
Los mentecatos que creyeron que Obiang y familia iban a ser como Zaqueo con la visita papal, se delatan solos.
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Por José Eugenio Nsue
Según la Biblia, en Lucas 19, 1-10, Zaqueo era Jefe de los publicanos y recaudador de impuestos; debido a su baja estatura y la multitud, al enterarse de que Jesús pasaba por el pueblo, se subió a un árbol, ‘sicómoro’, para verle pasar; justo Jesús se detuvo debajo del árbol donde había subido Zaqueo, lo llamó por su nombre y le pidió descender porque se quedaría en su casa ese día. Tras recibir a Jesús con alegría, y ante las críticas de la multitud (era odiado por ladrón), Zaqueo prometió dar la mitad de sus bienes a los pobres y devolver cuatro veces más a quienes hubiera defraudado. Jesús declaró: «hoy ha venido la salvación a esta casa«, concluyendo que él vino «a buscar y salvar lo que se había perdido«.
Muchos guineoecuatorianos que se dicen creyentes y practicantes, cuando se enteraron de que el Papa visitaba Guinea Ecuatorial, dieron por hecho, esperaban que la diabólica familia de los Obiang, actuaría como Zaqueo con la visita de Jesús, al ser el Papa su Representante en la tierra; el triunvirato iba a entonar «el mea culpa«, arrepentirse, pedir perdón y devolver al pueblo al menos la mitad de todo lo que ha robado durante más de 46 años, prometer ante el Ilustre Visitante que iban a cambiar a bien; sobre todo el que está en el lecho de muerte, el moribundo Obiang.
El Papa ha regresado a Vaticano. Durante su estancia en el país, y tras recorrer y ver lo poco que le dejaron ver, a pesar de las alfombras turcas de terciopelo y palacios suntuosos, consta que vivió in situ la miseria y la pobreza que envuelven a la inmensa mayoría de la población; dejó dicho en los siete discursos que pronunció durante su estancia en el país, lo mismo que habría dicho Cristo, si llegara a visitar a Guinea y encontrara a su rebaño viviendo como viven los guineoecuatorianos: invitó a la maligna y diabólica familia que tortura, somete y roba al pueblo, a cambiar de comportamiento y la forma de gobernar, hacer copartícipes a todos los nacidos en el país de los recursos que Dios y la madre naturaleza les han dado, y a hacer que todos vivan, vivamos con dignidad, en paz y nuestros derechos respetados…
Ha pasado más de una semana que se fue el Papa; ¿qué ha cambiado en Guinea? ¿Quiénes han hecho caso a las palabras y recomendaciones del Papa que tanto esperaba el pueblo? ¿Han liberado a los cientos de personas injustamente encarceladas y maltratadas simplemente por criticar el régimen y exigir, reivindicar el respeto de los derechos humanos y la dignidad humana? Se sigue practicando los malos tratos y cometiendo arbitrariedades como el encarcelamiento y el descabellado y sorna de juicio militar contra cuatro pobres jóvenes, acusados de intento de ¡¡un Golpe de Estado, al intentar asesinar al Vicepresidente de su padre!! Cuando a penas esos jóvenes con aspecto de hambrientos; a penas tendrán para comer decentemente ni para ir a curarse fuera cuando lo necesiten; no digamos que, atentar contra un Vicepresidente solo, es considerado un Golpe de Estado en mentes obtusas como las de dirigentes guineanos. O sea, atentar, mejor dicho, planificar un atentado contra cualquier miembro de la familia presidencial, cuñados incluidos, es atentar contra el Estado; para Obiang y familia, son el Estado de Guinea Ecuatorial. Ver para creer. Mientras, la inseguridad sigue siendo la tónica general en todo el territorio con los 8 Machetes campando a sus anchas y macheteando impunemente a todos los que encuentran a su paso con lo ocurrido recientemente en Bata cuando el que tenía que garantizar la seguridad de los ciudadanos y la defensa nacional, el Vicepresidente de su padre, se pasa el tiempo montando en bicicletas de diseño, circulando en coches de lujo o paseando en lugares exclusivos; se mete en todo, quiere controlar todos los Ministerios, todas las empresas y todas las Instituciones, sin embargo, es incapaz de dirigir las competencias que su padre le transfirió (encargado de Defensa y Seguridad).
Él lo ha dejado muy claro en todas sus manifestaciones públicas cuando dice que todo lo hace bien, los guineanos le debemos la vida porque gracias a él (mal)vivimos, y está seguro que irá al cielo porque es un santo; y como todo lo hace maravillosamente bien, ¿por qué va a cambiar?: «a estas alturas, no voy a cambiar. Los que creen que lo voy a hacer, pierden el tiempo«.
A los que han colaborado, apoyado, aplaudido y jaleado a los Obiang, o lo siguen haciendo, a pesar de sus maldades y fechorías; os recomiendo que seáis valientes, y si no todos, que surja entre vosotros, un Petronio, el consejero especial del loco emperador Nerón; cuando este incendió Roma, culpó a los cristianos y determinó a acabar con ellos (la película ‘Quo Vadis‘). Presintiendo que el emperador cada vez se volvía más loco e iba a asesinarle como antes lo había hecho a su propia madre y su esposa, era un sin escrúpulos, igual que los Obiang; capaz de decirles que así, no. Petronio decidió quitarse la vida para no ser cómplice de tantas injusticias; reunió a sus amigos, entre ellos Séneca que le llevó la carta a Nerón, y su preciosa esposa, en una última cena. En la carta de despedida que empezó con un preámbulo exquisito donde dijo: «no basta saber vivir, hay que saber morir«; «si los cristianos no mienten, dicen que la muerte es un tránsito a una vida mejor; será breve y un placer probarlo«.
La carta empieza así: » A Nerón, Emperador de Roma, Dueño del Mundo, Divino Pontífice.
Sé que mi muerte será para ti una desilusión, ya que desearías hacerme ese favor tú mismo.
Nacer bajo tu reinado es una equivocación, pero morir en él, es una alegría. Puedo perdonarte por haber asesinado a tu esposa y tu madre, por incendiar nuestra amada Roma, por ensuciar nuestro diáfano país con la hediondez de tus crímenes; pero hay una cosa que no puedo perdonarte: el fastidio de tener que escuchar tus versos, tus ramplones cantos, mediocres interpretaciones.
Reduce tus dones especiales, Nerón: crímenes, incendio, traiciones y terror. Mutila a tus súbditos, si es tu gusto; pero con mi último aliento, te ruego, que no mutiles las Artes.
Me despido de ti, pero no compongas más música; martiriza a tu pueblo, pero nunca lo aburras como has aburrido a tu amigo, Cayo Petronio.«
¿Esta familia maligna y diabólica, no merece una carta igual? ¿Quién es el valiente? Necesitamos unos cuantos Petronios en este país que se hunde irremediablemente, si nadie no lo evita. Por Dios.
Así lo pienso y así lo digo; ¿qué os parece?
Soltaron a los 8 Machetes..:













