
Naufragio de un barco salido de Malabo deja muertos y desaparecidos cerca de Tiko
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Tragedia en la ruta Malabo–Tiko. Un barco que transportaba mercancías y una repatriación mortuoria se hundió el 4 de diciembre de 2025 en las proximidades de Tiko, en Camerún. El balance provisional incluye sobrevivientes, una mujer fallecida y varios desaparecidos, entre ellos familiares que acompañaban el traslado del féretro.
Según una publicación de Actu Cameroun fechada el 7 de diciembre de 2025, el accidente ocurrió cuando un barco de transporte de mercancías, identificado como una embarcación vinculada a SONAGAS, había salido del puerto de Malabo a mediodía del jueves 4 de diciembre con destino al puerto de Tiko, en Camerún. El naufragio se produjo en una zona marítima entre Bimbia y Man O War Bay.
La misma fuente señala que a bordo viajaba la familia del fallecido Simon Pierre, cuyo cuerpo era trasladado para su sepultura en Camerún. Tras el hundimiento, se informó de cuatro sobrevivientes rescatados del agua y de una mujer fallecida aún sin identificar. También se reportó la desaparición de siete miembros de la familia que acompañaba la repatriación mortuoria.
Según la prensa camerunesa, el féretro habría sufrido daños durante el siniestro y, en el balance provisional, el cuerpo continuaba sin localizarse.
Por su parte, SONAGAS G.E publicó un comunicado en el que confirma el hundimiento del barco SONAGAS UNO el 4 de diciembre de 2025, alrededor de las 17:00 horas, en las inmediaciones del puerto de Tiko. La empresa subraya que la embarcación se encontraba en régimen de alquiler y que, en el momento del incidente, no estaba bajo su gestión operativa ni administrativa, atribuyendo la responsabilidad del trayecto a la entidad arrendataria.
El comunicado añade que las autoridades camerunesas han iniciado las investigaciones para determinar las causas del hundimiento y que SONAGAS G.E asegura estar a la espera de los informes oficiales, al tiempo que expresa solidaridad con los afectados y rechaza rumores que puedan distorsionar lo ocurrido.
La conexión marítima Malabo–Tiko es una ruta de necesidad para comercio, movilidad familiar y retornos funerarios. Este naufragio recuerda, con brutal evidencia, que cuando la seguridad se vuelve un detalle administrativo, la muerte deja de ser un hecho individual y se convierte en una tragedia colectiva.









