una sociedad enferma, alocada; todos se han vuelto locos porque siguen haciendo exactamente lo mismo unos y otros, mientras esperan resultados diferentes.
Si no; decidme, ¿cómo los guineanos quieren acabar con la miseria, la pobreza, la opresión y las humillaciones mientras permanecen impasibles, pasotas e indiferentes?
Así lo pienso y así lo digo; ¿qué os parece?









Sin seguir la Información Nacional
Reitero mi propósito para los que todavía llevan pantalones y tienen los cojones donde se debe, si todavía existen en este país y en el exilio.
La lucha debe tomar otra postura para liberar a nuestros hijos.
Y que nuestras vidas sirvan para algo y no solamente alimentar diatribas en bares y rincones donde las tertulias ya no tienen sentido.
Así lo pienso……..