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Según una investigación audiovisual reciente, altos responsables del régimen bolivariano venezolano habrían forjado vínculos con países africanos como Guinea-Bissau y Guinea Ecuatorial para ocultar riquezas y facilitar operaciones asociadas al narcotráfico. El denominado Cartel de los Soles, integrado por figuras del entorno militar y político de Nicolás Maduro y Diosdado Cabello, fue declarado organización terrorista por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos en julio de 2025 debido a sus conexiones con el Cártel de Sinaloa y el Tren de Aragua.
Guinea-Bissau ha sido descrita en múltiples informes como un “narco-Estado” en el que el tráfico de cocaína ha infiltrado la vida política y militar. Según la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), “una parte significativa de la cocaína que sale de América Latina hacia Europa pasa por África Occidental, y Guinea-Bissau sigue siendo uno de los puntos neurálgicos de esta ruta”. El Informe Mundial sobre la Cocaína 2023 de la UNODC confirma que la región se ha convertido en un “corredor clave” para las mafias latinoamericanas en su camino hacia el mercado europeo.
En septiembre de 2024, la policía de Guinea-Bissau, en coordinación con la DEA y la Interpol, incautó 2,63 toneladas de cocaína en un avión procedente de Venezuela. Reuters detalló que se trataba de uno de los mayores alijos confiscados en África Occidental en los últimos años, lo que refuerza las sospechas de vínculos entre estructuras criminales bolivarianas y redes africanas de narcotráfico.
El propio Congreso de Estados Unidos y centros de análisis militares como el Peacekeeping and Stability Operations Institute (PKSOI) han calificado a Guinea-Bissau como un ejemplo de Estado capturado por intereses criminales, donde “la frontera entre las Fuerzas Armadas y el narcotráfico se ha vuelto casi inexistente”.
En el caso de Guinea Ecuatorial, las conexiones se explican por la histórica relación política con Caracas y por la opacidad financiera que caracteriza al régimen de Teodoro Obiang. Desde los años ochenta, Malabo y Caracas han mantenido intercambios oficiales, mientras el entorno familiar de Obiang ha sido objeto de investigaciones judiciales internacionales por blanqueo de capitales y corrupción. En este contexto, analistas consideran verosímil que los fondos ilícitos del Cartel de los Soles encuentren en Guinea Ecuatorial un refugio seguro bajo el paraguas de la “cooperación diplomática”.
La combinación es clara: Guinea-Bissau ofrece la plataforma logística para la entrada de cocaína al continente, mientras que Guinea Ecuatorial aparece como santuario financiero y político para capitales de origen ilícito.
El contraste es flagrante: mientras en foros multilaterales se habla de integración, desarrollo y cooperación, en la práctica lo que avanza es un engranaje de complicidad entre dictaduras y mafias, donde África no es socia sino cómplice involuntaria de un negocio que alimenta tanto a los narco-militares venezolanos como a los clanes que gobiernan Malabo y Bissau.
Este es el verdadero negocio de Teodoro Biyogo nsue okomo ( Teodoro el tío )