
El régimen de Obiang amenaza con no salir del palacete de Teodorín aunque se venda
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El régimen de Teodoro Obiang ha cambiado la ruptura con Francia por una amenaza más pequeña, quedarse dentro de un edificio que la justicia francesa le confiscó.
Miguel Oyono Ndong Mifumu, alias “Olobot”, embajador de Obiang ante Bélgica y la Unión Europea y exembajador de la dictadura en París, amenazó este lunes 19 de octubre con mantener a los diplomáticos del régimen en el número 42 de la avenue Foch aunque el inmueble se venda. El palacete tiene 106 habitaciones y está en el distrito 16 de París. Francia se lo confiscó de forma definitiva en 2021 a Teodoro Nguema Obiang, el vicepresidente de su padre. Fue condenado en el caso de los bienes mal adquiridos a tres años de cárcel con suspensión de la pena y a 30 millones de euros de multa. La Agrasc, la agencia francesa que gestiona la venta, ha recibido quince candidaturas y debe firmar antes del 23 de diciembre.
Olobot lo dijo en una entrevista emitida a las 7.45 por Africa Radio y firmada por el periodista Nadir Djennad. Sostiene que el edificio «alberga una misión diplomática» y que «no es el país de acogida quien decide dónde instalamos nuestra misión». Calla que la Corte Internacional de Justicia (CIJ) decidió en 2020 que el inmueble nunca tuvo estatus diplomático, y que volvió a dar la razón a París en 2025. Calla también que un tribunal de París ya ordenó desalojar a los diplomáticos de Obiang y que esa orden sigue sin cumplirse. Decir que no se irán ni con un nuevo propietario equivale a amenazar con desobedecer a la justicia francesa y ocupar una propiedad privada con pasaporte diplomático.
«Aunque el inmueble se venda, nuestros diplomáticos no abandonarán el lugar», afirmó Oyono. Después defendió a Teddy con una frase que contradice una condena firme. «Nunca se ha probado que el vicepresidente haya cometido un error, un desvío, al adquirir esos bienes en Francia», dijo, y habló de un «patrimonio adquirido legalmente». La justicia francesa concluyó lo contrario, que los gastos de Teddy no cuadraban con su sueldo oficial. Aun así, el diplomático aseguró que el régimen es «respetuoso con la lucha contra la corrupción». Luego bajó el tono. «El Gobierno guineoecuatoriano no ha avanzado ninguna medida por ahora. Ni siquiera están en estudio», reconoció, y añadió que Malabo ha enviado a París una propuesta de negociación porque «es la voluntad del jefe del Estado, Teodoro Obiang».
Hace cuatro meses el régimen hablaba de otra manera. El 27 de junio el Gobierno de Obiang llamó «ilegal» a la confiscación y amenazó con revisar todas sus relaciones con Francia, incluso romperlas, como recogió Radio Macuto. En octubre, Teddy calificó la venta de «acto unilateral y hostil». El régimen también agitó la escuela naval de Tica y los terrenos que Francia usa en Malabo y Bata, como contó Radio Macuto en El chantaje de Tica. Hoy no hay ruptura, ni represalias, ni siquiera un estudio. Lo que queda son cinco diplomáticos de Obiang en la cuarta y la quinta planta, sin agua corriente ni electricidad, según Le Monde y la agencia AFP. Entre ellos está el embajador de Obiang en París, Juan Ndong Nguema Mbengono, exviceministro de Seguridad Nacional, que despacha desde la quinta planta mientras el régimen saca a hablar a su hombre en Bruselas. En septiembre, el agregado militar llegó a echar del edificio a un posible comprador. Radio Macuto ya retrató a Olobot en 2019, cuando era embajador de Obiang en Francia, como el diplomático que aseguraba que el dictador «nunca ha matado una sola mosca».
Un régimen que dice respetar la lucha contra la corrupción manda a sus diplomáticos a defender el palacete que un tribunal le quitó por corrupción. Y el dinero de la venta, que una ley francesa de 2021 reserva para proyectos destinados a la población guineoecuatoriana, es justo lo que Malabo intenta bloquear en los tribunales.
¿Desde cuándo hace falta inmunidad diplomática para quedarse en una casa que no es tuya?












