
El padre niega la corrupción, el hijo dice perseguirla; ¿en qué quedamos: hay o no hay corrupción en Guinea Ecuatorial?
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Por José Eugenio Nsue
El sainete o vaudeville que a diario se vive en el país cuyos actores principales son la diabólica familia que se cree dueña, compuesta por el triunvirato: el Presidente-Padre, la Presidenta-Madre y el Presidente-Hijo; ha anestesiado tanto a la sociedad guineoecuatoriana que ya nada sorprende ni llama la atención; si a esta realidad, se le añade la miseria y la pobreza que se vive lo que ha provocado que el colectivo active el instinto de supervivencia; el resultado es el que tenemos hoy: cada uno de los 3 copresidentes dice y hace lo que quiere, y no pasa nada, no causa estupor ni sorprende a nadie; sus contradicciones y ridículos permanentes, ya les da igual al pueblo.
Cuando el Presidente-Padre afirma en una entrevista, no hace demasiado tiempo (7 de abril de 2019, en La Razón) que: «le puedo afirmar de que en este país, no hay una corrupción que se puede calificar como extremadamente grave. En este país, hay muy poca corrupción. De manera que hay disposiciones, hay mecanismos para luchar contra la corrupción. Los que pretenden hablar sobre la corrupción que son ajenos al Estado guineano…«; significa que ahora que el Presidente-Hijo habla de la corrupción y dice perseguirla, se ha erigido juez y policía de la lucha contra la misma, y afirma estar encontrando y destapando muchísimos casos en todos los estamentos administrativos, sectores, Instituciones del Estado, así como en el seno del Gobierno; también es ajeno del Estado guineano y, por lo tanto, enemigo de la patria. Si hay tanta corrupción como se está viendo, ¿dónde están los mecanismos y las disposiciones de los que habla el Padre? ¿Por qué no han funcionado?
La tomadura de pelo de esa familia al pueblo, es imperdonable e inadmisible. No tienen vergüenza ni pudor a la hora de hacer el ridículo.
El mismo Obiang que afirma que no hay en el país corrupción; es el mismo que insulta públicamente a los Miembros de su Gobierno al llamarles corruptos, ladrones; les acusa de haberse enriquecido escandalosamente a costa del Estado porque ninguno había heredado; es el mismo que pregunta dónde se encuentran los aviones que se habían comprado para la compañía aérea nacional, CEIBA INTERCONTINENTAL, no vuelan y no se encuentran por ningún lado; y el mismo que se ha quejado, lamentado del abandono y deterioro de las «infraestructuras» y edificios construidos por el Gobierno, a pesar de los miles de millones librados para su conservación y mantenimiento lo que le hace pensar que, tras su muerte, todo se irá a pique.
El Presidente-Hijo lleva unos cuantos años alardeando de estar destapando y luchando contra la corrupción: el caso SEGESA (Sociedad de Electricidad de G. E.), el caso CEIBA (Compañía aérea de G. E.), el caso TDT (Televisión Digital Terrestre), el caso GEPETROL (Compañía petrolera de G. E.), el caso INSESO (Instituto Nacional de Seguridad Social de G. E.), el caso BANGE (Banco Nacional de G. E.), el caso del Robo de Material Eléctrico en Annobón; el caso de Desviación de fondos en el Ministerio de Justicia, Culto e Instituciones Penitenciarias, etc, etc, etc. La lista de casos de corrupción en la Guinea de los Obiang es interminable y salpica a todos. Cuando Obiang, el Presidente-Padre, niega que exista una corrupción que se pueda calificar de extrema gravedad, ¿qué quiere que pase? Y cuando Nguema, el Presidente-Hijo, saca a la luz e informa a través de su «BOE», su cuenta de X, sobre los casos de corrupción, ¿qué pretende, qué nos quiere hacer ver?
Todos esos casos de corrupción de cientos de miles de millones que ha ido sacando, tienen como promotores, el núcleo y el entorno familiar, así como sus estrechos colaboradores y Miembros del Gobierno de su máxima confianza de su padre, desde los mismos padres, sus hermanos, hermanastros todos, los tíos, primos y sobrinos…, y lo asombroso es que sabiendo que son ellos los mayores corruptos; hasta ahora no ha llamado a declarar a ninguno, además del paripé que hizo con Ruslán Obiang; ninguno ha sido detenido ni le ha sido confiscado los bienes obtenidos fraudulentamente, todo lo contrario; todos viven con todos los lujos y hacen ostentación y alarde de ello; sin embargo, solo se ceba con los actores secundarios, aquellos que pasaban por ahí, al ver cómo se repartían como un botín el dinero del Estado, creyeron por qué ellos no iban a hacer lo mismo aunque solo sean las migajas; y son los que presentan ante las cámaras de tv. y son obligados a autoinculmparse como delincuentes confesos bajo amenazas o torturas, cuando todos conocemos y sabemos quiénes son lo verdaderos delincuentes, los que han amasado el dinero del país y lo guardan tanto dentro como fuera.
