
Teodorín se autoproclama árbitro “imparcial” del fútbol nacional
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Según una captura de pantalla que ha llegado a nuestra mesa de redacción, el vicepresidente de su padre ha anunciado que Venancio Tomás Ndong Micha es el “candidato único” para las próximas elecciones a la presidencia de la Federación Ecuatoguineana de Fútbol (FEGUIFUT).
El simple hecho de que solo exista un aspirante basta para desmontar el discurso de “transparencia” con el que pretende adornar el proceso. En su mensaje, el hijo del dictador afirma haber “comprobado” el resultado tras una supuesta “reunión de mediación y exigencia de transparencia”. Esa frase,“hemos comprobado”, no deja lugar a dudas: el régimen se erige en juez y parte de una federación que debería ser autónoma, y nada hay más contradictorio que proclamar independencia bajo supervisión política.
Aún más insólito resulta que Teodorín invoque a la FIFA para justificar su intervención. La organización internacional prohíbe expresamente cualquier injerencia gubernamental en las federaciones nacionales, de modo que pretender que la FIFA “solicitó la intervención del Gobierno” es una manipulación descarada de sus propias normas. Y cuando el propio Teodorín concluye su texto asegurando haber actuado “a través de [su] carácter imparcial”, la incoherencia alcanza su punto máximo: quien impone al candidato se presenta además como garante de legalidad.
El poder se nombra a sí mismo juez, testigo y notario de sus propias decisiones.
Así se mantiene el fútbol guineoecuatoriano: sin independencia, sin credibilidad y bajo el control de los mismos de siempre. En un país donde todo se decide desde la «superioridad«, la FEGUIFUT no escapa a la regla.
La “imparcialidad” de Teodorín no es más que otro capítulo del eterno guion de la dictadura de su padre.













