
No hay libertad de movimiento cuando la policía es la que atraca
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Según un audio que circula en redes sociales y ha llegado a nuestra mesa de redacción, un jefe de patrulla habría instalado una barrera ilegal en plena carretera que une Mbini y Bata, cobrando 2 000 francos CFA a toda persona que no porte su Documento Nacional de Identidad. La denuncia apunta a una práctica sistemática, no puntual.
El comentario que acompaña el audio no deja lugar a dudas: “Tan mal están que ya roban a lo descarado a la población.” Una frase que resume la indignación ciudadana ante una estructura represiva que ya ni siquiera disimula sus métodos de saqueo.
Lo que debería ser una vía de conexión entre ciudades se ha convertido en un peaje encubierto sin factura ni marco legal. Y el dinero no va a las arcas del Estado ni al bolsillo del vicepresidente, que para el caso viene a ser lo mismo, sino directamente al jefe de patrulla y su pelotón de la extorsión.
Mientras tanto, el Gobierno sigue promocionando en redes sociales una imagen de “turismo de élite” con playas, hoteles y vuelos de lujo. Pero ¿cómo puede prosperar un modelo turístico serio si el visitante nacional ni siquiera puede circular libremente sin ser extorsionado por agentes del orden?
Las patrullas actúan con absoluta impunidad. Si ayer fue en Mbini, hoy es Bilelipa y mañana será en Nsok o Akonibe. Y si nadie lo denuncia, pronto será norma generalizada: pagar por transitar. En un país con tantos recursos naturales, lo único que parece interesar al régimen es el miedo del ciudadano común y el contenido de su billetera.
Desde Radio Macuto exigimos respuestas formales al Ministerio del Interior y a la Dirección General de Seguridad Nacional. ¿Bajo qué autoridad se permite este chantaje? ¿Quién supervisa estas barreras ilegales? ¿Quién se beneficia de este expolio a pequeña escala?
No hay «turismo de élite» posible en un país donde las fuerzas del orden se comportan como patrullas de carretera en busca de botín.