¿Por qué Nguema Obiang no se atreve a mencionarlos, los que han arruinado el país y salen en los informes de las ONGs o en los diarios digitales, Radio Macuto, Diario Rombe…, como: Teodoro Biyogo, Cándido Nsue Okomo, Gabriel Mbega Obiang y hermanos, Manuel Osa Nsue y familia, Lucas Nguema Esono, Alejandro Envoro, Alfredo Mitogo Mitogo Ada, Cándido Miatatema Baita, Iván Bakale Ebe Molina, Milagrosa Obono Angue, Pedro Claver Mbega Ovono, Práxedes Rabat Makambo, Sergio Abeso Tomo, etc, etc.? Porque todos ellos saben que los capos de la corrupción son ellos, los Obiang. Los padres son los Reyes de la corrupción, y él, el Príncipe.
En el INFORME SOBRE LOS ACTIVOS ROBADOS DE GUINEA ECUATORIAL MARCO PARA LA REPATRIACIÓN, presentado por: REDRES, CIFAR, EGJUSTICE, HUMAN RIGHTS WATCH y TRANSPARENCY INTERNATIONAL, (febrero, 2023), se propone reasignar los 200 millones de dólares en activos de Guinea Ecuatorial ROBADOS POR NGUEMA OBIANG e incautados en todo el mundo: Brasil (16,5 mill.$, más relojes de lujo), Francia (160 mill. $), Suiza (24 mill.$) y EEUU (30 mill.$); añado Sudáfrica donde le confiscaron un yate, «Blue Shadow» de unos 2,090 mill.€ y una casa de lujo en Bishopscourt, Ciudad del Cabo, de 3 mill.€ ( en total: 5,090 mill.€).
O sea, el que ha robado a Guinea más de 122 mil millones de francos CFA (174.8 mill.€), solo en los 5 países que le han juzgado y condenado, sin contar lo que atesora en los paraísos fiscales y en aquellos como España o Italia donde le consienten todo y no son capaces o no quieren perseguir su corrupción; vive y exhibe su lujo y excesos en un país en el que más del 80% de la población vive en la miseria, no tiene garantizadas 3 comidas diarias, no tiene acceso al agua potable, viviendas dignas, sanidad ni a la escolarización; ¿ese es el que va hablar de corrupción, perseguir a los corruptos?
No solo hacen el ridículo, sino también son más tontos que Abundio; como lo revela en los vídeos que circulan en las redes sociales, el mecánico que trajeron para reparar sus cochazos que pensaban que estaban averiados con que estaban desconfigurados y faltos de baterías por las condiciones en los que están guardados; solo hacía falta recargar las baterías y configurarlos. Un ejemplo claro de despilfarro y absurdidad que vive esa familia, propio de unos inadaptados e ignorantes que no conoce el valor de las cosas ni siente por ello porque el dinero que derrocha, no lo gana trabajando, ni sabe cómo se gana. ¿A quién se le ocurre comprar más de 50 coches de lujo gastando más de 24 millones de euros: Bugattis Vayron, Rolls Royce Phantom, Maseratis MC Corse, Porsches F40, Lamborghinis Murciélago y SV; y no saber conducirlos ni tener carreteras para circular, para luego abandonarlos en las cunetas; comprar un Palacete en París, una Mansión en Malibú o una lujosa casa en La Ciudad del Cabo gastando casi 150 millones de euros donde como mucho vas a pasar 10 días al año? ¿Cuántos años se necesita para disfrutar todo lo amasado?
Lo que se demuestra con el proceder de los Obiang, es que aunque un mono se viste de seda, vive en un palacio, veranea en un Blue Shadow y circula en un Lamborghini Murciélago, Maserati MC Corse, Porsche F40 o en un Rolls Royce Phantom, siempre se quedará mono porque el hábito no hace al monje. Todo lo que están haciendo no es más que un espectáculo circense para entretener al circo. Guinea Ecuatorial está tan podrida de corrupción que ni con la visita del mismísimo Jesucristo, lo puede remediar con ese triunvirato en el poder.
Así lo pienso y así lo digo; ¿qué os parece?














