
Obiang y su hijo profundizan su alianza con Putin a cambio de seguridad y petróleo
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En medio de su aislamiento internacional y el desprestigio creciente por sus continuas violaciones de derechos humanos, la dictadura guineoecuatoriana ha estrechado sus lazos con Rusia. Según una investigación publicada por Jeune Afrique, el régimen de Teodoro Obiang Nguema Mbasogo y su hijo y sucesor designado, Teodoro Nguema Obiang Mangue, ha sellado una alianza militar y económica con el Kremlin, bajo el amparo del Africa Corps, una estructura creada por Moscú para sustituir a los mercenarios de Wagner en el continente africano.
Las imágenes difundidas en mayo por los propios propagandistas del vicepresidente no dejan lugar a dudas: Teodorín aparece empuñando un fusil automático frente a soldados guineoecuatorianos, bajo la supervisión de instructores rusos. En el acto, se celebraba la graduación de 125 efectivos entrenados por el Africa Corps. Es el rostro público de una colaboración que ya va mucho más allá del simbolismo: más de 350 miembros de esta fuerza paramilitar rusa han sido desplegados en el país desde mediados de 2024.
Según Jeune Afrique, estos efectivos no solo protegen las residencias del presidente y su hijo en Malabo y Mongomo, sino que han tomado el control de bases militares en lugares estratégicos como Sipopo y Riaba, en la isla de Bioko. La presencia rusa también se ha extendido a Bata, corazón del continente, lo que confirma la creciente dependencia del régimen de fuerzas extranjeras para su propia seguridad.
El Africa Corps no es la única vía de penetración rusa. El régimen ha incorporado ya sistemas de defensa Pantsir-S1 de fabricación rusa y negocia nuevos acuerdos con empresas como BNK, especializada en vehículos blindados. En paralelo, busca inversiones en el sector energético. La empresa estatal rusa Rosgeo firmó en 2024 un acuerdo con el Ministerio de Minas e Hidrocarburos, dirigido por el leal Antonio Oburu Ondo, para ampliar su actividad en el país, en colaboración con sus filiales Zarubezhgeologia y Yuzhmorgeologia.
Rosgeo opera en Guinea Ecuatorial desde 2019, y según el reportaje de Jeune Afrique, su implicación podría abrir la puerta a otras grandes empresas rusas como Gazprom o Lukoil. Esta última ya había firmado un protocolo de acuerdo con Malabo en 2019, sin que se concretara. Pero las negociaciones han sido reactivadas.
En este tablero geopolítico, el régimen también presenta a Rusia como potencial socio estratégico en el megaproyecto del Central African Pipeline System (CAPS), un oleoducto de 6.500 kilómetros que busca conectar hasta once países de África Central. Gabriel Mbega Obiang Lima, medio hermano de Teodorín y antiguo ministro de Minas e Hidrocarburos, encabeza el comité encargado de asegurar los fondos y socios para esta ambiciosa obra, que se estima en más de 10.000 millones de dólares. La empresa rusa Zakneftegazstroy, con experiencia en el Congo-Brazzaville, podría desempeñar un rol clave.
El acercamiento de Malabo a Moscú se ha intensificado desde que comenzó la guerra en Ucrania. El presidente Obiang fue uno de los invitados de honor de Vladimir Putin en las conmemoraciones del 9 de mayo en Moscú y también asistió a la Semana Rusa de la Energía en septiembre de 2024, en un claro gesto de respaldo al Kremlin.
Con esta nueva “luna de miel” con Rusia, como la describe Jeune Afrique, el régimen guineoecuatoriano busca no solo blindarse frente a amenazas internas, sino también sortear las presiones internacionales que enfrenta por corrupción, represión y violaciones sistemáticas de derechos humanos. Una vez más, la seguridad del clan Obiang se antepone a la soberanía y el bienestar del pueblo.









